Reforma regulatoria financiera: 5 objetivos clave

Capitales, 12 de octubre de 2009

“En los últimos dos años Estados Unidos (USA) ha enfrentado la crisis financiera más grave desde la Gran Depresión. Los estadounidenses están luchando y haciendo los esfuerzos para sobrevivir al desempleo, a la caída de la actividad comercial, a la desvalorización de sus viviendas y a restaurar la capacidad de ahorro. Estos retos han forzado al gobierno a tomar medidas extraordinarias para resucitar el sistema financiero de manera que la población pueda volver a tener acceso a préstamos para comprar un carro o una casa, pagar la educación de sus hijos o financiar algún negocio”…

El párrafo que acabo de citar es parte de la introducción de la propuesta integral de reforma del sistema regulatorio propuesto por el Departamento del Tesoro de dicha nación. Dada la importancia de este documento, que se encuentra en línea con las recomendaciones del Grupo de los 20 (G-20) y que de una u otra forma puede afectar el sistema regulatorio de nuestro país, en especial a aquellos que son o tienen subsidiarias en USA, es que me permito comentar dicha reforma. Es de conocimiento general que la situación mencionada ha tenido implicancias prácticamente en todo el mundo y no existe país alguno que pueda decir que ha salido inmune o simplemente no ha sido afectada por la crisis financiera que está lejos de acabar (a la fecha han quebrado aproximadamente 80 bancos en USA y se han perdido más de 100.000 empleos sólo en este sector). En el Perú las discrepancias entre los especialistas continúan y no se ponen de acuerdo sobre el real impacto de la crisis en nuestra economía (está en plena discusión si técnicamente nos encontramos en recesión o estamos lejos de pasar por esa etapa).  

Tal como se menciona en la introducción del documento, las  raíces de la crisis datan de décadas atrás y son innumerables: años sin tener una verdadera recesión agudizó la complacencia de los inversionistas e intermediarios financieros; los crecientes precios de los activos, particularmente de vivienda, escondían débiles normas para la constitución y exigencia de garantías y enmascaraba el creciente apalancamiento en todo el sistema. En algunas de las más sofisticadas instituciones financieras, los sistemas de administración de riesgos no lograron mantenerse al ritmo de la nueva y creciente complejidad de los novísimos productos financieros. La falta de transparencia en los mercados de préstamos o créditos titulizados contribuyó al debilitamiento de las normas de respaldo y garantías y la disciplina del mercado se fue desmoronando a medida que los inversionistas confiaban excesivamente en las agencias de clasificación de riesgo.

Aunque esta crisis tuvo muchas causas, queda claro ahora que el gobierno estadounidense pudo haber hecho más para evitar o prevenir que muchos de estos problemas se salgan fuera de control y amenacen la estabilidad del sistema financiero. Los vacíos y debilidades en la supervisión y reglamentación de las instituciones financieras se convirtieron en todo un reto para la capacidad del gobierno de monitorear, prevenir o manejar los riesgos que se iban acumulando en el sistema. En adición a los vacíos dentro del sistema bancario con respecto a las holding, subsidiarias, otras instituciones financieras, tales como AIG, poseían instituciones depositarias aseguradas pero que no estaban bajo el alcance de la estricta reglamentación vigente, porque las instituciones depositarias que poseían no eran “técnicamente” bancos y por lo tanto no estaban sujetas a las respectivas leyes y reglamentos bancarios.

Con el fin de subsanar o reforzar lo que en el futuro se espera del nuevo sistema financiero y forjar los cimientos para una nueva regulación bancaria, el Departamento del Tesoro ha propuesto una serie de enmiendas a las actuales normas resumiéndose en 5 objetivos claves:

I. Promover una rigurosa supervisión y regulación de las entidades
II. Establecer una reglamentación integral de los mercados financieros
III. Proteger a los consumidores e inversionistas del abuso financiero
IV. Proporcionar al Gobierno las herramientas que necesita para administrar las crisis financieras
V. Promover el uso de normas internacionales de regulación y mejorar la cooperación internacional

Vamos a analizar cada uno de los objetivos claves de la siguiente manera:

I. Promover una rigurosa supervisión y regulación de las entidades financieras; que contempla los siguientes temas:

La creación de un Consejo de Supervisión de Servicios financieros cuyos miembros incluirían al Secretario del Tesoro; al Director de la Junta de Gobernadores del Sistema de Reserva Federal; al Presidente de la Security and Exchange Comission (SEC), entre otros; los mismos que estarían asesorados por expertos dedicados a tiempo completo.

Asimismo, se busca el fortalecimiento del capital y la emisión de otras normas de manejo prudencial para todos los bancos y entidades similares (entidades emisoras de principios contables  como el FASB, IASB y SEC deberán revisar las normas actuales sobre provisión para malas deudas y valores de mercado). Igualmente se propone la creación de una entidad supervisora nacional encargada de controlar a todos los bancos, sucursales y agencias de bancos extranjeros. Eliminar la supervisión consolidada de la SEC y mejorar la supervisión del sector de seguros mediante la creación de la Oficina Nacional de Seguros.

