Perspectivas 2026

Tendencias globales de la industria de Fusiones y Adquisiciones

Perspectivas 2026
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  • Febrero 17, 2026

La IA lo está transformando todo. ¿Qué implica esto para la industria de Fusiones y Adquisiciones?

El impulso con el que inicia 2026 sugiere que el mercado global de Fusiones y Adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés) está entrando en una nueva fase. El repunte de megatransacciones a finales de 2025, operaciones con un valor superior a USD$5 billones, y la creciente relevancia de la IA se han extendido al nuevo año, lo que apunta a un mercado que se está reconfigurando estructuralmente, más que simplemente recuperándose de un ciclo débil. 

Se espera que el valor de las transacciones se mantenga elevado en 2026, incluso si los volúmenes siguen siendo moderados, con una actividad cada vez más concentrada en las operaciones de mayor tamaño y entre los compradores mejor capitalizados.

Tres fuerzas probablemente definirán la siguiente etapa del M&A. En primer lugar, la IA está acelerando el cambio estratégico en todos los sectores; adelantando decisiones sobre escala, capacidades, datos y talento; y redefiniendo tanto la estrategia como la ejecución de las transacciones. 

En segundo lugar, la actividad global de M&A se está volviendo más polarizada, con la fortaleza concentrada en un número reducido de mercados, liderados por Estados Unidos. Esta concentración también es evidente en un conjunto limitado de sectores, especialmente el tecnológico.  

En tercer lugar, el contexto macroeconómico, caracterizado por una desaceleración del crecimiento global, menores tasas de interés y una elevada disponibilidad de capital, está consolidando un mercado de M&A a dos velocidades. Mientras la confianza ha regresado con claridad en el segmento de mayor tamaño, la actividad en el resto del mercado continúa siendo más moderada.

Como se analiza a continuación, nuestra visión sobre el impacto de la IA en el M&A es matizada. La inversión en inteligencia artificial se está canalizando tanto hacia infraestructuras clave —como centros de datos y energía— como hacia el desarrollo y la personalización de tecnologías. En el corto plazo, la magnitud de estos desembolsos puede desviar capital y moderar la actividad de M&A. Sin embargo, a medio plazo, el potencial de la IA para impulsar una nueva ola de innovación probablemente reactive las transacciones, a medida que las empresas aceleren su transformación, reconfiguren sus carteras y adquieran capacidades críticas.

Al mismo tiempo, la IA está acelerando la convergencia sectorial, desdibujando las fronteras tradicionales y reconfigurando la actividad de M&A. Por ejemplo, las empresas tecnológicas están invirtiendo directamente en infraestructuras energéticas, mientras que las compañías industriales y del sector salud están adquiriendo capacidades de datos, analítica y software para integrar la IA en sus operaciones y en I+D.

Valor en Movimiento

Trazamos el rumbo para generar valor futuro

La IA como catalizador de transacciones

La IA se está extendiendo rápidamente a todos los sectores, pero su impacto más inmediato en los mercados se manifiesta a través de la intensidad de capital. Estimaciones externas sugieren que entre USD$5 y USD$8 trillones podrían ser necesarios en los próximos cinco años para financiar las tecnologías de IA y la infraestructura habilitadora, como centros de datos, chips, redes y nueva capacidad energética. Para ponerlo en contexto, el valor total del M&A global fue de aproximadamente USD$3.5 trillones en 2025. La magnitud de esta inversión posiciona a la IA como uno de los principales desafíos de asignación de capital de la década.

El nuevo ciclo de inversión en gasto de capital, necesario para construir la infraestructura y las capacidades de IA, tiene el potencial de desviar recursos del M&A en el corto plazo, especialmente considerando que gobiernos, fondos soberanos, capital y crédito privados están apostando por la IA a gran escala.  

Se trata de uno de los pocos momentos de alineación global en los flujos de capital, con iniciativas que van desde programas de infraestructura de IA respaldados por Estados Unidos y proyectos en Medio Oriente, como el Project Transcendence de Arabia Saudita, hasta inversiones masivas de Amazon, Google, Meta, Microsoft, OpenAI y Oracle, entre otros. Esta ola de gasto de capital aún se encuentra en una etapa temprana y continuará absorbiendo recursos que, de otro modo, podrían destinarse a adquisiciones. 

