2ª Encuesta sobre prácticas de ESG en Centroamérica y República Dominicana

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En un momento clave para la agenda sostenible en Centroamérica, los desafíos climáticos, sociales y de gobernanza exigen respuestas concretas y coordinadas. Además, decisiones de agentes externos a nuestra región, como la decisión de EE. UU. de excluir su participación en la agenda global contra el cambio climático, podría generar incertidumbre o en algunos casos desconexión entre los compromisos empresariales y la necesidad global de una acción colectiva frente a los retos ambientales.

Esta decisión contrasta con una realidad regional que demanda acciones alineadas, métricas claras y horizontes de medición sólidos, especialmente ante la creciente exposición a riesgos climáticos que ya no son una proyección futura, sino una amenaza presente: desde eventos extremos hasta vulnerabilidades en cadenas de suministro y sistemas urbanos.

Centroamérica y República Dominicana tienen una gran oportunidad asumir un liderazgo responsable, incorporando en sus modelos de negocio prácticas de sostenibilidad que los hagan más resilientes y abrir paso a nuevas oportunidades de negocios.  

Este reporte recoge las percepciones, avances y desafíos que enfrentan las empresas de la región en la integración de los criterios ESG en sus estructuras organizativas, modelos de negocio y procesos para la toma de decisiones. Los resultados evidencian una evolución significativa desde la publicación de la primera encuesta en 2023, reflejando un mayor compromiso por parte de las organizaciones en la adopción de prácticas ESG. No obstante, persisten barreras estructurales y operativas que continúan limitando su implementación efectiva, lo que subraya la necesidad de fortalecer capacidades, alinear incentivos y consolidar marcos de acción más robustos.

Hallazgos Clave

  • 59% tiene políticas y programas establecidos para asegurar la diversidad, equidad e inclusión dentro de su fuerza laboral.
  • El 53% considera que existen algunas barreras externas que dificultan la implementación de prácticas ESG en la región.
  • 50% ha identificado los principales riesgos ambientales que podrían afectar su operación y están gestionando activamente.
  • El 47% de los encuestados ha implementado o está en proceso de desarrollar una estrategia de ESG en los últimos 12 meses.
  • El 38% considera que su empresa tiene una política clara y ejecutada relacionada al uso sostenible de recursos naturales en sus operaciones.

1. Integración ESG en la estrategia corporativa

La integración de los principios ESG (Ambientales, Sociales y de Gobernanza) en la estrategia empresarial muestra avances significativos, aunque aún existen oportunidades de fortalecimiento. Actualmente, el 41% de las organizaciones ha logrado una integración total de ESG, mientras que otro 41% lo ha hecho de forma parcial; y solo un pequeño grupo (12%) planea incorporarlos próximamente.

En términos de estructuras y roles, el 65% de las organizaciones ha definido funciones específicas para la gestión ESG, mientras que un 18% se encuentra en proceso de hacerlo. Sin embargo, la gobernanza dedicada sigue siendo limitada: solo el 29% cuenta con un comité exclusivo para ESG, mientras que el 35% gestiona estos temas desde comités ya existentes. El resto mantiene una supervisión general o carece de mecanismos formales, lo que evidencia oportunidades para fortalecer la institucionalidad en torno a la sostenibilidad. Para avanzar hacia una gobernanza ESG más sólida, es relevante lograr establecer comités dedicados o integrar estos temas en órganos ya existentes, fortalecer capacidades internas, implementar indicadores de seguimiento, y promover una participación transversal que asegure una gestión sostenible alineada con la estrategia corporativa.

El 56% de las organizaciones encuestadas reportan haber realizado ajustes en su modelo de negocio, cadena de valor o asignación de recursos como parte de su estrategia de sostenibilidad. Un 15% se encuentra en proceso de implementación, mientras que el 24% aún no ha iniciado cambios o no tiene claridad sobre su posición frente a los retos que representan los temas de sostenibilidad en su negocio. 

