Hallazgos clave
En el mundo de la IA, parece que mientras más grande, mejor. Las fusiones y adquisiciones también están siendo arrastradas hacia esta misma dinámica de escala.
La tendencia de aumentar el tamaño ya es visible en los mercados públicos, donde la salida a bolsa de SpaceX se ha convertido en la mayor oferta pública inicial de la historia, y tanto Anthropic como OpenAI han presentado confidencialmente sus solicitudes de IPO. Las cifras de gasto en capital también son extraordinarias: se espera que solo cuatro compañías —Alphabet, Amazon, Microsoft y Meta— inviertan más de US$ 700.000 millones en 2026 para construir la infraestructura necesaria para satisfacer la creciente demanda de servicios de IA.
Los compromisos de capital también están rompiendo precedentes, con grandes inversionistas y empresas tecnológicas aportando decenas de miles de millones de dólares en capital para centros de datos y otros proyectos.
La deuda soberana también está alcanzando niveles récord, añadiendo otro punto de presión mientras la IA, la infraestructura y las M&A compiten por capital.
El M&A se ha unido a esta tendencia de aumentar el tamaño. Este año hemos visto las mayores transacciones de la historia en sectores que van desde servicios públicos hasta streaming y fondos de inversión inmobiliaria. El valor global de las transacciones está en camino de alcanzar los US$ 4 billones en 2026, un aumento cercano al 13% interanual, aunque el volumen de operaciones está disminuyendo. Las transacciones superiores a US$ 5.000 millones han representado casi la mitad del valor global en lo que va del año. Esto duplica su participación de hace solo dos años. Si se excluyen estos megadeals, el valor total de las transacciones cae un 4%.
Los datos muestran que el mercado de M&A en forma de “K” —que ya se había identificado en enero— se está intensificando. El valor de los megadeals podría aumentar un 40% interanual en 2026 si se mantiene el ritmo actual. En la parte superior, los compradores con mayor capital buscan escala, resiliencia y transformación estratégica. Un ejemplo claro es la propuesta de combinación de 67.000 millones de dólares entre NextEra Energy y Dominion Energy, diseñada para crear la mayor empresa regulada de servicios públicos del mundo y una plataforma para satisfacer la creciente demanda energética.
Por debajo, muchos actores del mid-market siguen limitados por la incertidumbre geopolítica, las brechas de valoración, el crecimiento más lento, la inflación y las tasas de interés más altas, además de un backlog de salidas de capital privado que continúa creciendo. La IA está redirigiendo el capital hacia centros de datos, energía, infraestructura de red y plataformas de frontera, mientras obliga a los compradores a reevaluar qué sectores y modelos de negocio están más expuestos a la disrupción.
Para quienes participan en M&A, la IA no solo está cambiando hacia dónde va el capital, sino que también está empezando a redefinir cómo se hacen los acuerdos. La capacidad tecnológica para agilizar y acelerar significativamente el proceso ya existe, impactando desde la identificación de objetivos y la debida diligencia hasta la valoración y la creación de valor.
Entonces, surgen preguntas clave: ¿Cómo será el acuerdo del futuro? ¿Qué tan cerca estamos de verlo? ¿Y qué pueden hacer hoy los equipos de M&A para prepararse?
Las operaciones del futuro serán muy diferentes, y están más cerca de lo que piensas. Los equipos de M&A ya están utilizando herramientas de IA para acelerar las transacciones, mejorar la transparencia y analizar mucho más volumen de datos con mucha menos fricción. La pregunta ya no es si la IA reconfigurará el proceso de M&A, sino qué tan rápido ocurrirá y cómo se verá finalmente.
El mayor cambio ha ocurrido en los últimos 12 a 18 meses, a medida que los modelos de IA han pasado del reconocimiento de patrones al razonamiento. Los modelos iniciales podían ayudar a identificar posibles objetivos. Los modelos más nuevos están empezando a apoyar la resolución de problemas más complejos en M&A, desde el análisis comercial y la revisión de data rooms hasta el modelamiento de valoraciones y la planificación de creación de valor.
