Nuevamente la clase media

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  • Noviembre 11, 2025

Escrito por:

Francisco Selamé
Socio líder Asesoría Legal y Tributaria

"Por fin parece reconocerse que, para personas mayores, obviamente, con menores ingresos que aquellos obtenidos en su vida activa, resulta difícil o extremadamente costoso enfrentar el pago de las contribuciones (…). El impuesto territorial necesita reformarse"

'Dios regala el aire a los hombres y la ley se los vende'. Victor Hugo, en 'Los Miserables', denunció de esta manera el impuesto francés sobre las puertas y ventanas. Cuantas más aberturas tuviera una casa, más debía pagar su dueño. Así, para mantener sus viviendas, familias empobrecidas se veían obligadas a clausurar sus ventanas, como si la oscuridad fuera una forma razonable de ahorro fiscal.

Dos siglos más tarde, en Chile, resuena el eco de esa triste ironía. Por fin parece reconocerse que, para personas mayores, obviamente, con menores ingresos que aquellos obtenidos en su vida activa, resulta difícil o extremadamente costoso enfrentar el pago de las contribuciones, más aún considerando las periódicas avaluaciones, que incrementan su valor tributable.

Sin embargo, y aunque algo se ha hecho, nuevamente es solo para atender aquellos casos más extremos, de personas exentas de impuesto a la renta, pero, como siempre, se desatiende a la clase media. El reciente proyecto de ley sobre la materia, presentado por el Gobierno, no ofrece una solución integral. Vuelve sobre unos límites que pueden dejar fuera a muchos propietarios, solo por exceder en una suma mínima los márgenes impuestos. De esta forma, muchos adultos mayores que viven en barrios revalorizados siguen siendo tratados como inversionistas, cuando en realidad no lo son. Además, el proyecto impone el costo de las medidas, exclusivamente a cuatro comunas, como si en ellas solo hubiera contribuyentes acaudalados, que no requieren los servicios municipales.

El impuesto territorial necesita reformarse. Ha quedado demostrado en casos de connotación pública que el sistema actual, heredero decimonónico del orden catastral, no está a la altura de los tiempos. La propiedad inmobiliaria, visible, verificable y difícil de ocultar puede ofrecer una base justa de recaudación, si se establece y administra, abandonando la ideología, con equidad, protegiendo la vivienda principal y considerando la capacidad contributiva de sus propietarios.

Un proyecto integral que aborde el régimen tributario de la clase media, que tanto se requiere y del cual no se habla, debería incorporar también las contribuciones.

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Alejandra Becerra

Coordinadora de Comunicaciones Externas, PwC Chile

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