2. Gobernanza y supervisión ESG

Si bien los resultados de la anterior encuesta del año 2023 el 18% indicó que los temas de sostenibilidad no se discuten en el gobierno corporativo, no forman parte de la agenda o no tienen claridad sobre ello y casi la mitad de este grupo manifestó la intención de incorporarlos próximamente. Se observa en los resultados de la encuesta 2025 el compromiso de la alta dirección con los temas ESG y se posiciona como un factor clave en la consolidación de una cultura organizacional sostenible, ya que un 56% de los líderes demuestra un alto nivel de involucramiento, y el 24% participa de manera moderada, lo que evidencia una creciente conciencia sobre la relevancia estratégica de estos principios.

Este involucramiento se traduce en acciones concretas, como la implementación de mecanismos de seguimiento. El 38% de las organizaciones recibe informes de sostenibilidad de forma periódica y con revisión frecuente, mientras que un 26% los recibe con menor regularidad. Además, un 24% tiene previsto incorporar este tipo de reportes en el corto plazo.

Para continuar fortaleciendo la gobernanza de ESG, es fundamental institucionalizar estos temas en los órganos de decisión, establecer indicadores clave de desempeño (KPIs) vinculados a sostenibilidad, y asegurar que la alta dirección cuente con información oportuna y relevante para orientar decisiones estratégicas.

Respecto a la definición de objetivos ESG, el 50% ha establecido metas específicas y medibles, lo que refleja un enfoque estructurado y orientado a resultados. No obstante, aún existe espacio para avanzar: el 18% se encuentra en etapa de discusión y el 15% opera con objetivos poco definidos, lo que representa una oportunidad para fortalecer la alineación estratégica y la rendición de cuentas.

3. Gestión ambiental y evaluación de riesgos

En la encuesta del año 2023 el 91% de los encuestados consideró que el cambio climático y sus consecuencias tienen un impacto real en el funcionamiento y los resultados de sus compañías.

Los resultados de la encuesta del 2025 reflejan que la gestión ambiental en las organizaciones presenta un nivel de avance mixto, con esfuerzos importantes en algunas áreas y desafíos persistentes en otras. La mitad de las empresas (50%) gestiona activamente los riesgos ambientales, lo que refleja una conciencia creciente sobre su impacto operativo y reputacional. No obstante, un 21% aún no ha evaluado ni identificado estos riesgos, lo que representa una brecha crítica en la gestión preventiva.

En cuanto al enfoque ambiental, el 41% de las organizaciones ha establecido metas claras para la reducción de gases de efecto invernadero (GEI), mientras que un 35% no ha tomado acciones concretas en esta materia. Las políticas ambientales están formalmente definidas y ejecutadas en el 38% de los casos, y otro 29% las aplica de manera parcial, lo que sugiere un avance gradual hacia una institucionalización más robusta.

Un aspecto positivo de auditorías para las organizaciones es apoyarles a anticipar impactos y tomar decisiones informadas, así como identificar mejoras, optimizar recursos y fortalecer la credibilidad frente a sus grupos de interés.

Entre los riesgos más relevantes identificados por las organizaciones destacan la reducción de emisiones de GEI (17%), el cambio climático (16%), el uso de energías renovables (15%), la gestión de agua y residuos (13%), y la huella de carbono del producto (9%). También se mencionan otros riesgos emergentes como la pérdida de biodiversidad, los residuos tóxicos y el estrés hídrico, lo que evidencia una creciente sensibilidad hacia una agenda ambiental más amplia y compleja.

4. Dimensión social y cadena de valor

Las organizaciones están fortaleciendo su enfoque social como parte integral de sus estrategias ESG. Un 53% cuenta con programas sociales activos y bien establecidos, lo que refleja un compromiso sostenido con las comunidades en las que operan. Es importante resaltar que las expectativas sociales hacia el sector privado son cada vez más altas, por lo que continuar con iniciativas estructuradas en términos de la contribución social permite a las organizaciones a conectar con la realidad del entorno y así lograr mayor confianza en sus grupos de interés.