El punto de inflexión llegará cuando se confíe en que los agentes de IA ejerzan juicio en etapas clave del proceso. No será sorprendente ver a equipos de M&A enviando agentes de IA al mercado para identificar objetivos de adquisición, evaluar el encaje estratégico, realizar la primera evaluación comercial, revisar data rooms en busca de riesgos, construir el caso para el comité de inversión, redactar el plan de creación de valor y preparar borradores iniciales de documentos de operación. Porque parte de esto ya está ocurriendo.
En el mercado, los data rooms y plataformas de operaciones habilitados con IA ya están analizando y resumiendo grandes volúmenes de documentos, identificando posibles riesgos y ayudando a los equipos a responder preguntas de due diligence con mayor rapidez. Los equipos más avanzados de capital privado y desarrollo corporativo están empezando a usar IA para sintetizar información comercial, operativa y financiera sobre posibles objetivos.
En PwC, por ejemplo, se está replanteando el enfoque de due diligence incorporando IA diseñada específicamente para estos procesos, utilizando agentes de código para acelerar el análisis y revisando cada etapa del ciclo de vida de una operación para mejorar velocidad, insights y ejecución. Además, se trabaja con clientes para co-crear sus propios agentes y soluciones de IA, adaptadas a sus procesos de operaciones: desde el rediseño de flujos de trabajo y la preparación de datos hasta la gobernanza, controles y herramientas prácticas que permitan tomar decisiones mejores y más rápidas.
Sin embargo, todavía existen obstáculos importantes. Las cuestiones regulatorias, las preocupaciones de los inversionistas, la confianza y los temas no resueltos sobre responsabilidad siguen frenando la adopción de IA en M&A. Además, la IA no siempre tiene acceso a todo el contexto que influye en el juicio de una operación, como las conversaciones internas o los matices que se desarrollan durante el due diligence y a lo largo de años de experiencia. Una transcripción puede capturar palabras, pero no necesariamente si alguien estaba entusiasmado, cauteloso o irónico.
Por eso, el juicio humano seguirá siendo central. El acuerdo del futuro puede ser más rápido, más transparente y menos fragmentado, pero las decisiones de alto impacto en M&A seguirán dependiendo de la confianza, el cuestionamiento y la responsabilidad. La IA puede aportar insights, poner a prueba supuestos y acelerar el análisis. Pero las personas seguirán siendo necesarias para interpretar el contexto, generar confianza con los stakeholders y tomar las decisiones más importantes.
Lo mismo ocurre después del cierre de una operación. La IA puede ayudar a mejorar el plan de creación de valor, identificar palancas operativas y hacer seguimiento continuo de la ejecución. Pero convertir una tesis de inversión en resultados reales sigue requiriendo que las personas se involucren directamente, alineen equipos de liderazgo, resuelvan la complejidad de sistemas y procesos, y lideren la transformación del negocio.
Con el tiempo, la IA podría hacer que los mercados privados sean más líquidos al facilitar la evaluación y el intercambio de activos. Pero el proceso de M&A no estará centrado únicamente en máquinas. Se construirá en torno a la combinación de insights impulsados por IA y juicio humano. Ahí es donde estará la confianza.
Chile: Tras alcanzar en 2022 un récord tanto en volumen como en valor de operaciones, el panorama de M&A en Chile muestra un ajuste importante, pasando de registrar una caída hacia 2024 a una posterior recuperación que se sostiene hasta 2026. En concreto, el volumen proyectado para la primera mitad de 2026 tuvo un crecimiento de 20% respecto al semestre anterior (pasando de 54 a 65 operaciones), mientras que a nivel interanual, el crecimiento es mayor con un 30%. En cuanto a la valorización de estas operaciones, también hubo un aumento, pasando de US$ 1.558 millones a fines de 2025 a US$ 2.902 millones a principios de 2026. Si comparamos a nivel interanual, la variación dentre el primer semestre de 2025 y 2026 fue la más importante, con un 793% desde solo US$ 325 millones a US$ 2.902 millones.
