La banalización del grito

Francisco Selamé Socio líder Área Legal y Tributaria PwC Chile.

“El Grito” una pintura icónica del expresionismo, en que un sujeto desfigurado y con la boca retorcida nos observa desde un puente, en un paisaje ondulado y perturbador, y que naturalmente nos induce a reflexionar sobre la realidad agobiante y dolorosa del hombre contemporáneo, ha sido como otras famosas obras de arte, objeto de un descontrolado proceso de banalización.

En efecto, a través de su reproducción en toda clase de bienes masivos y de poco valor, un cuadro difícil de enfrentar, destinado a inquietar al observador, se convierte en algo vano y trivial.

Este mismo proceso de simplificación o desvalorización afecta gravemente la política de hoy, en que el espacio público ha sido reemplazado por el set de televisión o las redes sociales, el ciudadano responsable por el aburrido espectador y el debate constructivo por el eslogan fácil.

Los grandes temas que afectan actualmente a nuestra sociedad y cuya resolución parece urgente, ya no son tratados por expertos, ni con la profundidad y tiempo que requieren, sino que por el contrario y muy rápidamente, como la pintura de Edvard Munch, se masifican de manera burda y sin matices, para su cómodo consumo, ahogando de plano y sin más, la reflexión o el grito.

Fecha: 2016-08-10
Medio: El Mercurio

 

CARLOS VERGARA Socio del área Legal y Tributaria de PwC Chile
CARLOS VERGARA Socio del área Legal y Tributaria de PwC Chile
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