Perspectivas Anuales 2026: Resiliencia Frágil

  • Comunicado de prensa
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  • 04 Feb 2026

El crecimiento se mantiene, pero con bases más estrechas, concentradas y cada vez más expuestas a riesgos

A medida que las economías de Estados Unidos y del mundo se acercan a 2026, el crecimiento se mantiene, pero las fuentes que sostienen esa resiliencia son cada vez más concentradas y frágiles. De acuerdo con el reporte Annual Outlook 2026: Teetering Resilience de PwC, elaborado por la economista en jefe de PwC US, Alexis Crow, la expansión continúa, aunque depende de un grupo reducido de factores que estarán bajo presión por cambios en las condiciones financieras, decisiones de política pública y tensiones geopolíticas.

PwC estima que el PIB global crecerá 2.7% en 2026, en línea con 2025, lo que refleja una economía que aún muestra resistencia, aunque con un impulso desigual entre regiones. Si bien el crecimiento se sostiene, hoy depende de menos motores que en ciclos anteriores.

“La economía global ha demostrado una verdadera capacidad de resistencia”, señaló la Dra. Alexis Crow. “Pero la resiliencia en 2026 no es automática ni está distribuida de manera uniforme. Depende de la inversión impulsada por inteligencia artificial, de una política fiscal favorable y de la confianza en los mercados financieros, y cada uno de estos factores viene con nuevas limitaciones”.

El panorama global: resiliencia, pero no para todos por igual

A nivel global, la resiliencia es evidente, pero no se reparte de manera uniforme.

En Europa, el crecimiento sigue siendo moderado, aunque con señales de estabilización. PwC estima un crecimiento de 0.9% para la eurozona en 2026, apoyado por inversión pública en defensa e infraestructura digital, la continuidad de los fondos de recuperación de la Unión Europea y precios energéticos más bajos. Alemania, España e Italia apuntalarían el desempeño regional, mientras que el consumo en Francia se ha mantenido firme a pesar de la incertidumbre política.

El mercado emergente y las economías en desarrollo continúan creciendo a un ritmo mayor que las economías avanzadas y han mostrado un desempeño sólido en inversiones. Mejores marcos macroeconómicos, como la reducción de déficits fiscales y el fortalecimiento de reservas internacionales, así como una mayor integración del comercio regional, están impulsando la expansión en varios mercados emergentes, particularmente en Asia. India destaca como una de las economías con mayor crecimiento en 2026, con una expansión estimada de 6.7%, impulsada por exportaciones de alta tecnología, el aumento de los salarios reales y un mayor consumo.

Riesgos más allá de la superficie

Aquí es donde cobra sentido el concepto de “resiliencia frágil”.

En Estados Unidos, el crecimiento depende cada vez más de unos cuantos sectores y de condiciones financieras relativamente flexibles. Las presiones inflacionarias no desaparecen, sino que cambian de forma, mientras que los niveles récord de deuda pública en economías avanzadas colocan a los mercados de bonos en una posición frágil. Los movimientos cambiarios, incluida una prevista mayor debilitación del dólar estadounidense, añaden otra capa de complejidad para las empresas y los inversionistas que navegan por mercados globales, pero también representan una oportunidad.

“Estas no son las señales clásicas de una recesión generalizada”, explicó Crow. Pero generan dudas sobre la amplitud y durabilidad del ciclo de crecimiento actual. Además, ciertos cambios en las políticas pueden tener impactos negativos a largo plazo para la economía, frente a los cuales los mercados siguen mostrando una complacencia obstinada”.

Estabilidad financiera y el crecimiento de las stablecoins

Uno de los temas centrales del reporte es la rápida expansión de las stablecoins, que cada vez se integran más a los pagos cotidianos y a las transacciones transfronterizas. Hoy, 99% de las stablecoins están respaldadas por el dólar estadounidense, lo que genera un riesgo de concentración en un momento en que se prevé que el dólar continúe debilitándose en 2026.

Si bien las stablecoins pueden ofrecer mayor eficiencia y menores costos, su crecimiento plantea nuevos retos para la estabilidad financiera. A medida que los emisores aumentan su exposición a los mercados de deuda gubernamental y vuelven más interconectados con el ecosistema cripto en general, la transparencia, la regulación y la calidad de las reservas desempeñarán un papel cada vez más importante en la configuración de los resultados para los inversionistas y los responsables de las políticas.

Oportunidades de inversión en la siguiente etapa de la resiliencia

Mirando hacia adelante, el Annual Outlook destaca dinámicas poco valoradas que podrían moldear la próxima fase de crecimiento tanto en Estados Unidos como a nivel global.

En Estados Unidos, el auge de la IA está transformando el sector inmobiliario, con los centros de datos consolidándose como una clase de activo clave, en la intersección entre infraestructura, energía y uso de suelo. Más allá del capital y la energía, a los inversionistas y desarrolladores les convendrá centrarse en el capital humano, es decir, la mano de obra necesaria para construir estos centros, de datos cuya oferta se ve afectada por la política migratoria actual en Estados Unidos. La escasez de mano de obra también ha provocado cuellos de botella en el desarrollo de centros de datos en Japón.

El reporte de PwC también analiza las perspectivas de una desdolarización parcial del mercado inmobiliario en Estados Unidos. Hasta ahora, los flujos de capital extranjero se han mantenido, pero si el dólar llegara a depreciarse otro 10% en 2026, algunos inversionistas internacionales podrían pausar sus inversiones. Esto podría abrir oportunidades para inversionistas locales en dólares, particularmente en el desarrollo de viviendas accesibles y retail, como dos sectores prometedores para inversionistas decididos.

Finalmente, el análisis también destaca la brecha de pensiones en Europa como una oportunidad de negocio e inversión quizás subestimada. Los activos de pensiones privadas en Estados Unidos son más de diez veces superiores a los de la zona euro. Cerrar esa brecha se ha vuelto cada vez más crucial por razones macroeconómicas, demográficas y geopolíticas, lo que convierte a 2026 en un momento clave para que Europa tome nota de lo que hace Wall Street.

Lee nuestro Annual Outlook (en inglés)

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