La economía global entra a 2026 marcada por una recuperación desigual, una volatilidad persistente y un cambio estructural impulsado por la inteligencia artificial (IA). Aunque el crecimiento mundial continúa moderado, las señales de estabilización, junto con una expectativa creciente de mejora en los próximos años, están fortaleciendo la confianza de ejecutivos y mercados.
A nivel global, las transacciones aumentaron en valor un 36% entre 2024 y 2025, impulsadas por un repunte en las megatransacciones, aun cuando los volúmenes crecieron marginalmente. Por su parte, Chile registró crecimientos mixtos, con un aumento interanual de apenas 6% en el volumen de transacciones, pero una disminución en los valores, tras una ausencia de megatransacciones durante 2025.
Para los líderes empresariales locales, este entorno implica acelerar decisiones sobre asignación de capital, priorizar capacidades tecnológicas, revisar portafolios y considerar activamente transacciones como herramientas de transformación, no solo de crecimiento. Así, las compañías se enfrentarán cada vez más a la pregunta central: ¿cómo posicionarse estratégicamente en un entorno global donde la velocidad de transformación es ahora un diferenciador competitivo clave?
"Aun con mejores perspectivas macro y señales más pro‑mercado, los inversionistas de largo plazo observan los fundamentos estructurales más allá del gobierno de turno, y ese factor continúa influyendo tanto en el pricing como en el ritmo de cierre. En paralelo, la IA compite por el capital: el superciclo de inversión (estimado entre US$ 5 y 8 billones en los próximos cinco años) está desplazando recursos en el corto plazo, pero se perfila como un catalizador de M&A en el mediano plazo. La pregunta no es IA o M&A, sino cómo combinarlos: adquirir capacidades en datos, ciberseguridad, plataformas e infraestructura para acelerar la adopción, acortar el time‑to‑value y fortalecer la tesis de inversión."
La industria de fusiones y adquisiciones en Chile ha comenzado un nuevo rumbo, que si bien refleja una mejora respecto al número de transacciones registradas, aún se encuentra lejos de su mejor momento. Esto, en un contexto donde el optimismo ha sido cauteloso, con hitos internacionales como volatilidad financiera, debate por aranceles en EE.UU., y un aumento inesperado de tasas en economías desarrolladas, sumado a tensiones geopolíticas.
En concreto, durante 2025, la industria registró un total de 104 transacciones, lo que significó un aumento de 6% respecto al año anterior. Sin embargo, esto también estuvo acompañado de una valorización total de US$ 1.586 millones, una disminución importante de 60% frente a 2024, cuando los montos totalizaban US$ 4 mil millones. Adicionalmente, el mercado de M&A chileno representó un 6% del número total de transacciones registradas en Latinoamérica, así como un 3% de los montos totales recaudados.
A nivel global, los valores de las transacciones aumentaron un 36% entre 2024 y 2025, mientras que los volúmenes de transacciones crecieron solo un 1%. El aumento en los valores estuvo impulsado en gran medida por el incremento en megatransacciones, que pasaron de 63 en 2024 a 111 en 2025, todavía muy por debajo del récord de 147 transacciones registrado en 2021.
Con gran parte de la actividad de megatransacciones concentrada en Estados Unidos, los valores en América aumentaron un 55% y representaron el 60% de los valores globales de transacciones. Los volúmenes disminuyeron un 6% interanual, ya que la incertidumbre macroeconómica y geopolítica siguió afectando la confianza, junto con una brecha de valoración persistente y costos de financiamiento aún elevados, que impactaron las transacciones de mid-market.
En Asia Pacífico, los valores subieron un 10%, mientras que los volúmenes crecieron un 3% más moderado. Varios países registraron valores más altos en 2025 comparado con el año anterior, y China, India, Japón y Corea del Sur mostraron crecimientos de doble dígito. China también experimentó una recuperación en la actividad, con volúmenes aumentando un 22%, aunque todavía muy por debajo de su peak de 2021. La mayoría de los otros mercados de Asia Pacífico registraron caídas interanuales en volúmenes.