Latinoamérica: Durante el primer semestre de 2026 se observa una corrección en el volumen de transacciones en Latinoamérica, con 595 operaciones, lo que implica una caída relevante tanto frente al segundo semestre de 2025 (-33%) como también respecto al primer semestre de 2025 (-8%), evidenciando una desaceleración en la actividad. Sin embargo, en términos de valorización, pese a registrar una caída de 35% desde el segundo semestre de 2025 a US$ 30.700 millones, sí se evidencia un repunte de 10% frente a la primera mitad de ese mismo año.
Global: Durante el primer semestre del año se alcanzó un total de 20.836 operaciones, lo que refleja una caída de 15,9% respecto al semestre anterior y de 10,3% respecto al primer semestre de 2025. Respecto a los valores de las mismas, pese a que también hubo un retroceso semestral de 1,9%, sí hubo un crecimiento interanual de 41,9%, pasando de US$ 1.411.541 a US$ 2.003.160 millones.
Fuente: LSEG y análisis PwC.
Nota: Las megaoperaciones se definen como transacciones superiores a US$5.000 millones en valor. La estimación para 2026 de PwC se basa en la actividad de transacciones durante los cinco meses hasta mayo de 2026, ajustada por un desfase en el reporte y extrapolada a una estimación de año completo para mejorar la comparabilidad interanual. Consulta la sección “Acerca de los datos” para más información.
Fuente: LSEG y análisis PwC.
Las megaoperaciones son la fuerza dominante. Las transacciones superiores a US$ 5.000 millones ahora representan el 48% del valor global de las transacciones, en comparación con el 39% en 2025 y el 26% en 2024. Si se excluyen esas operaciones más grandes, el mercado luce más moderado, con una caída del 4% interanual en el valor de las transacciones.
Las tendencias regionales refuerzan la forma desigual del mercado. Las Américas representaron el 61% del valor global de las transacciones a inicios de 2026, a pesar de representar solo el 28% del volumen global de transacciones. Esta concentración de valor estuvo liderada por las megaoperaciones en Estados Unidos, que representaron el 64% del valor total de las transacciones en EE. UU., frente al 54% en 2025, incluso cuando los volúmenes disminuyeron. La participación de valor de Europa, Medio Oriente y África (EMEA) también aumentó, respaldada por varias grandes transacciones, mientras que su participación en volumen se mantuvo estable.
Asia-Pacífico muestra una historia diferente: su participación en el volumen global de transacciones aumentó al 37%, en gran medida debido a una mayor actividad en China, Japón y algunas partes del Sudeste Asiático, pero su participación en el valor de las transacciones cayó al 16%, reflejando menos megaoperaciones y tamaños promedio de transacción más pequeños en la región en comparación con las Américas y EMEA.
La magnitud de la inversión en IA está cambiando la forma en que se estructuran las transacciones. El capital está fluyendo hacia modelos de frontera, centros de datos, infraestructura digital, energía y alianzas estratégicas a un ritmo que las fusiones y adquisiciones tradicionales por sí solas no logran capturar. Cada vez más, ese capital se canaliza a través de inversiones minoritarias, joint ventures, alianzas y otras estructuras, en lugar de adquisiciones de control.
La expansión de la IA también está creando nuevos modelos de inversión y servicios. Anthropic, Blackstone, Hellman & Friedman y Goldman Sachs anunciaron en mayo de 2026 una nueva empresa de servicios de IA empresarial para ayudar a las compañías a implementar Claude en sus operaciones centrales. Este enfoque apunta a un cambio más amplio: la IA no solo está modificando qué activos atraen capital, sino también cómo los inversionistas buscan generar valor a través de sus portafolios.
Las implicaciones para M&A son dobles. En primer lugar, la IA está impulsando el apetito por transacciones en centros de datos, generación de energía, infraestructura de redes eléctricas, sistemas de enfriamiento, conectividad, ingeniería y construcción, y cadenas de suministro industriales. En segundo lugar, está compitiendo con la M&A tradicional por el capital, la atención de la gestión y la tolerancia al riesgo.
