COVID-19: Regresando al lugar de trabajo

Con el regreso a las operaciones de actividades no esenciales, las empresas y organizaciones deben empezar a establecer nuevos procesos para la reapertura y funcionamiento de sus lugares de trabajo presenciales. Sin embargo, traer de vuelta a las personas a las oficinas no será una tarea menor. Cada organización y cultura es única y requiere de consideraciones especiales.

Algunas organizaciones tienen colaboradores, que por la naturaleza de sus tareas, pueden seguir trabajando de forma remota,  mientras que en otras, como lo son las fábricas o plantas productivas,  deben reactivarse progresivamente. También hay otros casos como los puntos de venta y operación que también deben reabrirse, muchas veces reactivando personal suspendido y/o recontratando.

En cualquier caso, cada compañía enfrenta preocupaciones muy similares: dónde comenzar, cómo mantener protegidos a sus colaboradores, cuándo y cómo comunicarlo, y cuál es la forma correcta de avanzar.

El desafío es complejo, pero existe un marco en el cual basarse. Todo comienza planteándose las preguntas correctas.

 

 

¿Qué necesito considerar para traer de vuelta a las personas al lugar de trabajo?

Liderar con propósito para gestionar las preocupaciones de los trabajadores

  • ¿El liderazgo de la empresa está preparado para esta transición y entrenado para liderar con empatía, direccionando y orientando las inquietudes a medida que surgen, dejando ver en todo momento la importancia de poner a las personas primero?
  • ¿Podemos reutilizar nuestro equipo de gestión de crisis para convertirse en nuestro equipo de transición y regreso al trabajo?
  • ¿Estamos construyendo un plan coordinado que promueva el cumplimiento de las nuevas normas de seguridad, la eficiencia y la empatía?
  • ¿Tenemos la información necesaria para facilitar y agilizar la toma de decisiones basada en los datos?
  • ¿Hemos construido un enfoque de gestión del cambio para generar conciencia, comprensión, compromiso y adopción entre nuestra gente?
  • ¿Hemos desarrollado un plan de comunicación que considere tanto a los colaboradores que regresarán a los lugares de trabajo como a los que permanecerán trabajando remotamente?
  • ¿Tenemos un plan de capacitación en nuevos procesos, políticas y procedimientos operativos durante la transición a la nueva normalidad?
  • ¿Hemos considerado nuestras fortalezas culturales lo suficiente como para tomarlas como base y punto de partida?
  • ¿Tenemos un plan de comunicaciones y relaciones públicas y externas que comparta los mensajes correctos a través de los canales correctos en el momento adecuado para clientes, proveedores, inversionistas y la comunidad en general?
  • ¿Cómo definiremos y mediremos el nivel de éxito en la transición considerando la seguridad de las personas, el bienestar, el compromiso y la productividad?
  • ¿Tenemos planes para los informes de responsabilidad corporativa y cualquier otro requisito de divulgación relacionado?

Usted necesita entender las nuevas situaciones que sus colaboradores enfrentan

  • ¿Cómo responderemos a las nuevas necesidades y nivel de confort de los colaboradores, incluidos los problemas de salud y el cuidado infantil, entre otros?
  • ¿Tenemos una política para las personas que no se sientan cómodas regresando a su lugar de trabajo?
  • ¿Será necesario ofrecer alternativas de transporte seguro hacia nuestros sitios de trabajo para aquellos que dependen del transporte público?
  • ¿Necesitamos cambiar las políticas y expectativas de productividad para permitir una limpieza más frecuente de los lugares de trabajo, equipo y descansos para lavarse las manos u otros protocolos de higiene?
  • ¿Contamos con un plan para acelerar la implementación del trabajo remoto para aquellos colaboradores que podrán seguir trabajando a distancia?
  • ¿Hemos establecido planes y políticas para adaptarnos a nuevas condiciones, así como nuevos beneficios en el ámbito de salud y bienestar?
  • ¿Tenemos un plan y políticas empáticas para abordar la salud mental y emocional y los niveles de estrés de nuestros colaboradores cuando empiecen a regresar a sus lugares de trabajo?
  • ¿Hemos identificado y planeado los cambios requeridos en la gestión y entrega de beneficios para los colaboradores que permanecerán en trabajo remoto por un período más largo?

