En el bolsillo de los contribuyentes

Ernesto Ríos

Fecha: 15-12-2017
Medio: El Mercurio 

Francisco Selamé, socio de PwC Chile.

En los últimos días se ha hablado de "meter la mano en el bolsillo" como referencia a un alza de impuestos. La expresión es más que desafortunada, porque envuelve cierto desprecio por el derecho. La transición desde el pillaje y el reparto del botín a una contribución objetiva representó un avance importante en la civilización, tanto como la sustitución de los tributos feudales y monárquicos por unos democráticamente aprobados por el Parlamento y, en consecuencia, indirectamente por los propios contribuyentes.

¿Qué nos falta para ser el pueblo más feliz y próspero de la tierra?, se preguntaba Jefferson al asumir la presidencia de los Estados Unidos: "Un gobierno sabio y económico, que impida que nos dañemos los unos a los otros; que nos conserve libre el ejercicio y uso de nuestros bienes e industria, y que no nos quite el pan de la boca". Qué sencillas y preclaras suenan hoy estas palabras.

Cuando nuestro premio nacional de Arte Israel Roa retrató en su pintura "18 de septiembre" la celebración popular de esta fiesta, nos transmitió, como buen exponente del expresionismo, una sensación de desenfado, despreocupación y alegría.

Lo cierto es que sumado a todo el contenido que ya tiene esta celebración y del cual en parte se hace cargo nuestro pintor, debe sumársele su gran significación tributaria y su importante efecto recaudatorio.

Mayor tributación a la renta por los aguinaldos y los infaltables gastos rechazados, porque las celebraciones no generan renta sino para el erario. Mayor recaudación de IVA por el incremento del consumo desde los volantines, la ropa huasa, la carne y las empanadas, y del impuesto a las bebidas que grava al pisco, al pipeño, a la chicha y a la granadina.

Así las cosas, solo falta una cueca que celebre y engalane la fiesta del fisco.

Contact us

Marketing y Comunicaciones

Chile, PwC Chile

Síganos