El aporte de valor de las revisiones externas

Fecha: 25-05-2021
Medio: Diario Financiero

En el entorno actual, una auditoría externa es clave para la construcción de confianzas. Pero presenta retos como la reingeniería de los procesos, obedeciendo a la transformación digital, y una educación profesional más orientada a TI y análisis de datos.

Muchas son las instituciones, organizaciones y empresas que optan por acudir a una auditoría externa, puesto que en el escenario actual ha crecido la importancia de ser transparentes en las políticas financieras y también en las no financieras, así como en los objetivos, evaluación de riesgos, gestión y resultados.

'El entorno de las organizaciones es complejo, cambiante y con un bajo nivel de confianza y credibilidad en las organizaciones, entre otras cosas, en función de las experiencias vividas en Chile en los últimos años', plantea Esteban Olivares, académico del Departamento de Control de Gestión y Sistemas de Información de la Facultad de Economía y Negocios (FEN) de la Universidad de Chile.

Por ello, las auditoras externas tienen un doble desafío de seguir cumpliendo su rol de garantes de la información que las organizaciones comparten con la sociedad en general y, a la vez, mantener un nivel de credibilidad que les permita dar valor a sus auditorías y así transmitir mayor confianza a los grupos de interés y al mercado en general, dice Olivares.

'La auditoría externa tiene que ver con construir confianzas. Como auditor externo lo que uno hace es precisamente eso, tener una visión independiente sobre información financiera histórica o sobre otro tipo de información y ahí está la clave de nuestro valor y nuestro aporte a la sociedad en general', precisa Fernando Orihuela, socio líder de Auditoría en PwC Chile. Así lo confirma Charles Bunce, socio líder regional de Auditoría de EY: 'El auditor externo tiene una visión desde afuera de la organización, que permite mantenerlo independiente en relación con los procesos y eventos que ocurren dentro de una empresa. Gracias a una mirada objetiva y profesional, es más factible identificar rápidamente los riesgos significativos y proveer sugerencias de mejoras prácticas'.

Los desafíos de la industria

Para el profesor Olivares, como coordinador de la línea de Auditoría de la carrera de Contador Auditor de la FEN, los desafíos de las empresas auditoras son grandes, no solo en relación a sus clientes y su información financiera, sino también por la mayor complejidad de las normas contables actuales (NIIF o IFRS, por sus siglas en inglés), y también por sus colaboradores, las personas que son parte de su equipo y que llevan a cabo lo medular del trabajo.

Y 'tenemos otro desafío que es determinar cuál va a ser el rol de la profesión sobre toda la información no financiera', da cuenta Orihuela.

El ejecutivo de EY plantea otro, puesto que 'el fenómeno de digitalización resultó en ocurrencia de muchos riesgos nuevos, tales como: facilidad en falsificación de evidencia, los efectos de hackeos en control interno, dependencia en los controles automatizadas, eliminación de los controles manuales y velocidad con cual el mercado requiere una información contable'. Sin embargo, también dice que 'la auditoría basada en revisión de documentos en papel ya no sirve, simplemente porque ya no se usa papel'.

Por ello, visualiza que los procedimientos de auditoría y la capacidad de los auditores necesitan ajustarse a esta realidad. 'Ya estamos observando que las empresas de auditoría implementan el análisis de datos, análisis de riesgos de hackeo y auditoría tecnológica profunda de los controles internos.

Sin embargo, es necesario que las normas de auditoría, que nacieron en el siglo XX, se adecuen a la nueva realidad', considera Bunce. Y esto, para Fernando Orihuela, trae consigo el desafío de contar con la gente con el expertise apropiado, tanto en las compañías mismas como en las empresas de auditoría.

Proyecciones Pospandemia


Hoy, la digitalización, tanto la voluntaria como la forzada por la pandemia, requiere de un nuevo modelo de procesos de auditoría externa. Si bien en un principio, este trabajo parecía más difícil, de acuerdo con Esteban Olivares, las empresas se han adaptado a operar bajo este escenario y también los auditores, 'por lo que el trabajo se ha realizado de buena manera, aunque seguramente con mucho más esfuerzo y horas de trabajo por parte de los equipos de auditoría'.

Además, los equipos hoy 'incluyen especialistas de captura de datos, especialistas de análisis de datos, de riesgos de TI y ellos llegan al equipo 'just-in-time' justo cuando se los necesite para resolver un problema específico', detalla Bunce. Por ello, 'vamos a ver menos contadores situados en las oficinas de los clientes y más uso de expertos en temas específicos y más uso de centros de servicios compartidos para efectuar las pruebas de auditoría con rapidez y eficacia', adelanta.

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