Esa competencia forma parte de una historia mucho más amplia de infraestructura. El Panorama Global de Infraestructura 2025-2050 de PwC proyecta aproximadamente 150 trillones de dólares en gasto acumulado en infraestructura durante los próximos 25 años, lo que representa un aumento de casi 60% en el gasto anual respecto a los niveles de 2025. La IA se está convirtiendo en uno de los factores que determinan hacia dónde se dirige ese capital, incluyendo la infraestructura digital, la seguridad energética, la electrificación, la capacidad de redes eléctricas y los insumos críticos necesarios para sostenerlas.
Nuestro análisis de las 100 mayores transacciones corporativas de M&A muestra que, si bien la IA sigue siendo un tema importante, su rol se está volviendo más selectivo. En 2025, aproximadamente un tercio de las operaciones analizadas mencionaban la IA como parte de su racional estratégico. En la primera mitad de 2026, esto cayó a 17%, con referencias concentradas en los sectores más cercanos al desarrollo de la IA, liderados por tecnología, manufactura y energía y servicios públicos.
Nota: Nuestro análisis de las 100 mayores transacciones corporativas de M&A abarca el período de junio de 2025 a mayo de 2026.
Fuentes: LSEG, comunicados de prensa de las compañías y análisis de PwC.
El interés por la IA no ha desaparecido. Los compradores están siendo más disciplinados respecto a dónde la IA genera demanda sostenible, dónde comprime el valor y dónde una alianza o inversión minoritaria puede ser una mejor alternativa que la propiedad total.
Está surgiendo un patrón sectorial claro. La actividad de transacciones se mantiene fuerte en activos que habilitan la economía de la IA, como la capacidad de cómputo y el suministro de energía para la electrificación, así como el enfriamiento, la conectividad y los componentes especializados. Los mercados finales relacionados, como la ingeniería, la construcción y los sectores industriales, también están atrayendo la atención de los inversionistas.
Los compradores están siendo más cautelosos en sectores donde la IA podría alterar los modelos de ingresos o la forma en que se prestan los servicios. Las fusiones y adquisiciones en software orientadas a adquirir capacidades de IA se han enfriado respecto a los niveles de 2025, con una corrección a la baja en las valoraciones del sector. Este mayor escrutinio también se está extendiendo a servicios TI, servicios profesionales, corretaje de seguros y gestión de activos y patrimonios, entre otros sectores. En todos ellos, el volumen de operaciones disminuyó a comienzos de 2026 en comparación con el año anterior, lo que sugiere que la toma de decisiones de los compradores está reaccionando a la incertidumbre asociada a la IA.
Esta incertidumbre podría estar redirigiendo el capital hacia activos con menor percepción de riesgo de disrupción o con impulsores de demanda más claros. Ya se están observando señales de este fenómeno en salud, farmacéutica, bienes de consumo e industrias, donde algunos activos están atrayendo renovado interés, especialmente cuando las empresas ven oportunidades de ganar escala y resiliencia. Los múltiplos de valoración han aumentado en algunos subsectores que se perciben más protegidos frente a la disrupción de la IA. Este cambio es relevante: la IA no solo está creando nuevos ganadores y perdedores, sino que también está cuestionando las suposiciones históricas sobre qué activos merecen una prima.
Chile: A nivel sectorial, se evidencia una tendencia mayoritaria al alza entre los sectores analizados en Chile. En concreto, Servicios Financieros registró el mayor crecimiento sostenido, pasando de 6 operaciones registradas en el primer semestre de 2025 a 10 en el segundo semestre y alcanzando 15 en la primera mitad de 2026, lo que sugiere una fuerte recuperación o expansión reciente. Por otro lado, Salud se mantiene como el sector de menor volumen en todos los periodos, aunque con una leve tendencia creciente hacia el primer semestre de 2026 con 5 operaciones.
Latinoamérica: En el primer semestre de 2026, el sector con mayor número de operaciones es Consumo, con 150 transacciones, manteniéndose como el líder del mercado pese a una desaceleración reciente. En términos de variación, el sector muestra una caída frente al segundo semestre de 2025 (-17%) pero un crecimiento respecto al primer semestre de 2025 (+8%). A este le sigue Tecnología, Medios y Telecomunicaciones (con 131 operaciones) y Servicios Financieros (con 116).
