"La optimización de los recursos debe ser una obsesión de la empresa para preservar su competitividad. " Diario El Observador La visión emergente es más amplia y más profunda: ahora se trata de gestionar los costos. La actividad empresarial en el ámbito de producción de bienes y servicios pareciera estar signada por una lucha constante entre el incremento de los costos y la exigencia de calidad de los productos o servicios en el mercado. El efecto coloca a la empresa en la exigencia de controlar sus costos a niveles estratégico y operativo, de manera de conservar el nivel de competitividad tanto en los precios de sus bienes o servicios como en la calidad. Lo tradicional, la reducción Tradicionalmente cuando una empresa emprendía un proyecto de reducción de costos, los principales análisis del proyecto se centraban en la forma de reducir personal o gastos que afectaban directamente a los beneficios a los que tenía derecho el personal. Una pequeña evolución de este tipo de proyectos, se centra en la identificación de las necesidades de reducir costos en un área específica de la organización, e identificar la estructura de costos de esa área: actividades, componentes de costos y gastos, personal y tecnología. Una vez identificada la estructura de costos se realiza una medición, y para aquellas más prioritarias o de mayor costo se realiza un análisis conclusivo en alguna de las tres vías: eliminar, disminuir o sustituir por otra actividad o componente menos costoso. De estos dos enfoques tradicionales pueden derivar algunos resultados efectivos y puntuales sobre la reducción de costos en un área específica, sin embargo muchos son los ejemplos de aquellos efectos secundarios no deseados que finalmente traen como consecuencia: Pérdida de talentos, Disminución de la calidad y de la producción, Disminución del control interno, Aumento del costo en otras actividades, y finalmente Pérdida de clientes. Lo actual, la gestión El enfoque actual avanza sobre la reducción de costos tradicional y se transforma en la gestión de costos. Algunas de las características que sobresalen en el segundo concepto son: Toma en cuenta la misión y visión de la organización; Las acciones se enfocan a nivel estratégico y operativo; Amplía la visión parcializada del tema o sobre un área específica; Utiliza ampliamente indicadores de medición; Se establecen mecanismos de seguimiento sobre las decisiones tomadas en el proyecto; Adopta soluciones adaptadas a los procesos de la organización; Se involucra al personal de la organización y su conocimiento; Toma en cuenta la curva de aprendizaje; Toma en cuenta el control interno. Adicionalmente la gestión de costos implica, que reducir costos no es el fin que se debe lograr sin importar los medios, sino que cada acción debe ser medida en sus consecuencias, y de ser necesario tomar medidas paliativas o alternas para evitar los riesgos antes mencionados. Es decir, se trata de alcanzar el mismo objetivo o uno superior, apelando a una menor asignación de recursos o de costos, preservando la calidad del bien o servicio desarrollado. Otra característica fundamental es que piensa no solo en reducir costos sino también en maximizar el beneficio y en algunos casos en maximizar los ingresos, ambos orientados a la creación de valor en la organización. Vale decir, no se trata de reducirse, sino de fortalecer la posición de la empresa en sus mercados. La gestión de costos es un concepto integral que permite tomar decisiones a nivel estratégico y operativo, de acuerdo a un diagnóstico realizado en las distintas cadenas de valor de la organización y con una visión alineada con las relaciones entre todos los procesos de negocio, el personal y la tecnología en la organización. |