"La tercerización posibilita asumir los cambios normativos con especialización, flexibilidad y eficiencia "Por José Miguel Arguiñarena Diario El Observador 07 de noviembre de 2008 Un outsourcing exitoso se basa en la selección del proveedor, su solvencia técnica y espíritu colaborativo. En un mundo cada vez más globalizado, la disminución de costos y el logro de una mayor eficiencia operativa son temas que están presentes en la agenda de todas las empresas y sus directivos. En un contexto de crisis financiera y eventual recesión, con restricciones para aumentar la rentabilidad por el lado de aumento de los ingresos, será más crítica todavía la gestión de los costos fijos. La experiencia ha demostrado que una de las estrategias de negocio más efectivas para lograr mayor eficiencia y reducción de costos es la tercerización de aquellos procesos que no son críticos ni diferenciadores. A nivel global, las empresas han comenzado a reconocer que no pueden ser las mejores en todo y que deben dedicarse a lo esencial de su negocio. Es por esto que recurren a especialistas en la gestión de esos procesos. Pero no sólo de recorte de gastos se trata. Es una cuestión de calidad. Acceder a procesos y funciones de primer nivel, disponer de personal capacitado en soluciones de punta y competencias para implantarlas, un mayor rigor en la ejecución, eficacia y calidad en el desempeño, son algunos de los beneficios que proporciona la tercerización. Encuestas recientes realizadas por la firma a nivel mundial ponen de manifiesto esta tendencia. Aproximadamente un 60% de las empresas encuestadas tienen tercerizadas áreas tales como la gestión de la contabilidad y la elaboración de reportes, la facturación a clientes, el compliance fiscal, la liquidación de las remuneraciones y la administración de las cuentas a pagar. Si nos detenemos a pensar y hacer un poco de memoria y miramos hacia atrás en el tiempo, la demanda de información y reportes que tienen que afrontar las empresas, ya sea de sus casas matrices o por regulaciones locales, ha crecido enormemente en los últimos años, demanda que seguramente seguirá en aumento, con lo cual los procesos contables y en particular el cierre contable adquiere cada vez más relevancia. Y siempre actuando en una cultura de reducción de costos, rapidez y mejora de la calidad. Por otra parte, la emisión de nuevas normas contables relativas a la presentación de información contable y la valuación de los recursos de las empresas, exigen un mayor grado de preparación y recursos altamente especializados en dichas áreas. A nivel local, los cambios en la normativa fiscal impulsada recientemente por la reforma tributaria y los que periódicamente se dan por la emisión de nueva normativa en el ámbito laboral, tienen fuerte impacto en la liquidación tanto de los impuestos como de las remuneraciones de los empleados. Estos cambios requieren que el personal de la empresa a cargo de dichas tareas esté permanentemente actualizado, para evitar los perjuicios económicos que cualquier apartamiento en la aplicación de las nuevas disposiciones puede ocasionar en la empresa. Frente a esta situación, la tercerización ofrece la posibilidad de incorporar en los procesos todas las modificaciones que la normativa requiere, con especialización, flexibilidad y eficiencia. Asimismo, garantiza la continuidad y la disponibilidad del servicio sin los riesgos que conlleva la asunción de costos fijos que implica contar con recursos propios que pueden no estar acompasados con los ingresos que son, por definición, más volátiles. Sin embargo, la tercerización no está exenta de riesgos y dificultades. En este sentido, es fundamental la selección del proveedor adecuado con el cual establecer una relación de confianza duradera en tiempo, el cual deberá contar con probada experiencia, conocimiento del negocio y buena reputación en el mercado. |