SARAH VON FISCHER
Los líderes de hoy están siendo jalados en dos direcciones al mismo tiempo. Necesitan un microscopio para gestionar las amenazas inmediatas y un telescopio para identificar las oportunidades que vienen. Pero ¿están los altos ejecutivos encontrando el equilibrio correcto?
Hola y bienvenidos a Davos, Suiza, y a esta edición especial de Take on Tomorrow. Soy Sarah von Fischer.
Hoy vamos a adentrarnos en la visión de los altos ejecutivos, mientras exploramos los hallazgos de la 29ª Encuesta Global de presidentes de PwC, para la cual entrevistamos a más de 4.400 altos ejecutivos en todo el mundo.
Para ayudarnos a dar vida a estos resultados, me acompaña Dion Shango, socio senior de PwC África.
DION SHANGO
Gracias, Sarah. Gracias por la invitación.
SARAH
Estamos encantados de tenerte aquí y también a Agnes Koops, vicepresidenta global y directora Comercial global de PwC. Bienvenida, Agnes.
AGNES KOOPS
Buenos días, Sarah.
SARAH
Dion, uno de los grandes hallazgos de la encuesta es que la confianza de los altos ejecutivos en el crecimiento a corto plazo ha disminuido año tras año. Amenazas como la ciberseguridad y la geopolítica han aumentado. ¿Qué crees que está impulsando este cambio?
DION
Estás en lo cierto, Sarah. Los altos ejecutivos son menos optimistas sobre el crecimiento de sus propias organizaciones: alrededor del 30 %, frente al 38 % del año pasado y el pico cercano al 56 % en 2022.
Sin embargo, todavía mantienen un nivel razonable de confianza en la economía global.
Y, de hecho, lo que les quita el sueño a muchos presidentes es la preocupación de no estar preparados para un ataque de ciberriesgo en sus organizaciones. A eso se suman la volatilidad macroeconómica, la incertidumbre geopolítica global y, por supuesto, el tema del que todos hablan: la inteligencia artificial.
¿Se están moviendo con la suficiente rapidez? ¿Están invirtiendo a la escala necesaria? ¿Cuándo empezarán a ver retornos reflejados en sus estados de resultados?
SARAH
Agnes, has estado aquí en Davos durante varios días. ¿Esto coincide con lo que estás escuchando de los altos ejecutivos? ¿Refleja realmente lo que está en su mente?
AGNES
Sí, totalmente. Hay muchas cosas ocurriendo al mismo tiempo y los altos ejecutivos también buscan cierta tranquilidad. Eso se siente claramente en las conversaciones. Están muy interesados en conocer los resultados de la encuesta, quizás incluso más que en años anteriores.
Hay una búsqueda constante de mejor información: ¿cómo me informo mejor?, ¿cómo encuentro el camino junto a mi equipo frente a retos como la geopolítica o la inteligencia artificial? Eso es lo que estamos escuchando y lo que se percibe aquí.
SARAH
Dion, la encuesta también analizó cómo los altos ejecutivos distribuyen su tiempo. Dicen que dedican casi 50 % a temas con un horizonte menor a un año y solo 16 % a desafíos de largo plazo. ¿Ves esto como un riesgo?
DION
Definitivamente es un riesgo. Hemos hablado mucho de esa idea del alto ejecutivo que necesita usar simultáneamente un microscopio y un telescopio, y encontrar el equilibrio perfecto entre el corto y el largo plazo.
Eso implica entender el tiempo como un activo estratégico y gestionarlo con la misma seriedad con la que se gestiona el capital, el talento o las inversiones.
No existe un manual que indique cuánto tiempo dedicar a cada tema, pero lo importante es recordar que todos son igual de relevantes.
AGNES
Dion, ¿y tú cómo haces eso personalmente? Mientras te escuchaba, pensaba: esto también es un reto para nosotros.
DION
Totalmente. Uno dice que tiene políticas de puertas abiertas, pero ¿cuánto tiempo te reservas para pensar estratégicamente?, ¿para analizar el entorno externo?, ¿para estudiar el contexto en el que operas?, ¿para estar con clientes?
No hay una respuesta correcta o incorrecta, pero un alto ejecutivo debe hacer su mejor esfuerzo por equilibrarlo.
SARAH
Agnes, un área donde parece que los altos ejecutivos todavía no encuentran el balance adecuado es la inteligencia artificial. Solo el 12 % está obteniendo beneficios significativos en costos o ingresos, mientras que el 56 % no ve ninguno.
¿Te sorprendió este dato? ¿Qué pueden hacer quienes están en ese 56 % para ponerse al día?