Global: A nivel internacional, el mayor número de operaciones registrado en la primera mitad de 2026 se encuentra en el sector Industrial con 5.519 operaciones, lo que representa una disminución respecto al semestre anterior cuando se registraron 6.235 operaciones. A este, le sigue Tecnología, Medios y Telecomunicaciones con un total de 5.025 operaciones y Consumo con 4.026.
Nota: Las megaoperaciones se definen como transacciones valoradas en más de US$ 5.000 millones. 1S'26 incluye operaciones anunciadas hasta el 18 de junio de 2026. Consulta la sección “Acerca de los datos” para obtener más información.
Fuente: LSEG y análisis PwC.
La tecnología sigue generando el mayor número de megaoperaciones, incluyendo las inversiones de Amazon en 2026 en Anthropic y Globalstar, así como varias otras grandes inversiones y compromisos de capital en OpenAI y Anthropic por parte de grandes inversionistas y grupos tecnológicos. Sin embargo, el mercado de megaoperaciones ya no es únicamente una historia tecnológica. Grandes transacciones en energía, consumo, industria y farmacéutica apuntan a un cambio más amplio en el M&A estratégico.
Entre estas megaoperaciones destacan la combinación entre NextEra Energy y Dominion Energy, la propuesta de McCormick de combinarse con el negocio de alimentos de Unilever, la adquisición de Jetro Restaurant Depot por parte de Sysco y la combinación de KONE con TK Elevator. Todas estas operaciones sugieren que la escala y la resiliencia se están convirtiendo en prioridades estratégicas cada vez más importantes.
El entorno geopolítico refuerza este cambio. Las empresas están utilizando el M&A para fortalecer sus cadenas de suministro, asegurar el acceso a capacidades críticas, construir posición de mercado y mejorar su competitividad a largo plazo.
Los negociadores necesitan actuar, pero de forma selectiva. Los compradores exitosos serán aquellos que puedan identificar una necesidad estratégica clara, validar rigurosamente la propuesta de valor y actuar con decisión cuando el activo adecuado esté disponible. La convicción es clave, pero será puesta a prueba. Un crecimiento más débil, presiones inflacionarias, tasas de interés más altas por más tiempo y la volatilidad geopolítica podrían hacer que la próxima fase del M&A sea más desafiante.
| Fecha | Valor (US$ millones) | Empresa compradora | País comprador | Empresa objetivo | País objetivo | Industria objetivo |
| Febrero | 1.365 | Millicom/NJJ Holding | Francia | Telefónica Móviles Chile S.A. | Chile | Telecomunicaciones |
| Abril | 290 | Administradora de Inversiones GSI Capital S.A. | Chile | Rentas y Desarrollo Baker SpA | Chile | Inmobiliario |
| Marzo | 215 | LMC Caserones SpA | Chile | SCM Minera Lumina Copper Chile | Chile | Minería y metales |
| Marzo | 149 | Plansee Ltda | Chile | Molibdenos y Metales S.A. | Chile | Minería y metales |
| Mayo | 119 | Parque Arauco | Chile | Inmobiliaria Paseo Quilin S.A. | Chile | Inmobiliario |
| Enero | 106 | Arauco Malls Chile S.A. | Chile | Centro Comercial Parque Chicureo SpA | Chile | Inmobiliario |
| Abril | 50 | Grupo de inversionistas | Chile | Vivacta Biotechnology Co Ltd | China | Farmacéutica |
| Marzo | 50 | Norfolk Metals Ltd | Australia | Eco Earth Elements SpA | Chile | Minería y metales |
| Enero | 35 | TCMAN | Estados Unidos | Fracttal SpA | Chile | Tecnología |
| Mayo | 30 | Inversiones SB SA | Chile | Opticas Rotter y Krauss Ltda | Chile | Retail |
Se necesita más capital justo cuando el capital podría volverse más caro. El mercado ha absorbido la primera ola de impactos, pero su resiliencia aún no ha sido comprobada. El aumento en los precios de la energía y de las materias primas, el crecimiento más lento y el incremento de la deuda gubernamental podrían elevar los costos. La deuda soberana pendiente en países de la OCDE alcanzó un máximo histórico de US$ 61 billones en 2025, frente a US$ 55 billones en 2024.
