El efecto de los compromisos de cambio climático y su implicación en la economía verde de las empresas

23/10/19

Tras Alemania, nuestro país es el miembro del G20 que más ha reducido emisiones de CO2, en un 5.2%, en 2018.

El pasado mes de septiembre, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) organizó en la Cumbre sobre la Acción Climática, por iniciativa de su Secretario General, António Guterres, con el fin de reforzar los compromisos y alcanzar los objetivos fijados por el Acuerdo de París de 2015, que establecía un plan de acción mundial para limitar el calentamiento global muy por debajo de 2º C.

El reciente encuentro consiguió que 77 países, incluyendo México, se comprometieran en la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero a cero neto (net zero emissions) para el año 2050 y un centenar líderes empresariales se involucraron en impulsar acciones concretas para acelerar la transición a la economía verde.

Dentro de esta corriente, podemos situar a México. Según el último reporte de 'Low Carbon Economy Index' de PwC -que monitorea el progreso en materia de emisiones de los países del G20-, nuestro país ha reducido en 5.2% la intensidad de sus emisiones de CO2 en 2018 y se sitúa solo por detrás de Alemania, con relación a la disminución en el consumo de energías procedentes combustibles fósiles para la producción de energía eléctrica, así como el aumento en el uso de renovables. En concreto, se observó lo siguiente:

  • El consumo de carbón disminuyó de 15,2 a 11,9 Mtoe (Millones de toneladas equivalentes de petróleo)
  • El consumo de petróleo se redujo de 85.8 a 82.8 Mtoe
  • El consumo de energía nuclear pasó de 2.5 a 3.1 Mtoe
  • El uso de gas natural aumentó de 74.3 a 77 Mtoe
  • La  energía hidroeléctrica aumentó de 7.2 a 7.3 Mtoe
  • La  energía eólica aumentó de 2.4 a 2.9 mtoe
  • La energía solar aumento de 0.3 a 0.5 mtoe
  • La energía geotérmica y la derivada de la biomasa disminuyó de 1.7 a 1.5 mtoe

Aunque las cifras sitúan a México en la senda correcta para asegurar la transición hacia una economía más verde -por el momento-, aún queda mucho por hacer. Según apunta el informe Tendencias globales en la inversión en energías renovables 2019 de la ONU, nuestro país ocupa el puesto número 14 entre las naciones que más invierten en este tipo de fuentes limpias. Entre 2010 y la primera mitad de 2019, se han destinado 23 mil millones de dólares (mmdd) para aumentar esta nueva capacidad, cantidad muy inferior a las invertidas por países como China, Estados Unidos o Japón [1].

De economías grises a “sistemas verdes” al interior de las compañías

A pesar de esta buena marcha, el reporte 'Low Carbon Economy Index' de PwC destaca que las medidas que hoy en día se están aplicando deben ser más ambiciosas, ya que a este ritmo los países incluidos en el estudio “no alcanzarán sus propios objetivos”. En la actualidad, se estima que la tendencia del índice de descarbonización de las economías del G20 es tan sólo del 3% hasta 2030, sin embargo, el estudio considera que, para cumplir con la promesa de limitar el calentamiento a 2° C, se necesitará un avance del 7,5%.

 Teniendo en cuenta esto, ¿qué pueden hacer las empresas mexicanas para tratar lograr un crecimiento más sustentable, responsable y duradero? En este sentido, no existe una única respuesta o solución para la transición a un negocio más verde, puesto que aquí entran en juego factores como el sector, el tipo de negocio o las políticas que se hayan implantado en la materia, entre otros.

 Un primer paso en favor de esta transición consistiría en valorar e identificar cuál es el impacto de la compañía en el medio ambiente y en la sociedad. Esto es: la cantidad de emisiones al aire, el uso de tierra y agua y de recursos naturales, así como el efecto en la salud de sus empleados, clientes y comunidades locales. Los resultados de este análisis se integrarían en los sistemas de información y en el proceso de decisión de la compañía, permitiendo que la empresa pueda tomar mejores decisiones y que éstas constituyan también un elemento de diferenciación en el mercado, puesto que el gasto en la adquisición de energía es, sin duda, necesario y, en muchos casos, representa una cantidad importante.

 Los datos confirman que México ha logrado un cambio positivo en materia energética, pero es momento para que empresas e instituciones colaboren y ayuden al país a seguir fortaleciendo un entorno de negocio más sustentable, responsable y sólido, comprometiéndose y respetando los acuerdos internacionales, así como cumpliendo los marcos establecidos. Hoy en día, lograr la eficiencia energética y acelerar la transición hacia energías renovables  es una responsabilidad tan importante como lograr beneficios económicos.

 

[1] México, en el top 15 de países con más inversión en energías renovables, Forbes México, 05 de septiembre de 2019, <https://www.forbes.com.mx/mexico-en-el-top-15-de-paises-con-mas-inversion-en-energias-renovables/>

Originalmente publicado en LinkedIn

 

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