Transferencia de acciones por reorganización en el exterior y el IR

Diario Gestión
Gino Menchola
Socio de TLS
Marzo 2013

Cuando en el Perú se produce una transferencia de acciones como consecuencia de una fusión, escisión o cualquiera otra forma de reorganización, nuestra legislación establece la posibilidad que cualquiera ganancia derivada de dicha transferencia no resulte gravada con el impuesto a la renta (IR).

Si por una fusión de empresas peruanas transfieren acciones de otra empresa peruana, la diferencia entre el costo computable de esas acciones y valor de mercado podría no ser gravada. Por el contrario, si la fusión se realizara entre empresas en el exterior no habría norma que evite gravar la diferencia entre el costo computable de esas acciones y su valor de mercado. Es más, la propia administración tributaria peruana emitió hace algunos años un informe en el que concluye que tal diferencia constituye renta gravada de fuente peruana para el transferente. Ello, además de generar una evidente diferencia en el trato que se brinda a inversionistas locales y extranjeros, carece de sentido para el caso en que las acciones son transferidas por la reestructuración de un determinado grupo económico.

Existen diversas razones por las que empresas extranjeras de un mismo grupo, tenedoras de acciones de entidades peruanas, se someten a un proceso de reorganización. Para mencionar solo algunas tenemos la búsqueda de sinergias organizacionales, la reducción de costos operativos o la independización de líneas de negocio o inversión. Las reglas fiscales aplicables actualmente en nuestro país no toman en consideración dichas razones y califican como renta de fuente peruana a una ganancia que, en estricto sentido económico, nunca se genera.

En pocos días se cumplirá un año de la presentación al Congreso de la República de un proyecto de ley que modificaría nuestra ley del IR a fin que dicho impuesto solo resulte de aplicación cuando las acciones queden fuera del grupo, es decir, cuando en términos económicos exista realmente una ganancia.

El proyecto se encuentra aún en evaluación por la Comisión de Economía del Congreso. Esperamos que no perdamos la oportunidad de ganar un poco más de esa competitividad internacional de la que tanto nos orgullecemos.