Acordar nuevas formas de trabajo, paso fundamental hacia una nueva era

Carlos Gradwohl Socio People and Organization, PwC México 11/08/20

Antes de la pandemia, en México, el home office se limitaba a ciertas actividades o empresas que contaban con políticas e infraestructura adecuadas para implementarlo, pues la idea de permitir a los colaboradores trabajar desde casa no era muy extendida.

Según datos de la encuesta Nueva normalidad, nuevas formas de trabajo, llevada a cabo por PwC, antes de la crisis sanitaria casi la mitad de los encuestados (46 %) no trabajaba de forma remota, y solo 26 % hacía home office al menos un día a la semana. Sin embargo, tras más de cuatro meses de confinamiento, 97 % de los empleados desea que el teletrabajo se mantenga de forma permanente.

Los resultados de este estudio también revelan que, antes de la pandemia, los empleados acudían a la oficina, principalmente, para:

  • Colaborar con sus equipos de trabajo (25 %)
  • Construir buenas relaciones con sus colegas (14 %)
  • Acceder a los equipos de oficina (12 %)

Aunque estos motivos siguen siendo importantes en el nuevo contexto laboral, hoy en día es necesario crear nuevas formas de colaborar y fortalecer las relaciones con los compañeros de trabajo. En este sentido, las nuevas tecnologías se convierten en una herramienta fundamental, ya que coadyuvan a una rápida adaptación de las compañías y sus colaboradores para asegurar la continuidad del negocio.

Beneficios palpables

Al comienzo de las medidas de distanciamiento social, el home office provocaba preocupación entre los líderes de negocios, principalmente por dos razones: una posible disminución de la productividad y la pérdida de colaboración. La CFO Pulse Survey muestra que, a principios del mes de abril 55% de los directores de finanzas estaba inquieto por la caída de la productividad debido al trabajo remoto; no obstante, en la primera quincena de junio solo 17% se sentía preocupado por esta razón.

Ese cambio se alinea con la percepción de los empleados, pues los resultados de la encuesta Nueva Normalidad, nuevas formas de trabajo indican que más de la mitad (58 %) de los participantes percibió un aumento en su productividad al trabajar a distancia.

La aceptación del home office por parte de las personas se basa en beneficios como evitar grandes recorridos, menos estrés, pasar más tiempo con la familia, etcétera. Al mismo tiempo, las empresas ya ven ventajas de esta práctica, como la reducción de algunos gastos fijos.

El equilibrio entre las nuevas formas de trabajo y los objetivos del negocio puede ser difícil de lograr; no obstante, existen métodos que pueden ayudar a obtener un balance adecuado, enfocándose siempre en el bienestar del empleado.

Estabilidad mental y emocional, una prioridad

Como se ha comentado en numerosos foros, el confinamiento puede provocar o intensificar algunos padecimientos mentales, como depresión, ansiedad o estrés. En este contexto, la aplicación de la NOM035, “Factores de riesgo psicosocial en el trabajo”, se convierte en una herramienta fundamental para promover un entorno saludable, ya que independientemente del llenado de los cuestionarios aplicables, nos permite detectar situaciones que pueden ser corregidas con algunos cambios en las políticas. La reactivación gradual de los centros de trabajo requerirá medidas más rigurosas, incluyendo la formalización del trabajo a distancia. Sin embargo, el teletrabajo implica otros retos.

El Foro Económico Mundial señaló que algunas de las principales dificultades para laborar de forma remota son la colaboración y la comunicación, el aislamiento, no poder desconectarse, las distracciones, y estar en un huso horario diferente al de los compañeros de equipo. Ante este panorama, es esencial proveer las herramientas tecnológicas necesarias para el desarrollo del trabajo, tener métricas bien definidas, objetivos claros y ofrecer un entorno de seguridad y confianza.

En lo que respecta al regreso a los lugares de trabajo, los trabajadores encuestados hicieron hincapié en tres puntos para sentirse más confiados:

1)    mejorar las medidas de seguridad e higiene (27 %)

2)   proporcionar protocolos de respuesta y cierre ante rebrotes (19 %)

3)   aplicar pruebas obligatorias antes de volver (17 %).

Si bien existen comentarios a favor y en contra del home office, esta nueva normalidad está obligando a empresas y personas a acordar novedosos esquemas de trabajo. En este sentido, los líderes deberán tomar las riendas de la transformación del negocio y reafirmar el apoyo y compromiso de los empleados.

 

Originalmente publicado en LinkedIn

 

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