El próximo reto de los estudios jurídicos: el exceso de tecnología

Fecha: 17-12-2019
Medio: Diario Financiero

Los despachos han tardado en abrazar los avances técnicos y ahora deben dar con los sistemas que más les convienen.

Tras años a la zaga en los avances tecnológicos, la profesión jurídica se está poniendo al día. Según una encuesta a estudios jurídicos llevada a cabo por PwC en 2018, las diez mayores firmas legales con sede en Reino Unido aseguran que la tecnología es el reto más importante que afronta la industria en 2019-2020.

Esta prioridad está motivada por unos clientes que exigen más servicios por menos dinero, por el intrusismo de las big four en cuestiones legales y por la competencia de diestros proveedores que ofrecen servicios legales alternativos.

Los abogados reconocen que el sector tiene que cambiar, y deprisa, pero el problema ahora es el exceso de sistemas tecnológicos.

"Se ha producido una explosión de innovación en este sector en los tres o cuatro últimos años", señala Paul Greenwood, responsable de tecnología de Clifford Chance, uno de las oficinas londinenses más importantes del Magic Circle. "Antes, nos enfrentábamos a un grupo pequeño de medianos o grandes distribuidores de software jurídico especializado. El desafío ahora es hacer frente a una constelación de pequeños proveedores".

Crecimiento

Resulta difícil determinar el tamaño del sector: una lista recopilada por la Universidad de Stanford recoge cerca de 1.250 compañías de tecnología jurídica, mientras que un mapa de start up elaborado por Legal Geek -compañía que celebra eventos de lawtech- incluye más de 250 de estas pequeñas empresas. Está claro, no obstante, que el crecimiento de las start up de tecnología jurídica se ha acelerado tras años de mantenerse por detrás de otras áreas como el fintech. El mapa de Legal Geek muestra 25 start up que ofrecen la generación de documentos legales, 11 la automatización de escritos y 15 que proporcionan un marketplace de servicios jurídicos.

Los estudios de abogados afrontan ahora la tiranía de la elección. Un informe de la Law Society británica explica que aunque en los últimos años "se ha producido un aumento del número de empresas que ofrecen productos lawtech, ese incremento no ha tenido una aceptación proporcional de los abogados". Karen Lockhart, consejera de negocio del despacho estadounidense Baker Botts, señala: "Uno de nuestros mayores retos ha sido hallar las herramientas adecuadas para nuestros letrados y para los usuarios de nuestros servicios". Otro de los desafíos, apunta, es "ser lo suficientemente ágil para mantenerlos al día".

Pero no es sólo el número abrumador de proveedores lo que ocasiona problemas a las firmas: los abogados también afrontan un reto específico debido a la sensibilidad de los datos que gestionan.

Aunque la innovación se ha basado en la tecnología del cloud, algunos clientes -especialmente en los servicios financieros- se han opuesto a que se transfiera su información a la nube sin un consentimiento expreso. Esto ha ralentizado radicalmente la adopción de esta tecnología por parte de las firmas legales, explica Greenwood.

Otra traba es la naturaleza fragmentada de los proveedores, ya que, a menudo, las distintas apps de tecnología jurídica no son compatibles y hay que subir los datos de los clientes a sistemas aparte. Algunas de las compañías más afianzadas de esta industria están intentando solucionar este problema creando plataformas especializadas diseñadas para facilitar la integración de diversas apps de lawtech.

La adquisición por parte de Thomson Reuters en julio de HighQ, una de las compañías de lawtech más importantes de Reino Unido, formaba parte de la apuesta del grupo de datos global para desarrollar un único eje para su cartera de servicios jurídicos.

Por su parte, el producto de iManage se ha expandido de la gestión de documentos y correos electrónicos a una plataforma basada en la nube con servicios que incluyen la revisión automatizada de documentos y productos de seguridad y gobernanza. Entre tanto, la compañía estadounidense Intapp se autodefine ahora como "la nube de la industria para servicios profesionales y financieros".

"Las firmas perciben la necesidad de modernizarse", explica José Lazares, que trabaja en el departamento de estrategia de producto y gestión del negocio de Intapp. "Muchos están probando la inteligencia artificial y otras soluciones en el sector legal, pero muchas de esas tecnologías se crearon para otras industrias", apunta. Intapp, HighQ e iManage han desarrollado herramientas durante casi dos décadas y sus productos son conocidos.

Plataforma única
Otro intento ambicioso de crear una plataforma de tecnología jurídica procede de Reynen Court, una start up lanzada en septiembre de 2018 y respaldada por un consorcio de las mayores conglomerados mundiales de abogados, entre los que se encuentran Latham & Watkins, Clifford Chance y Paul Weiss.

La compañía ha dedicado un año a crear un espacio similar a una tienda de aplicaciones para que las firmas legales accedan a las apps desde un único sistema operativo, algo diseñado para superar la preocupación sobre la integración y evitar la necesidad de obtener, en cada ocasión, el consentimiento de los clientes para migrar sus datos a la nube. Cinco compañías hacen ahora pruebas de la versión beta del software y su lanzamiento oficial está previsto para enero de 2020.

Aunque las plataformas consigan reducir el número de proveedores, éstos rechazan que pueda haber un único servicio que cubra todas las necesidades legales. "Podría existir un conjunto de grandes plataformas", donde iManage, Thomson Reuters y otras firmas acojan importantes app y un proveedor como Reynen Court reúna más productos nicho, explica Greenwood.

Esto seguirá transformando la forma en que los abogados usan la tecnología, apunta. "Si Reynen Court hace lo que esperamos que haga, debería marcar la diferencia entre una tecnología con potencial y una app de uso generalizado que suponga un cambio real dentro de los bufetes".

Relativity
El mayor conjunto de documentos gestionado por el software de Relativity comprende 870 millones de piezas. La compañía de 'e-discovery' (proceso de búsqueda de documentos electrónicos) puede no resultar familiar, pero sus productos los utilizan más de 70 grupos empresariales de la lista 'Fortune 100'.

Relativity es empleado por terceras partes para desarrollar otras aplicaciones. El año pasado, la compañía lanzó Relativity Trace, una herramienta de cumplimiento normativo para el mercado de servicios financieros. El producto rastrea las comunicaciones internas en busca de comportamientos inapropiados, como la connivencia entre operadores a través de mensajes. Esto ayuda a las compañías a actuar con rapidez y reducir el riesgo de sufrir multas.

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