En Europa, Medio Oriente y África (EMEA), los volúmenes de transacciones aumentaron un 6% y los valores un 19%. La recuperación en el valor estuvo impulsada principalmente por el incremento en megatransacciones, que subieron de 12 en 2024 a 20 en 2025. Estas megatransacciones abarcaron diversos sectores, con casi la mitad concentradas en servicios financieros, particularmente banca y seguros.
Fuente: LSEG y análisis de PwC.
A nivel local, otra de las razones por las que el valor de transacciones declinó durante 2025 se atribuye a la ausencia de megadeals, es decir, transacciones que superen los US$ 1.000 millones. Así, este año no aparecieron transacciones equivalentes a algunas “grandes” del año anterior (p.ej., la fusión Banco BICE–Grupo Security por sobre US$ 1.250 millones o compras relevantes en energía), mientras sí se vieron operaciones importantes pero menos transformacionales.
Entre las operaciones más importantes de 2025, destacó la oferta pública de adquisición (OPA) de Carmeuse, mediante su filial en Chile Carmel Holding S.A., por Cementos Bío Bío por US$ 491 millones. Por su parte, Cencosud concretó en septiembre de 2025 la adquisición de la cadena de supermercados estadounidense The Fresh Market (TFM), comprando el 33% restante a Apollo Global Management por US$ 295 millones. También Carozzi S.A. (matriz) adquirió la participación de la sudafricana Tiger Brands en su filial, Empresas Carozzi S.A. por US$ 181 millones.
| Empresa compradora | País comprador | Empresa objetivo |
País objetivo | Industria objetivo | Valor de la transacción |
| Carmel Holding S.A. | Chile | Cementos Bio Bio S.A. | Chile | Ingeniería y Construcción | 491 |
| Cencosud S.A. | Chile | The Fresh Market Holdings Inc. | Estados Unidos | Retail | 295 |
| Carozzi S.A. | Chile | Empresas Carozzi S.A. | Chile | Consumo | 181 |
| Salmones Antartica S.A. | Chile | Pesquera Yadran S.A. | Chile | Consumo | 133 |
| Oriental Yuhong | Hong Kong | Construmart S.A. | Chile | Retail | 123 |
| Parque Arauco S.A. | Chile | Multimercados Zonales S.A. | Perú | Inmobiliario | 102 |
| Vidrala S.A. | España | Cristalerias Toro SpA | Chile | Forestal, papel y embalaje | 90 |
| Weir Group PLC | Reino Unido | ESCO Elecmetal Fundicion Ltda | Chile | Minería y metales | 75 |
| Empresa de Transmision Electrica Transemel S.A. | Chile | Transmisora de Energia Nacimiento S.A. | Chile | Energía y utilities | 71 |
| Visma AS | Noruega | Comunidad Feliz Corredores de Seguros SpA | Chile | Tecnología | 70 |
| Empresa de Transmision Electrica Transemel S.A. | Chile | MLP Transmision SA-Electricity Transmission Assets | Chile | Energía y utilities | 68 |
Fuente: LSEG y análisis de PwC.
Al profundizar en los sectores e industrias que movieron la "aguja" del mercado de fusiones y adquisiciones, uno de los grandes protagonistas a nivel global durante 2025 fue el sector industrial, representando un 25% de las transacciones totales, mientras que a nivel de montos, los mayores valores se ven en el sector de Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (TMT), con US$ 960 mil millones.
En Chile, este último también fue protagonista al ser el sector con mayor número de transacciones, con un 27% del total. En valorización, el sector con mayor número recaudado fue Consumo, con US$ 544 millones, seguido de Industrial con US$ 517 millones.
Fuente: LSEG y análisis de PwC.
Fuente: LSEG y análisis de PwC.