En materia de diversidad e inclusión, el 59% ha implementado políticas y programas formales, mientras que un 26% promueve la inclusión de manera informal, sin una estructura definida. Esto evidencia avances importantes, aunque aún hay espacio para una mayor institucionalización pudiendo fortalecer prácticas mediante estructuras claras, indicadores de seguimiento y acciones que aseguren la sostenibilidad de sus esfuerzos en el tiempo.

El seguimiento a proveedores también forma parte del enfoque responsable: el 41% de las organizaciones realiza evaluaciones periódicas, y otro 32% lo hace específicamente con proveedores clave, lo que indica una creciente preocupación por la sostenibilidad en toda la cadena de valor. Fortalecer estos mecanismos de evaluación, ampliándolos a más actores y alineándolos con estándares internacionales, puede ser clave para consolidar una cultura organizacional verdaderamente sostenible y resiliente.

Finalmente, la salud y seguridad laboral se posiciona como una prioridad clara, con un 79% de las empresas que cuentan con políticas y procedimientos definidos, asegurando condiciones laborales seguras y responsables para sus colaboradores.

5. Formalización, reportes y estándares ESG

La adopción formal de estrategias ESG continúa avanzando, aunque con distintos niveles de madurez. Un 38% de las organizaciones ya cuenta con una estrategia ESG definida, mientras que un 26% planea implementarla y un 15% se encuentra en proceso de desarrollo. Sin embargo, un 12% aún no contempla su adopción, lo que evidencia una oportunidad de alineación estratégica para fortalecer su posicionamiento frente a los desafíos actuales, integrando estándares reconocido y mecanismos de control que ayuden a la integridad y calidad de la información para lograr reportes consistentes. 

Los resultados de la encuesta del año 2023 muestran que solo el 11% confirmó que sus organizaciones cuentan con un reporte de sostenibilidad y más del 55% de los encuestados menciona que tiene previsto contar con uno en el futuro.

Para el 2025 los resultados son más alentadores y han mostrado un avance significativo en cuanto a la divulgación pública, debido a que, el 41% de los encuestados dice informar de manera completa y regular sobre sus prácticas ESG, y un 18% adicional tiene planes de hacerlo, lo que refleja una tendencia hacia una mayor transparencia y rendición de cuentas.

El uso de estándares internacionales como GRI (Global Reporting Initiative), SASB (Sustainability Accounting Standards Board) está presente en el 35% de las organizaciones, aunque un 29% aún no utiliza ningún marco de referencia, lo que limita la comparabilidad y credibilidad de sus reportes. La implementación de estándares ESG reconocidos también le facilita y apoya al cumplimiento normativo y la atracción de inversión responsable. 

Respecto a la gestión de riesgos, el 38% ha establecido horizontes temporales para su evaluación, mientras que un 29% no lo ha hecho y un 18% está en proceso. En paralelo, el 38% no cuenta con un plan de transición climática, aunque un 24% lo está desarrollando y un 21% ya lo ha implementado. También es relevante integrar los riesgos ESG en el mapa de riesgos corporativos, asegurando su monitoreo desde la alta dirección. 

La evaluación formal de riesgos ESG sigue siendo un área de mejora: el 35% no ha realizado evaluaciones estructuradas, mientras que un 29% sí lo hace activamente. En cuanto a los procesos documentados de gestión de riesgos, el 29% ya los tiene establecidos, otro 35% está en proceso de formalización, y un 29% aún carece de ellos. 

6. Oportunidades y desafíos ESG

Las oportunidades comerciales derivadas de la gestión ESG más valoradas por las organizaciones son la mejora de reputación y competitividad (31%), mejor relación con stakeholders (25%), cumplimiento normativo (18%) y reducción de costos a largo plazo (15%). Asimismo, según la encuesta realizada en el año 2023, el 54% de los encuestados dicen que las prácticas de sostenibilidad han traído beneficios de rentabilidad a sus organizaciones.

