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Es evidente que el panorama de los Servicios Empresariales Globales (GBS, por sus siglas en inglés) ha evolucionado de forma significativa, incorporando innovación tecnológica, mayor agilidad de la fuerza laboral y roles estratégicos más amplios. Sin embargo, el recorrido está lejos de terminar. Para aprovechar plenamente el potencial de los GBS, las organizaciones deben seguir refinando sus estrategias de integración, aprovechar la analítica avanzada e impulsar la innovación tecnológica, elementos críticos para continuar evolucionando y dando forma al futuro de las operaciones globales.
De cara a 2030, los GBS están llamados a ser más digitales y estar más integrados a nivel global, funcionando como centros de innovación que aprovechan la inteligencia artificial y los datos para generar un valor sin precedentes.
Si las tendencias actuales se mantienen, para 2030 los GBS podrían convertirse en socios estratégicos clave, profundamente integrados en la estrategia empresarial, apoyados de manera significativa por su evolución hacia los Centros Globales de Capacidades (GCC, por sus siglas en inglés).
Desde la perspectiva de la gestión de la cadena de suministro, el futuro de los Servicios Empresariales Globales es crucial para la competitividad. Los agentes de IA están transformando el GBS, pasando de la revisión de costos a la optimización integral de procesos, lo que es vital para la cadena de suministro, automatizando tareas repetitivas y liberando a los profesionales para el desarrollo de estrategias que aporten valor a las compañías.
El futuro de las áreas en Recursos Humanos no consiste en automatizar los procesos que realizan las personas, sino en aprovechar la tecnología para potenciar lo que las personas pueden hacer. La verdadera promesa de la IA generativa en los Servicios Empresariales Globales es liberar a los equipos de tareas repetitivas y permitirles generar resultados de mayor valor para los colaboradores. Los líderes de Recursos Humanos no deberían perseguir la tecnología solo por contar con herramientas, sino utilizarla para redefinir cómo las organizaciones empoderan a su gente.
Ante el aumento de la presión por los costos, la creciente complejidad operativa y la necesidad de habilitación digital, muchas organizaciones están replanteando el rol y la propiedad de sus Centros de Servicios Compartidos (SSC, por sus siglas en inglés). Aunque tradicionalmente se concibieron como estructuras eficientes para ejecutar tareas transaccionales, hoy se evalúan por su capacidad de generar valor estratégico para el negocio.
Una respuesta cada vez más relevante es la desinversión estratégica de los SSC, que consiste en transferir centros cautivos a un proveedor especializado. Más que una decisión táctica de outsourcing, esta alternativa se consolida como una palanca estratégica: puede mejorar la liquidez, reducir el costo total de propiedad, fortalecer la gestión del capital de trabajo y acelerar la transformación digital y el uso de inteligencia artificial. Cuando se diseña e implementa adecuadamente, esta desinversión permite una inyección inmediata de capital, ahorros sostenidos en el tiempo y un modelo operativo preparado para los retos del futuro.
Los Servicios Empresariales Globales se desarrollaron, durante años, sobre tres pilares: aprovechar diferencias salariales, operar a gran escala y estandarizar procesos. Sin embargo, ese modelo está quedando atrás. Hoy, la ventaja competitiva ya no depende de dónde se realiza el trabajo, sino de cómo se coordinan y articulan las actividades. La inteligencia artificial, en particular los sistemas basados en agentes, está impulsando este cambio. A medida que la automatización inteligente asume tareas repetitivas y basadas en reglas, la brecha salarial pierde peso como factor diferencial.
Muchas soluciones actuales de inteligencia artificial siguen siendo parciales y se concentran en una sola etapa del proceso. En contraste, los sistemas de inteligencia artificial basados en agentes muestran su verdadero valor al integrar comprensión, planificación y ejecución. Esto permite gestionar procesos completos de principio a fin, incluso interactuando con distintos sistemas de forma similar a como lo haría una persona, pero con mayores niveles de control, seguimiento y trazabilidad.
Este artículo se basa en el artículo original “From vision to reality: 2026 GBS Trends” de PwC Suiza. La revisión fue ejecutada por el equipo de PwC Colombia.
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