La IA se está expandiendo rápidamente en todos los sectores, pero su impacto más inmediato en los mercados se siente a través de la intensidad del capital. Las estimaciones sugieren que podrían ser necesarios entre US$ 5 y US$ 8 billones durante los próximos cinco años para financiar tecnologías de IA y la infraestructura que las habilita, como centros de datos, chips, redes y nueva capacidad energética. Para ponerlo en contexto, el valor global de M&A totalizó alrededor de US$ 3,5 billones en 2025. La escala de esta inversión posiciona a la IA como uno de los desafíos de asignación de capital más importantes de la década.
El superciclo de gasto de capital de varios billones de dólares requerido para construir la infraestructura y capacidades de IA tiene el potencial de desviar capital lejos del M&A en el corto plazo, especialmente considerando que hyperscalers, gobiernos, fondos soberanos, private equity y private credit están apostando fuerte por la IA a gran escala.
Este es uno de esos raros momentos de alineación global amplia en los flujos de capital, con iniciativas que van desde programas de infraestructura de IA respaldados por EE.UU. y proyectos en Medio Oriente—como Project Transcendence en Arabia Saudita—hasta inversiones masivas de Amazon, Google, Meta, Microsoft, OpenAI y Oracle, entre otros. Esta ola de gasto de capital sigue en una fase temprana y continuará absorbiendo fondos que podrían haber fluido hacia otras áreas, incluidas adquisiciones.
A mediano plazo, la IA probablemente impulse un gran aumento en la actividad de M&A. Si la tecnología cumple aunque sea parcialmente con sus promesas de productividad y transformación, podría detonar un poderoso superciclo de innovación, reconfigurando modelos de negocio en múltiples industrias y acelerando el ritmo del cambio estratégico.
Al reducir costos y elevar la productividad, la IA tiene el potencial de ser estructuralmente deflacionaria, disminuyendo la presión sobre las tasas de interés y creando un entorno financiero más favorable. Históricamente, estas condiciones han sido terreno fértil para el M&A.
La IA eleva el nivel de complejidad para la asignación de capital, obligando a los CEO a tomar decisiones estratégicas difíciles. Esto está intensificando las revisiones de portafolio, con desinversiones de activos no estratégicos cada vez más utilizadas para liberar capital y priorizar áreas de mayor crecimiento o rentabilidad. Más allá de la clásica decisión entre crecimiento orgánico e inorgánico, los líderes ahora deben decidir qué tan agresivamente invertir en IA y si esto debe hacerse mediante modelos generativos a la medida, IA agéntica o transformaciones a gran escala en los flujos de trabajo centrales. La 29ª Encuesta Global de CEO de PwC muestra que la mayor preocupación entre los ejecutivos es si su transformación empresarial avanza al ritmo del cambio tecnológico. A pesar de que la IA es una prioridad, menos de una de cada cuatro empresas ha construido bases sólidas para adoptarla, lo que sugiere que aún queda un tramo importante de transformación y disrupción por delante.
La IA está moldeando cada vez más la razón detrás de las transacciones corporativas. Nuestro análisis de las 100 mayores transacciones corporativas de M&A de 2025 muestra que aproximadamente un tercio mencionó la IA como parte de su racional estratégico. La tecnología, la manufactura y energía y servicios públicos son los sectores donde la IA aparece con mayor frecuencia, reflejando tanto la demanda por capacidades habilitadas por IA como la escala de inversión necesaria para soportarlas. Dentro del sector tecnológico, casi todas las transacciones más grandes anunciadas en 2025 mencionaron la IA en su deal rationale.
Fuentes: LSEG, comunicados de prensa de las compañías y análisis de PwC.