Históricamente, el M&A tiende a enfrentar dificultades cuando suben las tasas de interés y se desacelera el crecimiento. Este riesgo es relevante ahora porque las necesidades de financiamiento están aumentando. Un mayor gasto en defensa, la infraestructura relacionada con la inteligencia artificial y el desarrollo de infraestructura en general están compitiendo por capital.
El informe del Fondo Monetario Internacional de abril de 2026 muestra lo rápido que podría empeorar el panorama. Incluso en su escenario más favorable, el crecimiento global podría caer a 3,1%, desde 3,4% en 2024–2025, con una inflación de 4,4%. En un escenario más adverso, el crecimiento podría bajar a 2% tanto en 2026 como en 2027, mientras que la inflación superaría el 6%.
Los riesgos geopolíticos podrían intensificar esta presión. Una interrupción prolongada en los mercados energéticos podría mantener la inflación elevada por más tiempo, afectar el crecimiento y endurecer las condiciones de financiamiento. Esto supondría un desafío adicional para el M&A, especialmente en regiones donde el crecimiento ya es limitado y donde el ciclo de inversión en inteligencia artificial aporta menos apoyo que en Estados Unidos.
Hasta ahora, los mercados financieros han absorbido en gran medida estos riesgos. Sin embargo, la combinación de menor crecimiento, inflación persistente y tasas de interés altas por más tiempo haría más difícil concretar operaciones, especialmente si continúan las disrupciones comerciales o aumentan los costos de capital.
También hay otros puntos de presión que conviene observar, comenzando por el backlog de salidas en private equity. Según datos de PitchBook, a marzo de 2026 los fondos de private equity a nivel global tenían 32.979 empresas en cartera, cifra casi sin cambios frente a las 32.776 de finales de 2025. El principal problema es el envejecimiento: el 34% de esas empresas llevaba más de cinco años en cartera, frente al 25% en 2025. Si la liquidez se restringe, será más difícil prolongar esos periodos de inversión.
El crédito privado es otra prueba relevante. Se ha convertido en una fuente importante de flexibilidad para quienes participan en operaciones, pero los recientes incumplimientos de prestatarios, las pérdidas crediticias y la preocupación por la exposición a sectores como el software han generado más solicitudes de rescate de fondos y una mayor supervisión regulatoria en Reino Unido, Estados Unidos y Europa. Aun así, la Encuesta Global de Crédito Privado 2026 de PwC indica que el 80% de los gestores de carteras espera que las asignaciones a crédito privado continúen creciendo. La siguiente fase pondrá a prueba su resiliencia en su primer gran ciclo como clase de activo.
¿La conclusión clave para quienes participan en M&A? Prepárate antes de que el mercado obligue a reaccionar. La planificación de escenarios debe ser más rigurosa, los supuestos de financiamiento más conservadores y los escenarios adversos más explícitos. En un mercado de gran escala, la disciplina es más importante que nunca.
Lo único que parece realmente seguro para quienes participan en M&A es que deberán gestionar en medio de la incertidumbre. Otra vez. Los eventos de comienzos de 2026 han reforzado esa idea: la volatilidad geopolítica y las enormes necesidades de capital asociadas a la inteligencia artificial están afectando la actividad tradicional de M&A, incluso cuando un grupo selecto de megadeals ha mantenido elevado el valor total de las transacciones.
Para los negociadores, la resiliencia ahora tiene dos dimensiones. Primero, la capacidad de resistir disrupciones macroeconómicas, geopolíticas y tecnológicas. Segundo, la anticipación para prepararse para un proceso de negociación que es cada vez más rápido, más basado en datos y más habilitado por IA.
Hay seis preguntas clave que deberían estar en la mente de quienes participan en M&A:
La próxima fase del M&A premiará la preparación. En un mercado que está siendo redefinido por la IA, la escala y decisiones de capital más exigentes, los ganadores serán quienes actúen con rapidez, convicción y disciplina.