Profesional o madre:¿objetivos incompatibles?

Diario el Comercio
Hernán Aparicio
Socio RRHH
Septiembre 2012

Lunes por la mañana, después de varios días de análisis y diálogos con su esposo, Lucía entra en la oficina de su jefe y anuncia una decisión difícil para ella y no esperada por la empresa: ¨Renuncio. Me encanta lo que aprendo aquí, pero necesito más tiempo para mí y mi familia¨.

El jefe pone en práctica toda su experiencia y argumentos para retener a Lucía, trabajadora de alto desempeño, pero desconoce una razón muy poderosa para su decisión: Lucía está embarazada y el tiempo que dedica al trabajo sumamente competitivo que realiza no es compatible con la vida de familia que ella espera.

Resultado: Lucía arriesga su desarrollo profesiona, se ¨acomoda¨ en un trabajo ¨más tranquilo¨ y la empresa pierde a una profesional de alto desempeño.

La hitoria anterior no es nueva, pero si común en un entorno competitivo donde el tiempo es el recurso más escaso. Tampoco es novedad que reclutar y conservar a los mejores talentos se ha convertido en una labor titánica y dolor de cabeza para las empresas; por ello, adoptar políticas de felixibilidad en el trabajo debe estar en la agenda prioritaria de las gerencias; no batan los ¨beneficios de ley¨.

En el caso de madres, programas como felixibilidad de horarios, asistencia con especialistas, apoyo en trámites diversos, mantenimiento de línea de carrera, entre otros, son aspectos que permitirán retener el talento femenino y contribuir con su desarrollo integral.

En nuestro entorno actual, las empresas ajenas a este tipo de iniciativas no solo mirarán la espalda a sus competidores en la carrera hacia el liderazgo, sino que también verán la espalda de sus talentos dirigiéndose hacia ellos.