A medida que las compañías se posicionan para la carrera armamentista de la IA, el M&A se está enfocando cada vez más en adquirir las capacidades críticas necesarias para desplegar IA a gran escala. Esto incluye la ciberseguridad, que se ha convertido en un requisito indispensable para escalar la IA de manera responsable y segura, como lo ilustran dos de las transacciones tecnológicas más grandes de 2025: la adquisición de Wiz por US$ 30.000 millones por parte de Google y la adquisición propuesta de CyberArk por US$ 25.000 millones por parte de Palo Alto Networks. Más allá de la seguridad, las compañías también están utilizando M&A para construir capacidades en datos, analítica, plataformas e infraestructura, incluyendo la adquisición propuesta de Confluent por US$ 11.000 millones por parte de IBM para crear una plataforma de datos inteligente que conecte, procese y gobierne datos para aplicaciones y agentes de IA; la adquisición propuesta de Clario por US$ 8,9 mil millones por parte de Thermo Fisher Scientific para mejorar las capacidades de datos clínicos y analítica a lo largo del proceso de desarrollo de medicamentos; y las adquisiciones propuestas por SoftBank del negocio de robótica de ABB por US$ 5,4 mil millones y de DigitalBridge por US$ 4 mil millones para acelerar la automatización impulsada por IA y la infraestructura de nueva generación.
Aunque la adopción aún está en una etapa temprana, las herramientas de IA ya se están utilizando para acelerar la selección de targets, mejorar la due diligence y perfeccionar la modelación de escenarios. Algunos inversionistas están experimentando con insumos impulsados por IA en las deliberaciones de los comités de inversión para mejorar la velocidad, la profundidad del análisis y la calidad de las decisiones. Socios generales de firmas líderes de private equity reportan que los comités de inversión ahora dedican hasta un 30–40% de su tiempo a evaluar si las compañías del portafolio pueden aprovechar la IA para impulsar productividad y crecimiento, o si enfrentan disrupción en caso de no hacerlo. En este contexto, la preparación de una compañía en materia de IA se está convirtiendo cada vez más en un impulsor clave de valoración, no solo en algo "agradable de tener".
Inevitablemente, el entusiasmo por la IA ha generado preguntas sobre si el mercado está en una burbuja, a menudo comparándolo con el boom puntocom de finales de los años noventa. Aunque ese período terminó con una fuerte corrección, también sentó las bases para la economía digital que le siguió. Existen diferencias importantes esta vez. El ciclo de inversión de IA actual está siendo liderado por algunas de las compañías más grandes y rentables, cuyos sustanciales flujos de caja y claros incentivos comerciales permiten inversiones significativas en infraestructura de IA. Si bien la mala asignación de capital y la volatilidad en las valoraciones son inevitables, la escala, amplitud y durabilidad de la inversión sugieren que la IA representa un cambio estructural y es potencialmente la mayor transformación tecnológica de nuestra vida, no solo un ciclo pasajero. Como en todas las grandes transformaciones tecnológicas, es improbable que la adopción de IA sea lineal. Es probable que haya ajustes de valoraciones en el camino, lo que potencialmente creará oportunidades a medida que el impacto de largo plazo de la IA siga reconfigurando los mercados y las expectativas de inversionistas.
El tiempo revelará los ganadores y perdedores a nivel de compañías, industrias, ecosistemas y mercados. Pero para quienes hacen transacciones, la implicancia ya es clara: la IA ya no es solo un tema que influye en valoración o procesos. Está transformando de manera creciente la estrategia, las decisiones de asignación de capital, la dinámica competitiva y el racional mismo del M&A.
Los factores macroeconómicos y la geopolítica seguirán moldeando cómo, cuándo y dónde avanzan las transacciones en 2026. De forma alentadora, en el frente macroeconómico, el sentimiento ha mejorado. La Encuesta Global de CEO de PwC más reciente muestra que el 61% de los altos ejecutivos a nivel global espera que el crecimiento del PIB global mejore en 2026, frente al 58% del año anterior (versus un 68% y 76%, respectivamente, en el caso de Chile), lo que señala un aumento modesto pero significativo en la confianza. Aunque persisten riesgos económicos para una recuperación amplia, esta mejora en las perspectivas está comenzando a traducirse en una mayor intención estratégica, particularmente entre compañías que buscan crecimiento, capacidades y resiliencia en un entorno global desigual. Una ola de desregulación que afecta a varios sectores, incluidos los servicios financieros, está reforzando esta tendencia.