Depende de las organizaciones el propiciar un entorno saludable y seguro

  • ¿Contamos con protocolos de desinfección y limpieza regular más estricta?
  • ¿Tenemos pautas para el distanciamiento físico y uso de equipo de protección personal?
  • ¿Tenemos o podemos asegurar equipos de seguridad (como mascarillas) para uso de las personas?
  • ¿Hemos identificado quién necesariamente debe estar en el lugar de trabajo y cuándo?
  • ¿Qué métodos de verificación de salud usaremos teniendo en cuenta la privacidad y las políticas de la empresa?
  • ¿Podemos usar el rastreo de contactos para ayudar a reducir el riesgo para nuestra gente?
  • ¿Tenemos un plan para administrar y monitorear la seguridad alimentaria (p. ej., cafeterías, entrega de comida)?
  • ¿Necesitaremos personal o asesores de salud? ¿Podemos contratarlos y movilizarlos cuando sea necesario?
  • ¿Tenemos algún plan de notificación para las personas con riesgo de contagio?
  • ¿Tenemos una política sobre pruebas de inmunidad o enfermedad?
  • ¿Podemos implementar un sistema para hacer seguimiento al correcto cumplimiento de las regulaciones sanitarias durante las cuarentenas de nuestros colaboradores?
  • ¿Hemos desarrollado una política respecto a los viajes de negocios y personales?
  • ¿Tenemos planes de contingencia en el caso de que exista un aumento significativo en casos de COVID-19 durante el período de regreso a la operación?
  • ¿Tenemos un proceso de gestión de riesgos para asegurar el reingreso seguro de los trabajadores e identificar cualquier riesgo nuevo?

Es necesario un plan para impulsar las operaciones y satisfacer las demandas cambiantes

  • ¿Hemos desarrollado un programa para cada día y cada semana según las previsiones de volumen, regulaciones locales y nuevos horarios de producción?
  • ¿Hemos establecido horarios de operación por sitio (p.ej. para plantas de fabricación, tiendas, centros de contacto)?
  • ¿Podemos identificar qué empleados son esenciales por rol, ubicación y demanda, así como personas o puestos que deban permanecer suspendidos o continuar trabajando de forma remota?
  • ¿Hemos invertido adecuadamente en las herramientas e infraestructura que permita una colaboración virtual segura para aquellos que todavía estén trabajando de forma remota (software, redes, acceso, gestión o detección de amenazas y respuesta)?
  • ¿Cómo vamos a separar a los equipos en turnos de trabajo para minimizar el riesgo de contagio?
  • ¿Debemos desarrollar y mantener turnos u horarios de entrada y salida para nuestros trabajadores en el regreso al trabajo?
  • ¿Tenemos un equipo de gestión de incidentes, herramientas suficientes y procesos establecidos y listos para operar?
  • ¿Podemos satisfacer los cambios en la demanda de nuestros clientes basados ​​en las operaciones y programación que hemos desarrollado?
  • ¿Estamos preparados para satisfacer las necesidades de los clientes y comunicarnos con ellos abiertamente sobre qué pueden esperar?
  • ¿Hemos considerado qué indicadores serán monitoreados para la efectividad operativa?

De vuelta a la “nueva normalidad”

Actualmente, las empresas tienen más información y han detectado las áreas que están siendo más afectadas por la situación económica que ha generado la expansión del COVID-19. Asimismo, están visualizando un panorama más claro a mediano y largo plazo para poder llevar a cabo las acciones necesarias para regresar a la “nueva normalidad”, en la medida en que la situación lo permita.

Aspectos relevantes

Los pormenores de la vuelta a la nueva normalidad aún están por definirse, y serán diferentes para cada industria y organización. Sin embargo, se espera que los negocios sean diferentes tras afrontar esta crisis sanitaria. Específicamente, en materia laboral surgirán nuevas medidas para proteger la salud y bienestar de los empleados en el lugar de trabajo, así como estrategias para impulsar la productividad, independientemente si trabajan desde las instalaciones de la empresa o de manera remota.

 

 

Contact us

Federico Morello

Federico Morello

Socio Líder de Consultoría y Asesoría Empresarial, PwC Chile

Tel: +56 9 8159 5402

Pablo Gómez

Pablo Gómez

Socio People & Organization, PwC Chile

Tel: (56) 2 2940 0181

Síganos