A medio plazo, sin embargo, es probable que la IA impulse un aumento significativo en la actividad de M&A. Si la tecnología logra siquiera una parte de las mejoras prometidas en productividad y transformación, podría detonar una transformación poderosa de innovación, reconfigurando los modelos de negocio y acelerando el cambio estratégico.  

Al reducir costos y aumentar la productividad, la IA tiene el potencial de generar efectos estructuralmente deflacionarios, lo que aliviaría la presión sobre las tasas de interés y favorecería un entorno de financiación más propicio. Históricamente, este tipo de condiciones ha sido especialmente favorable para la actividad de M&A. 

La IA eleva el nivel de exigencia en la asignación de capital y obliga a los altos ejecutivos a tomar decisiones estratégicas complejas. Esto está intensificando las revisiones de portafolio, con desinversiones de activos no estratégicos cada vez más utilizadas para liberar capital y priorizar áreas de mayor crecimiento o rentabilidad.  

Más allá del tradicional dilema entre crecimiento orgánico e inorgánico, los líderes deben decidir ahora cuán agresivamente invertir en IA y si hacerlo mediante modelos propios de IA generativa, agentes de IA o transformaciones a gran escala de los procesos clave.  

La 29ª Encuesta Global de presidentes de PwC destaca que la principal preocupación de los ejecutivos es si la transformación de sus empresas está avanzando al ritmo del cambio tecnológico, incluida la IA. Aunque la IA es una prioridad, una de cada cuatro compañías ha construido bases sólidas para su adopción, lo que sugiere que aún queda una disrupción significativa por delante.

La IA está influyendo cada vez más en el “por qué” de las transacciones. Nuestro análisis de las 100 mayores operaciones corporativas de M&A en 2025 muestra que aproximadamente un tercio citó la IA como parte de su justificación estratégica. 

Los sectores donde la IA se menciona con mayor frecuencia son tecnología, manufactura y energía y servicios públicos, lo que refleja tanto la demanda de capacidades habilitadas por IA como la magnitud de la inversión requerida para respaldarlas. Dentro del sector tecnológico, casi todas las mayores transacciones anunciadas en 2025 hicieron referencia a la IA en su racional estratégico.

A medida que las empresas se posicionan en la competencia estratégica en torno a la IA, el M&A se está orientando cada vez más a la adquisición de capacidades críticas que permitan desplegar esta tecnología a escala. Esto incluye la ciberseguridad, que se ha convertido en un requisito indispensable para escalar la IA de forma responsable y segura.

Más allá de la seguridad, las compañías también utilizan el M&A para fortalecer capacidades en datos, analítica, plataformas e infraestructura.

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Aunque la adopción de la IA aún es incipiente, estas herramientas ya se utilizan para acelerar la identificación de objetivos, fortalecer la debida diligencia y perfeccionar la modelación de escenarios. Algunos inversionistas, además, están incorporando insumos basados en IA en los comités de inversión para aumentar la velocidad, profundizar el análisis y mejorar la calidad de las decisiones. En este contexto, el nivel de preparación en IA de una empresa se consolida cada vez más como un factor clave de valor y deja de ser un elemento meramente accesorio.

Inevitablemente, el entusiasmo por la IA ha generado comparaciones con la burbuja de las puntocom de finales de los años noventa. Aunque ese período terminó con una fuerte corrección, también sentó las bases de la economía digital posterior.  

Hoy existen diferencias importantes: el ciclo actual de inversión en IA está liderado por algunas de las empresas más grandes y rentables del mundo, con flujos de caja significativos e incentivos comerciales claros para invertir. 

Si bien la mala asignación de capital y la volatilidad en las valoraciones son inevitables, la escala, amplitud y durabilidad de la inversión sugieren que la IA representa un cambio estructural profundo y posiblemente la mayor transformación tecnológica de nuestra vida.

