El debate que se avecina en los directorios

Fecha: 15-12-2020
Medio: Diario Financiero

De acuerdo con la Ley de Sociedades Anónimas, el mínimo a repartir es 30%. Expertos recomiendan establecer criterios de cara a las juntas de accionistas.

Faltan casi tres meses para que se inicien las juntas de accionistas, espacio donde se deberán aprobar las políticas de distribución de dividendos durante 2021 y algunos directorios ya comienzan a esbozar las propuestas que se presentarán para ser sometidas a votación.

De cara a este proceso, el socio principal de PwC, Renzo Corona, explica que 'en las empresas que están enlistadas, la Ley de Sociedades Anónimas establece un dividendo mínimo del 30% con lo cual tienes una restricción que no puede ser menos de ese número'.

No obstante, Corona precisa que la legislación establece que puede ser menos de 30%, pero tiene que ser autorizado por la unanimidad de las acciones emitidas.

El socio Tax & Legal de Deloitte, Ignacio Concha, considera que 'los directores deberán equilibrar el razonable interés de los accionistas para recibir dividendos, con la situación de la sociedad y las expectativas para el próximo año para garantizar su viabilidad o para aprovechar las oportunidades que surgen en tiempos de ‘ríos revueltos’'.

Los criterios

Bajo este escenario, Corona menciona que uno de los elementos a considerar para fijar el porcentaje a repartir es el crecimiento que tiene la compañía. 'Las utilidades retenidas son fuente de recursos para poder crecer, por lo cual, si una compañía está en una fase de fuerte crecimiento, indudablemente va a tener incentivos a no repartir dividendos más allá del mínimo legal', sostiene Corona.

Varias veces se ha repetido en el sector financiero que la crisis sanitaria no ha sido superada en totalidad y que el próximo año la pandemia aún tendrá efectos económicos negativos. Bajo este escenario, Concha apunta que 'respecto de empresas que vean la posibilidad de que el panorama se ponga difícil para la empresa, será importante que guarden recursos suficientes, en la medida que las necesidades de sus accionistas no sean más urgentes o productivas'.

El socio de Servicios Legales de EY, Pedro Lluch, y el gerente de Gobierno Corporativo y de Consultoría en Personas, Fadua Gajardo, indican que las compañías deben también tener en cuenta las restricciones sociales. Desde EY dicen que esto se refiere a tener consideración en 'la opinión que tienen los stakeholders de la empresa y sus políticas de dividendo, un reparto en un momento oportuno puede costarle la reputación a la empresa'.

Efecto en las acciones

Corona señala que en las entidades enlistadas la política de dividendos también tiene un efecto en la cotización de sus acciones: 'Hay consideraciones de mercado porque el precio de las acciones se ve afectado por las políticas de dividendo'.

Lluch y Gajardo de EY agregan que 'hay autores que creen que hay una relación directa entre la política de dividendos de una empresa y su valor en el mercado. Cuando hay un reparto muy alto el valor de mercado de la empresa tiende a bajar y viceversa. A pesar de que esto no se cumpla al pie de la letra siempre hay que tener en consideración el ambiente en el que la compañía se está desenvolviendo'.

El Mercurio

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