AGNES
Para ser honesta, no me sorprendió. Vemos a muchos clientes enfrentando este reto. Esta semana hablé con uno y le pregunté: “¿Qué tan avanzados están?”, y me respondió: “Apenas estamos empezando”.
Lo importante es subirse al proceso. Construir las bases, pensar en la tecnología, la cultura, el uso responsable de la IA y la gestión de riesgos. Es un camino que implica avanzar, reflexionar y ajustar.
Algo que aprendí ayer, y que me pareció muy interesante, es que solemos hablar de reducción de costos, pero eso puede generar miedo en los colaboradores: ¿qué significa esto para mí?
Por eso es más poderoso hablar de generación de ingresos a través de la inteligencia artificial. Es menos amenazante y ayuda a que las personas se sumen al proceso.
DION
Muchos altos ejecutivos con los que he hablado también destacan la importancia de la mentalidad adecuada. Si no existe esa mentalidad, no solo del alto ejecutivo, sino de todo el equipo directivo, será difícil invertir a la escala necesaria y liberar todo el potencial de la inteligencia artificial en la organización, sin miedo a lo que venga.
AGNES
Exacto. Escuché a un alto ejecutivo contar cómo invirtieron en un programa de inteligencia artificial para toda la empresa, midiendo cómo se sentían las personas antes y después. El cambio fue enorme: la gente empezó a adoptar la inteligencia artificial con entusiasmo.
SARAH
Cuando la fuerza laboral puede probarla y ve a sus líderes entusiasmados, los beneficios se vuelven claros para todos.
DION
Exactamente.
SARAH
Dion, tú lideras PwC África. ¿Qué estás viendo en esta región desde la perspectiva de los altos ejecutivos y la fuerza laboral?
DION
África tiene una ventaja demográfica única: la población más joven del mundo y lo que muchos consideran la fuerza laboral global del futuro. Sin embargo, todavía existe una inversión insuficiente.
Se está dando un cambio interesante en la narrativa: no solo pensar en inversión externa, sino también en capital generado localmente.
Además, África ha demostrado su capacidad para saltar etapas tecnológicas. Es una población que adopta primero los dispositivos móviles, la inteligencia artificial y lo digital, lo que le da al continente una gran oportunidad para liderar la adopción de estas tecnologías.
Ahora el reto es contar con el liderazgo adecuado, marcos de política pública correctos y atraer inversión de manera sostenida.
SARAH
Es emocionante pensarlo, especialmente esa fuerza laboral joven.
DION
Totalmente.
SARAH
Agnes, la encuesta también evidencia que más del 40 % de los altos ejecutivos ha entrado en nuevos sectores en los últimos cinco años. ¿Por qué ahora?
AGNES
Porque genera nuevas fuentes de ingresos. La tecnología está abriendo posibilidades enormes, como la convergencia entre sectores como la salud y la tecnología.
Los altos ejecutivos saben que deben ampliar su alcance y los datos muestran que eso está dando resultados.
DION
De hecho, hasta el 20 % de los ingresos de estas organizaciones proviene de esos nuevos sectores, y esta tendencia seguirá creciendo.
SARAH
También es emocionante para los clientes. Tu vehículo ya no solo te transporta: puede monitorear tu salud.
AGNES
Es emocionante y también un poco inquietante a veces, pero probablemente en cinco años será lo normal.
SARAH
Para cerrar, ¿qué están haciendo distinto los altos ejecutivos con mejor desempeño?
DION
Están adoptando una forma de trabajo ágil. Los planes rígidos a cinco años ya no funcionan. La estrategia debe poder ajustarse, corregir el rumbo rápidamente, colaborar y buscar apoyo cuando sea necesario.
SARAH
A veces cuesta cambiar el plan.
DION
Sí, pero es necesario. Saber cuándo liderar y cuándo acompañar es clave.
SARAH
Una última pregunta: ¿cuál es la gran lección de la encuesta?
AGNES
Mantenerse bien informado, ser ágil, atreverse a dar pasos audaces, avanzar con el equipo y aprovechar las oportunidades que sí están bajo tu control.
DION
La complejidad y la incertidumbre no son pasajeras: llegaron para quedarse. El “negocio como siempre” ya no existe. Sin embargo, valores como la confianza, con colaboradores, clientes, reguladores y socios, siguen siendo esenciales para prosperar y crear valor en el largo plazo.
SARAH
Con eso cerramos. Gracias a ambos por esta conversación tan valiosa.
Gracias por acompañarnos en este episodio especial de Take on Tomorrow.