Elizabeth Vivanco, socia de Auditoría de PwC Chile: “La creciente amenaza del cambio climático plantea riesgos físicos y de transición sistémicos con implicancias directas para el sector de los seguros”

Fecha: 04-09-2022
Medio: Banca Seguros

A nivel mundial, la industria de los seguros demostró con creces su resiliencia para sortear los desafíos asociados a la pandemia, las crisis sociales, y las consecuencias que hoy se están viviendo en materia de cambio climático. Chile no es la excepción. Conversamos con la experta Elizabeth Vivanco, de PwC Chile, para analizar el rol del sector en el marco de la Agenda 2030.

Ciertamente la crisis social que afectó a nuestro país en octubre de 2019, y la posterior pandemia, puso a prueba al sector asegurador local. Sin embargo, estas dificultades también han demostrado que se trata de una industria que se prepara para enfrentar los desafíos futuros que vienen tanto para el país, como para el mundo.

Sin lugar a dudas, las metas relacionadas a la Agenda 2030, iniciativa impulsada por Naciones Unidas y que agrupa a 193 gobiernos, pondrán a prueba las capacidades de todas las economías, donde el sector asegurador será clave para el cumplimiento de ellas.

“Debido a la gran experiencia del sector en la gestión de riesgos, las aseguradoras y reaseguradoras tienen una clara oportunidad y obligación social de liderar la lucha contra la crisis climática mundial”, asegura Elizabeth Vivanco, socia de Auditoría de PwC Chile, con quien conversamos para profundizar más sobre esta temática.

-¿Cómo el sector de seguros se relaciona con la Agenda 2030?

La agenda 2030 es el resultado de un acuerdo entre 193 Estados, donde los Gobiernos se unieron detrás de una agenda que contiene 17 objetivos para el desarrollo sostenible (los ODS) y 169 metas que buscan erradicar la pobreza, combatir las desigualdades y promover la prosperidad, protegiendo el medio ambiente. El sector asegurador dentro de sus objetivos contempla proteger a las personas y su patrimonio, ofreciendo productos de seguros innovadores, para brindar bienestar y tranquilidad en cada una de las etapas de la vida de las personas, lo que obliga al sector a estar constantemente innovando y evolucionando en sus productos para cubrir las expectativas de los clientes.

-¿Está preparado el sector de seguros en Chile para cumplir con las necesidades de la Agenda 2030? ¿Por qué?

El sector asegurador está experimentado una profunda transformación, impulsada por los cambios de la última década, los últimos años en particular, han sido muy desafiantes para la industria. Las aseguradoras superaron notablemente las pruebas planteadas por las recientes demandas sociales. El sector no solo cumplió con sus obligaciones para con los asegurados, incluido el aumento de los siniestros de vida y salud, sino que también fue más allá, al ofrecer seguros gratuitos a los organismos de emergencia, condonación de primas y reembolsos. Las aseguradoras afrontaron interrupciones sin precedentes en su negocio, acelerando su urgente y necesaria transformación digital. Demostraron su relevancia en una época de crisis extrema, no solo como un actor económico esencial, sino también como proveedor de protección y tranquilidad para empresas y personas de todo el mundo.

El sector estará preparado para estos desafíos si aprovecha este impulso y hace frente a estas nuevas dificultades, crisis macroeconómicas y estructurales, aumento de las exigencias en materia de riesgo climático y propósito social, las nuevas formas de competencia, el crecimiento exponencial de la innovación digital y las expectativas de que el sector desempeñe un mayor papel en las cuestiones medioambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

-¿Cuáles son los principales desafíos de la industria para ser más sostenible?

Hemos visto un fuerte aumento de los esfuerzos y la adopción digital en áreas como la distribución, las operaciones y los siniestros. No obstante, se necesita un nuevo enfoque digital para impulsar una ventaja competitiva que permita mantenerse vigentes en él tiempo.

También esperamos que las agendas estratégicas de las aseguradoras se vean influidas por el creciente activismo de las partes interesadas y las demandas de una mayor responsabilidad y transparencia con respecto a los desafíos ESG.

Los aseguradores deben seguir trabajando para reducir las diferencias de acceso y cobertura, educando a los clientes, creando productos asequibles, como los micro seguros y distribuyéndolos más eficazmente para llegar a más clientes.

-¿Qué oportunidades existen para el sector en relación a la Agenda 2030?

La creciente amenaza del cambio climático plantea riesgos físicos y de transición sistémicos con implicancias directas para el sector de los seguros. Para protegerse y prevenir estos riesgos, las aseguradoras tendrán que profundizar en sus carteras, reconstruir sus modelos de riesgo y sus hipótesis de tarificación, crear nuevos productos y servicios relacionados con el clima y colaborar con las organizaciones para ayudarles a mitigar los riesgos climáticos.

Debido a la gran experiencia del sector en la gestión de riesgos, las aseguradoras y reaseguradoras tienen una clara oportunidad y obligación social de liderar la lucha contra la crisis climática mundial. Establecer una ambición a largo plazo respaldada por compromisos tangibles a corto plazo es el primer paso para ampliar su relevancia, más allá de la transferencia de riesgos y asumir un papel activo en el cambio de los resultados a una escala más amplia.

Las aseguradoras pueden colaborar con sus clientes para adaptarse mejor al cambio climático, invirtiendo en infraestructuras y cadenas de suministro más resilientes, ofreciendo asesoramiento para a afrontar los riesgos físicos y de transición.  No obstante, un cambio significativo requerirá la acción colectiva de todos los sectores de la industria, incluidas las asociaciones públicas y privadas en las que las aseguradoras pueden colaborar con los reguladores, los gobiernos locales y los responsables de la formulación de políticas para mitigar el riesgo climático. Este tipo de esfuerzo de colaboración puede adoptar la forma de desarrollo de modelos holísticos de riesgo de catástrofe, inversión en la recopilación de datos y en la investigación sobre la adaptación al clima, y fomento de políticas climáticas y marcos normativos coherentes y consistentes, entre otras iniciativas.

Una economía digital y rica en datos permite a las organizaciones compartir y colaborar dentro y fuera de los límites de la industria de nuevas maneras y crear nuevas propuestas de valor para los clientes. Ya sea en el ámbito de la movilidad, el bienestar financiero, la salud o las necesidades empresariales de las pequeñas y medianas empresas, gran parte de las inversiones convergen en torno a plataformas digitales como los ecosistemas y los mercados.

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Mabel González

Coordinadora de Comunicaciones Externas, PwC Chile

Tel: (56) 9 5687 0743

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