La infraestructura mundial se encamina hacia un ciclo de inversión sin precedentes. De acuerdo con el reporte Global Infrastructure Outlook de PwC, el gasto anual global en infraestructura aumentará de US$4.400 mil millones en 2024 a US$6.900 mil millones en 2050, impulsando una inversión acumulada de US$151.100 mil millones durante el periodo.
En este escenario, la inversión global acumulada en infraestructura se elevará hasta US$151.100 mil millones, impulsada por la actualización de los sistemas productivos, energéticos y de movilidad frente a los desafíos tecnológicos y demográficos. En términos reales, la previsión indica que el gasto mundial en infraestructuras, durante los próximos 25 años, duplicará el registrado en los veinte años anteriores.
Este análisis es el primero que realiza previsiones a largo plazo de la inversión en infraestructuras hasta 2050 en nueve sectores, 20 subsectores y 45 países y territorios, que representan el 88% del PIB mundial. El estudio parte de los datos de los últimos veinte años y modeliza la inversión futura a partir de factores económicos y de políticas públicas.
El informe anticipa que, en términos reales, el gasto mundial en infraestructura durante los próximos 25 años será el doble del registrado en las dos décadas anteriores, impulsado por la modernización de los sistemas de transporte, energía e infraestructura industrial para responder al avance de la inteligencia artificial, la electrificación y la urbanización.
Transporte y energía concentrarán la mayor inversión
El transporte y la energía continuarán siendo los principales destinos de la inversión global en infraestructura, al representar conjuntamente cerca de la mitad del gasto total hasta 2050. A medida que se modernizan las redes de movilidad y crecen los centros urbanos, el gasto anual en transporte aumentará de US$1.400 mil millones en 2024 a US$2.400 mil millones en 2050, lo que supondrá una inversión acumulada de US$50.000 mil millones.
La infraestructura energética también experimentará un fuerte impulso. El gasto anual aumentará de US$631.000 millones en 2024 a US$1.100 mil millones en 2050, totalizando US$25.000 mil millones en el periodo. En línea con el avance de la electrificación, la inversión anual en almacenamiento de energía será en 2050 casi cuatro veces mayor que en 2024, alcanzando cerca de US$91.000 millones, mientras que el gasto en transmisión y distribución crecerá 2,6 veces, hasta los US$472.000 millones.
Otros sectores clave proyectan crecimiento
En particular, el gasto anual en infraestructura ferroviaria y aeroportuaria casi se duplicará respecto a los niveles actuales. Para 2050, la inversión anual en aeropuertos será 1,9 veces superior a la de 2024, alcanzando los US$154.200 millones, mientras que la inversión en ferrocarriles crecerá 1,8 veces hasta los US$675.300 millones.
La defensa se perfila como el sector de más rápido crecimiento. La inversión anual en instalaciones físicas, como cuarteles, será 2,3 veces mayor en 2050 —US$168.000 millones— frente a los US$73.000 millones registrados en 2024, reflejando la respuesta de los gobiernos a un entorno geopolítico más complejo.
Otros sectores analizados, como la manufactura industrial, el agua y la infraestructura social, crecerán alrededor de 1,5 veces hasta 2050. En tanto, la infraestructura digital y agrícola aumentará aproximadamente 1,3 veces, mientras que el sector de recursos se mantendrá prácticamente estable en términos generales.
Los centros de datos impulsan el mayor crecimiento por subsectores
El rápido avance de la inteligencia artificial está generando un fuerte aumento en la inversión en edificios de centros de datos, que se suma al gasto en equipamiento de tecnología de la información, como chips y servidores.
Entre 2024 y 2027, la inversión anual en este tipo de edificios se multiplicará por 2,2, pasando de US$113.800 millones a US$251.800 millones. PwC estima que la inversión total en centros de datos entre 2024 y 2032 superará los US$1.500 mil millones, seguida por una etapa enfocada en mejorar la eficiencia, utilización y adaptabilidad de la infraestructura existente.
Otros subsectores también registrarán un fuerte crecimiento. El envejecimiento de la población impulsará el gasto anual en instalaciones de salud y atención a personas mayores, que crecerá 1,7 veces hasta alcanzar los US$441.000 millones en 2050, acercándose por primera vez al gasto en infraestructura educativa, estimado en US$471.000 millones.
Si bien el sector de recursos se mantendrá estable en términos agregados, se prevé un crecimiento específico en la minería de metales y minerales críticos para la transición energética, como cobre, litio y tierras raras, donde el gasto anual aumentará 1,4 veces hasta alcanzar los US$128.000 millones en 2050.
Un mapa de contrastes regionales
La región Asia-Pacífico continuará liderando la inversión mundial en infraestructura, concentrando más de la mitad del gasto total hasta 2050, impulsada por la urbanización, la expansión industrial y el despliegue acelerado de redes energéticas y digitales. Mientras que África registrará la tasa de crecimiento más rápida a nivel global, con un aumento cercano a 1,8 veces en su gasto anual, reflejo de su dinámica demográfica y de significativas brechas de infraestructura.
En contraste, Europa y Norteamérica entrarán en una etapa de renovación, marcada por la modernización de sistemas envejecidos de transporte, energía y agua. PwC prevé que el gasto anual en infraestructura aumentará 1,6 veces en las Américas y 1,4 veces en Europa hasta 2050.