Hallazgos Clave:
59% tiene políticas y programas establecidos para asegurar la diversidad, equidad e inclusión dentro de su fuerza laboral.
El 53% considera que existen algunas barreras externas que dificultan la implementación de prácticas ESG en la región.
50% ha identificado los principales riesgos ambientales que podrían afectar su operación y están gestionando activamente.
El 47% de los encuestados ha implementado o está en proceso de desarrollar una estrategia de ESG en los últimos 12 meses.
El 38% considera que su empresa tiene una política clara y ejecutada relacionada al uso sostenible de recursos naturales en sus operaciones.
Centroamérica y República Dominicana ante el reto ESG: liderazgo empresarial en tiempos de transformación climática
El nuevo reporte de PwC Interaméricas, “2ª Encuesta sobre Prácticas de ESG en Centroamérica y República Dominicana”, presenta las percepciones, avances y desafíos que enfrentan las empresas de la región en la integración de criterios ESG en sus estructuras organizativas, modelos de negocio y procesos de toma de decisiones. Los resultados reflejan una evolución significativa respecto a la primera edición publicada en 2023, con un mayor compromiso por parte de las organizaciones.
Avances importantes
El 65% de las organizaciones ha definido funciones específicas para su gestión, aunque solo el 29% cuenta con un comité exclusivo para estos temas. En cuanto a la gobernanza, se observa un cambio positivo: mientras que en 2023 el 18% de las empresas no discutía temas de sostenibilidad en sus órganos de gobierno, en 2025 el 56% de la alta dirección demuestra un alto nivel de involucramiento.
En el ámbito social, el 53 % de las organizaciones cuenta con programas activos, lo que refleja un compromiso sostenido con sus comunidades. En cuanto a diversidad e inclusión, el 59 % ha adoptado políticas formales, mientras que la salud y seguridad laboral se consolida como una prioridad clara: el 79 % de las empresas dispone de políticas definidas para garantizar condiciones de trabajo seguras y responsables.
La divulgación pública también muestra progreso: el 41% de las organizaciones informa de manera completa y regular sobre sus prácticas ESG, y un 18% adicional tiene planes de hacerlo, lo que refleja una tendencia hacia una mayor transparencia y rendición de cuentas.
Riesgos, desafíos y ganancias
La reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, el cambio climático, el uso de energías renovables, la gestión de agua y residuos, y la huella de carbono del producto se consideran los aspectos ambientales más relevantes. También emergen preocupaciones como la pérdida de biodiversidad, los residuos tóxicos y el estrés hídrico, lo que refleja una creciente sensibilidad hacia una agenda ambiental más amplia y compleja.
Las organizaciones valoran la gestión ESG por sus beneficios en reputación, competitividad y eficiencia. Sin embargo, enfrentan desafíos como falta de recursos, métricas claras y habilidades internas, además de barreras externas como infraestructura deficiente y contexto político, que limitan su avance.
A pesar de estos retos, el panorama es alentador. Se observa un liderazgo estratégico activo, con alta participación de la alta dirección y roles específicos dedicados a la gestión ESG. En lo social y laboral, las empresas muestran compromiso con el bienestar de sus colaboradores mediante programas sociales, políticas de diversidad e inclusión, y una amplia cobertura en salud y seguridad laboral, aunque muchas iniciativas aún carecen de estructuras formales que aseguren su sostenibilidad.
Catalina Flores, Gerente Senior de Servicios de Aseguramiento y Sostenibilidad Corporativa en PwC Costa Rica, comentó:
“Cada paso hacia una gestión ESG sólida es una oportunidad para crear impacto real y dejar una huella positiva en el mundo. En Centroamérica y República Dominicana, donde el compromiso empresarial con la sostenibilidad crece cada vez más, avanzar en prácticas ESG significa transformar modelos de negocio, fortalecer vínculos con las comunidades y responder con responsabilidad a los desafíos ambientales, sociales y de gobernanza que ya no pueden esperar.”
Finalmente, el compromiso con la sostenibilidad se consolida en la región: el 82% de las organizaciones ha incorporado criterios ESG total o parcialmente en su estrategia. Este avance refleja una evolución positiva en la conciencia empresarial, donde la sostenibilidad comienza a consolidarse como un eje estratégico para el desarrollo y la competitividad.