Empresas que integran los índices Ipsa e Igpa tienen solo un 13% de mujeres en altos cargos ejecutivos

Fecha: 27-09-2020
Medio: El Mercurio

Si bien con los años la presencia de las mujeres en el mundo laboral ha ido aumentando progresivamente, la representación femenina en altos cargos ejecutivos de las empresas sigue siendo muy reducida. Las cifras así lo confirman: al 30 de junio, del total de ejecutivos principales informados a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) por las empresas que conforman los índices IPSA e IGPA, solo un 13% son mujeres. Eso significa que hay 103 mujeres en la plana ejecutiva de las compañías.

Así lo revela un estudio realizado por PwC, que da cuenta que en las 84 empresas analizadas, en 35 de ellas (42%) hay total ausencia de mujeres en la plana ejecutiva. 'En los últimos años, las empresas chilenas han estado avanzando en temas de diversidad e inclusión. Sin embargo, la incorporación de mujeres en cargos de alta responsabilidad muestra números muy por debajo de lo que se quisiera', afirma Gonzalo Schmidt, socio de PwC Chile.

En las 49 empresas IPSA e IGPA que sí cuentan con ejecutivas principales, existen solo dos mujeres en el cargo de gerente general: Marta Colet, de Aguas Andinas, nombrada en 2019, y Alejandra Zárate, máxima ejecutiva de Invercap desde 2017.

Colet recuerda que 'soy la primera mujer en la gerencia general de la compañía y eso me llena de orgullo, pero también lo siento como una gran responsabilidad frente a las más de mil personas que integramos Aguas Andinas'. Si bien es una convencida de que las mujeres 'tenemos mucho que aportar y necesitamos que se den los espacios para hacerlo', cree, al mismo tiempo, 'que deben primar las capacidades y habilidades de las personas, independiente de su género'.

Enfatiza que la tarea de impulsar la igualdad de oportunidades y talentos es transversal. Por un lado, 'de las empresas y el Gobierno para estimular acciones y políticas que permitan avanzar en esta línea, pero también de las propias mujeres, pues somos las encargadas de ir abriendo más espacios, sobre todo, para las nuevas generaciones, y también siendo capaces de ir rompiendo paradigmas en materia de género y algunas barreras dentro de las propias organizaciones'.

Alejandra Zárate, en tanto, sostiene que 'la volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad es el contexto al que nos enfrentamos hoy, y nos obliga más que nunca a reflexionar y analizar sobre la forma de liderar y de abordar los negocios'. Hace hincapié en el valor estratégico que la participación de la mujer tiene en todos los niveles de las organizaciones. 'El aporte de la mujer a la organización es fundamental, ya que posee características como la determinación, empatía, resiliencia, adaptabilidad, compromiso, trabajo colaborativo y orientación a las personas'. Menciona, además, que 'la capacidad de tomar decisiones rápidas, oportunas y muy informadas son cualidades muy importantes en las mujeres'.

Para Alejandra Sepúlveda, directora ejecutiva de ComunidadMujer, la inclusión femenina en cargos de primera línea enfrenta varios obstáculos. Uno de ellos, menciona, es la dedicación de las mujeres al trabajo, junto con las responsabilidades familiares, 'que se traduce en una cierta incompatibilidad con el modelo de carrera corporativa de las organizaciones, con la idea de disponibilidad 24/7, en cualquier momento y en cualquier lugar, incluso a cambiarte de país. Esto ha terminado siendo una barrera tanto de acceso como de ascenso y promoción de las mujeres'.

A eso se une, agrega, 'que las mujeres muchas veces descuidan el trabajo en red, no construyen conexiones, les cuesta construir alianzas profesionales, que son súper relevantes para acceder a los cargos en la cima de la jerarquía de las organizaciones'.

Los sesgos al estilo de liderazgo femenino también influyen, dice. 'Las mujeres suelen tener un estilo menos confrontacional o más comunitario, y eso puede ser percibido como una baja determinación o de autoridad o de carácter', acota Sepúlveda.

El estudio de PwC muestra que la mayor cantidad de mujeres de primera línea son gerentas de recursos humanos o de personas (25 mujeres en esos cargos), seguidas por las gerentas de área (con 20 en ese puesto) y subgerentas (12 mujeres se desempeñan en esa función). Los cargos menos ocupados por mujeres son, además de la gerencia general, la gerencia de operaciones y la de compliance, con dos mujeres en cada uno de esos cargos.

El informe, además, constata poco diversidad entre las profesiones. El 36% de las altas ejecutivas son ingenieras comerciales, seguidas de ingenieras civiles (12%) y psicólogas (10%).

Esa poca variedad también se refleja en las universidades donde estudiaron las ejecutivas. Según el análisis, el 32% de las mujeres de primera línea de las empresas estudió en la Universidad Católica; otro 10% en la U. de Chile; un 7% en la de Santiago, y un 6% en la Adolfo Ibáñez.

A su vez, el estudio arrojó que el 40,8% de las mujeres que se desempeñan en puestos de alto nivel (42 ejecutivas) posee estudios de posgrado. La mayor parte (24 ejecutivas) realizó un MBA, mientras que 18 de ellas un magíster. Dos ejecutivas poseen un doctorado.

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