Artículo 14 Ter: Regímenes especiales para mipymes

Ernesto Ríos

Luis Avello Socio Área Legal y Tributaria PwC en Chile.

La Ley 20.780 de 2014 no fue todo lo beneficiosa e interesante que el propio Gobierno esperaba. Sin embargo, producto de la aprobación de la Ley 20.899 de febrero pasado, se hicieron cambios que resultan atractivos para la incorporación de este tipo de contribuyentes a este sistema alternativo de tributación.

Sin duda, una de las mayores expectativas que se tenían en relación con la reforma tributaria recaía sobre los efectos que esta tendría en los contribuyentes denominados "pequeñas y medianas empresas", los cuales representan un enorme volumen de contribuyentes para el organismo fiscalizador.

No obstante, la Ley 20.780 de 2014 no fue todo lo beneficiosa e interesante que el propio Gobierno esperaba. Sin embargo, producto de la aprobación de la Ley 20.899 de febrero pasado, se hicieron cambios que resultan atractivos para la incorporación de este tipo de contribuyentes a este sistema alternativo de tributación.

En primer lugar, es necesario señalar cuáles serían las ventajas de acceder al régimen simplificado de tributación; entre las cuales, sin duda, destaca el hecho de que la empresa tributara con el Impuesto de Primera Categoría y en el mismo ejercicio los dueños tributaran con el Impuesto Global Complementario (IGC), es decir, similar al régimen de renta atribuida.

Sin embargo, la base imponible de ambos tributos se determinará considerando como regla general solo los ingresos percibidos y los egresos efectivos pagados. Buena noticia, ya que respecto de los ingresos no se considerarán las ventas facturadas, las cuales a la fecha de cierre aún no estén percibidas. De igual forma, acerca del concepto "egresos", estos comprenden todos los desembolsos que sean necesarios para producir los ingresos, de tal forma, se reconocerán como gasto tributario en la medida que hayan sido pagados, como, por ejemplo, existencias independientemente de si aún forman parte del inventario y activos fijos, los cuales con esta nueva norma no se afectarán ni con corrección monetaria ni con depreciación, ya que serán gasto en forma instantánea.

En segundo lugar, se destaca que dichos contribuyentes, para efectos de las obligaciones ante el Servicio de Impuesto Internos, no tienen que llevar contabilidad completa como tampoco confeccionar balances ni efectuar inventarios.

Por otra parte, la última ley antes mencionada, se hizo cargo de la debilidad quizás más importante que tenía la Ley 20.780, la cual dice relación con el costo que tendría para contribuyentes afectos a tributación completa en base a contabilidad completa pasar a dicho régimen por las sumas aún no distribuidas que se encuentran en el libro FUT. La actual legislación permite que dichas cantidades sean consideradas un ingreso diferido, el cual si bien sigue formando parte de la base tributable, ahora se podrá reconocer en un período de cinco años.

No puedo dejar de mencionar en este punto la evaluación que cada contribuyente debería hacer sobre la aplicación del impuesto sustitutivo de impuesto Global Complementario sobre los saldos de FUT. Si bien esta norma no es exclusiva de pymes, puede ser una oportunidad ventajosa de aplicar para contribuyentes que piensen en pasar a este régimen excepcional.

Finalmente, los contribuyentes que pueden acogerse a este régimen son todos aquellos de primera categoría que tributen según contabilidad completa, simplificada o renta presunta y que tengan un promedio anual de ingresos, durante los últimos 3 años comerciales, no superior a 50 mil UF y que en ninguno de dichos años los ingresos superen las 60 mil UF.

La decisión es ahora, ya que el plazo para informar el cambio de régimen vence este 30 de abril, para aquellos contribuyentes que deseen incorporarse durante el año comercial 2016.

Fecha: 2016-04-06
Medio: El Mercurio

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