Los principales desafíos que enfrentan las organizaciones al implementar su estrategia de ESG es principalmente la falta de recursos financieros (19%), escasez de métricas claras (18%), estrategia ESG poco definida (14%), falta de habilidades internas (14%), ROI poco claro (13%) y la resistencia cultural (11%).

Barreras externas: Un 53% percibe algunas barreras, y un 24% considera que hay muchas (infraestructura deficiente, contexto político).

Las organizaciones analizadas presentan un panorama alentador en cuanto a su avance en sostenibilidad, evidenciando múltiples oportunidades para fortalecer su desempeño ESG. Un aspecto destacable es el liderazgo estratégico, reflejado en el alto involucramiento de la alta dirección y la existencia de roles específicos para la gestión ESG, lo que permite impulsar cambios estructurales desde el nivel más alto de decisión e incorporar criterios sostenibles en el modelo de negocio. 

En el ámbito social y laboral, se destaca el compromiso con el bienestar de los empleados, evidenciado por la implementación de programas sociales, políticas de diversidad e inclusión, y una alta cobertura en salud y seguridad laboral. Sin embargo, muchas de estas iniciativas aún carecen de una estructura formal que garantice su sostenibilidad e impacto a largo plazo.

En materia ambiental, la gestión proactiva empieza a consolidarse. Varias organizaciones ya identifican riesgos ambientales y han establecido metas de reducción de gases de efecto invernadero, además de realizar auditorías que permiten mejorar procesos y asegurar el cumplimiento regulatorio. Esta responsabilidad también se extiende hacia la cadena de valor, con iniciativas de monitoreo a proveedores y evaluación de riesgos ESG que promueven prácticas sostenibles más allá de la operación directa. 

7. Reflexiones finales

Las organizaciones de Centroamérica y República Dominicana muestran un compromiso creciente con la sostenibilidad, evidenciado por el hecho de que un 82% ha incorporado criterios ESG total o parcialmente en su estrategia. Este avance refleja una evolución positiva en la conciencia empresarial, donde la sostenibilidad comienza a consolidarse como un eje estratégico. Un factor clave en este proceso ha sido el liderazgo de la alta dirección, con un 56% de involucramiento activo que ha permitido impulsar ajustes al modelo de negocio, asignar recursos específicos y establecer roles dedicados a la agenda ESG. No obstante, persiste la necesidad de fortalecer las estructuras de gobernanza que garanticen continuidad y profundidad en estos esfuerzos. 
 
En el ámbito ambiental, la gestión presenta avances importantes, pero también brechas significativas. Mientras que la mitad de las organizaciones identifica y gestiona riesgos ambientales, y un 41% ha definido metas claras de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, aún un 21% no ha identificado riesgos y un 35% no ha tomado acciones concretas. La baja adopción de auditorías ambientales (38%) limita la trazabilidad y la mejora continua en esta dimensión crítica. 
 
Por otro lado, la gestión de riesgos ESG se encuentra aún en una etapa incipiente. Un 35% de las organizaciones no ha realizado evaluaciones estructuradas y un 29% carece de procesos documentados. Además, el 38% no dispone de un plan de transición climática, lo que compromete su capacidad de anticipación y resiliencia ante desafíos ambientales y regulatorios futuros. 
 
Finalmente, el entorno externo representa una barrera significativa para el avance de la agenda ESG. El 77% de las empresas identifica obstáculos como la infraestructura deficiente y el contexto político, lo que resalta la importancia de contar con condiciones habilitantes y colaboración intersectorial para acelerar una implementación efectiva y sostenible de estas estrategias.

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Contáctanos

Bismark Rodríguez

Socio Líder Regional de Consultoría, PwC Centroamérica y Rep. Dominicana, PwC Interaméricas

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William Menjivar

Socio de Auditoría y Líder Regional de Sostenibilidad y Cambio Climático, PwC Interaméricas

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Susana Pino

Socia Líder Regional de Risk Assurance Services (RAS), PwC Interaméricas

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Catalina Flores

Gerente de Risk Assurance Services (RAS), PwC Costa Rica

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