Con el tiempo se evidenciará quiénes fueron los ganadores y los perdedores, tanto a nivel de empresas como de industrias, ecosistemas y mercados. Sin embargo, para quienes participan en procesos de fusiones y adquisiciones, la implicación ya es clara: la IA ha dejado de ser únicamente un factor que incide en la valoración o en la ejecución de las transacciones. Hoy está redefiniendo la estrategia empresarial, la asignación de capital, la dinámica competitiva y la lógica misma de M&A.

92 %

de los inversionistas considera que las empresas en las que invierten o a las que dan cobertura, deberían aumentar su asignación de capital a la transformación tecnológica.

Fuente: Encuesta Global de Inversionistas de PwC 2025

La macroeconomía y la geopolítica son importantes

La volatilidad persiste, pero la confianza está reconstruyendo el interés en las fusiones y adquisiciones.

Los factores macroeconómicos y la geopolítica seguirán determinando cómo, cuándo y dónde se desarrollarán las transacciones en 2026. Resulta alentador que, en el ámbito macroeconómico, la confianza haya mejorado. La  29ª Encuesta Global de presidentes de PwC evidencia que el 61 % de los altos ejecutivos espera que el crecimiento del PIB mundial mejore en 2026, frente al 58 % del año anterior, lo que indica un aumento modesto pero significativo de la confianza. 

Si bien persisten los riesgos económicos para una recuperación generalizada, esta mejora de las perspectivas está comenzando a traducirse en una mayor intención estratégica, especialmente entre las empresas que buscan crecimiento, capacidades y resiliencia en un entorno global desigual. Una ola de desregulación que afecta a varios sectores, incluidos los servicios financieros, está reforzando la dirección del rumbo.

Conclusiones para negociadores y ejecutivos

 

  • Con o sin burbuja, hay que planificar para la volatilidad Independientemente de si el auge de la IA se mantiene, tanto los negociadores como los ejecutivos de capital privado y corporativos deben planificar como si los mercados estuvieran en una burbuja. Esto implica planificar escenarios para diversos resultados, incluyendo una corrección, y garantizar la resiliencia mediante liquidez, financiación flexible y estrategias de contingencia claras para ayudar a afrontar incluso los resultados más desafiantes. 
  • La disciplina en la asignación de capital se vuelve crucial 
    La importancia estratégica de la IA conlleva costos operativos incrementales y requisitos de capital sustanciales, junto con la necesidad de nuevos procesos, mejoras de productividad y un posicionamiento de mercado revisado. En un mundo de capital finito, los ejecutivos deben tomar decisiones deliberadas sobre la asignación de capital. Esto implica evaluar cuidadosamente la rentabilidad a corto y largo plazo, modelar múltiples resultados y priorizar las inversiones alineadas con los objetivos estratégicos. 
  • La IA lo está transformando todo, dejando a los negociadores sin otra opción que actuar
    La IA está creando algunas de las oportunidades más transformadoras en décadas, transformando radicalmente las industrias y la dinámica competitiva. Los negociadores deben articular claramente la visión estratégica de su empresa, comprender cómo la IA está redefiniendo su panorama competitivo y evaluar cómo las adquisiciones pueden acelerar la diferenciación y la ventaja a largo plazo en este nuevo entorno. 
  • Incorporar la debida diligencia en IA como parte fundamental de cada operación 
    La debida diligencia en IA es ahora esencial. Los negociadores deben evaluar la estrategia y la hoja de ruta de IA de la empresa objetivo, estimar el impacto potencial de la IA en el negocio durante los próximos tres a cinco años, evaluar los requisitos operativos y de capital, y evaluar la capacidad de ejecución de la gerencia. Comprender cómo los escenarios de IA afectan la viabilidad y la valoración del negocio es cada vez más crucial para la suscripción de operaciones. 
  • Adoptar una perspectiva de inversión clara sobre la temática de IA 
    Las principales empresas y negociadores están analizando activamente cómo la IA transformará las industrias, los subsectores y las geografías con el tiempo. Una visión clara de dónde la IA genera disrupción y oportunidades es fundamental para construir una tesis de inversión diferenciada, generar rentabilidades superiores a las del mercado y evitar la erosión del valor a medida que evolucionan los modelos de negocio. 

Este artículo se basa en el artículo original  “ 2026 outlook Global M&A industry trends” de  PwC Global. La revisión fue ejecutada por el equipo de PwC Colombia.

 

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