Bajo esta propuesta, las entidades financieras más grandes, más interconectadas y altamente apalancadas estarían sujetas a reglamentaciones más estrictas que otras entidades reguladas, incluyendo mayores requerimientos de capital y una supervisión consolidada más sólida. “En efecto, las propuestas requerirán que las entidades financieras asuman los costos en el caso de su caída o quiebra y no se los impongan a la sociedad” (SIC).

II. Establecer una reglamentación integral de los mercados financieros; proponiéndose, entre otros, lo siguiente:

Fortalecer la supervisón y regulación de los mercados de titulización, mediante una mayor participación de la SEC en el control de la transparencia en la información y el fortalecimiento de los controles sobre las agencias clasificadoras de riesgo. Creación de un sistema integral de control de los derivados “over the counter” (aquéllos sin un mercado definido) y otros tipos de productos financieros, promoviendo la transparencia en la información de estos productos a fin de prevenir su manipulación, fraudes y otros excesos del mercado y armonizar la regulación de futuros y acciones;

En particular, el crecimiento de los mercados de derivados y la introducción de nuevos instrumentos financieros  han puesto en relieve la necesidad de llenar los vacíos y eliminar las inconsistencias en las leyes y reglamentos aplicables a estos productos por parte de la Comisión de negocios de comodities y futuros (CFTC por sus siglas en inglés) y la SEC.

III. Proteger a los consumidores e inversionistas del abuso financiero; propone, entre otros temas:

La creación de una nueva agencia de protección al consumidor de productos financieros, reformar el actual sistema de protección al consumidor y reforzar la protección a los inversionistas.

El Departamento del Tesoro considera que la protección del consumidor es uno de los cimientos del sistema financiero; le da al público la seguridad de que los mercados financieros son justos y razonables y permite que los legisladores y reguladores mantengan un quehacer estable en el tiempo, por lo que proponen una reforma legislativa, reglamentaria y administrativa para promover la transparencia, simplicidad, razonabilidad, responsabilidad y acceso al mercado de los productos y servicios financieros.

También se propone el otorgamiento de nuevas facultades a la SEC en su función de proteger a los inversionistas, mejorar la revelación de información, elevar la calidad o rigor de las normas y aumentar el nivel de cumplimiento.

IV. Proporcionar al Gobierno las herramientas que necesita para administrar las crisis financieras; mediante:

La creación de un régimen para controlar en forma ordenada las caídas de los bancos y empresas similares, así como enmendar el actual sistema de asistencia financiera a las entidades en problemas. En resumen, se propone crear una entidad, modelada sobre la actual autoridad de la Corporación Federal de Seguro de Depósito (FDIC por sus siglas en inglés), que permita al gobierno estadounidense abordar la caída potencial de la “holding” de un banco o de una institución financiera que no sea banco cuando la estabilidad del sistema financiero esté en juego.

Con el fin de mejorar la responsabilidad en el uso de otras herramientas para el manejo de crisis,  se propone que la Reserva Federal reciba autorización previa por escrito del  Secretaria del Tesoro cuando requiera préstamos por emergencia bajo su facultad de circunstancias inusuales y exigentes.

V. Obtener normas regulatorias internacionales y mejorar la cooperación internacional; proponiéndose:

Reforzar la estructura de capital, mediante la continua modificación y mejora de Basilea II; mejorar la supervisión de los mercados financieros globales; promover estándares más enérgicos en cuanto a lavado de activos y normas tributarias y mejorar la información de las normas de contabilidad, proponiéndose que se hagan consistentes y claras las normas sobre valores razonables, incluyéndose el deterioro de activos así como la mejora en las normas relacionadas a provisiones para malas deudas. Igualmente, sin mencionar específicamente a las normas internacionales de información financiera se recomienda hacer los mayores esfuerzos para que a finales del 2009 se lleve a cabo el desarrollo e implantación de un solo compendio de normas contables de calidad.

El presente resumen omite por razones de espacio, comentarios sobre numerosas entidades a ser creadas para el control de todas las propuestas presentadas, habiendo resumido sólo aquéllas que considero las más importantes.  La reflexión final es que siendo el sistema financiero un negocio de riesgos, las estrictas regulaciones a ser aplicadas pueden impedir el desarrollo de ciertos sectores emergentes sobre los cuales no existen mayores estadísticas de comportamiento y también sobre la evolución de aquellos productos que si bien han sido parte importante de la crisis financiera; han contribuido también al desarrollo de nuevos mercados, que bien regulados (no perseguidos) deben seguir contribuyendo en la estabilidad de los precios y de los mercados financieros.

Arnaldo Alvarado

Socio
PricewaterhouseCoopers