Preguntando a los ceo

Perú Económico, martes 3 de marzo de 2009
Francisco Dongo-Soria, Socio de Assurance

Es conocida en el ambiente de negocios global la encuesta anual al más alto nivel ejecutivo de las empresas que realiza PricewaterhouseCoopers. La 12th Annual Global CEO Survey reviste singular importancia pues la realización de entrevistas alrededor del mundo toma un periodo relativamente extenso, habiendo sido posible notar cómo las opiniones de los ejecutivos en relación a los temas tratados fueron evolucionando tal y como se fueron dando las informaciones de la crisis financiera internacional. Aquellos entrevistados durante el mes de setiembre manifestaban sentirse muy cómodos con sus proyecciones de crecimiento; sin embargo, a inicios de diciembre ya un 45% se mostraba seriamente preocupado sobre cuál sería el mejor camino para sobrepasar esta violenta tormenta.

La 12th Annual Global CEO Survey se publica en un momento de agitación económica y financiera sin precedentes, resaltando las preocupaciones actuales y expectativas futuras de importantes líderes empresariales alrededor del mundo. Los resultados proveen información vital de cómo los líderes empresariales reajustan sus intereses a corto y largo plazo con aquellos de sus accionistas para lograr alcanzar metas exitosas. Hay acuerdo entre ellos que la aplicación de nuevos enfoques es esencial, particularmente donde hay preocupaciones de alianzas interregionales y administración de recursos humanos y riesgos. Al mismo tiempo, los líderes desean ver a sus gobiernos transformar las instituciones y sus políticas para que estén más a tono con la economía global actual.

Las preocupaciones recogidas por la encuesta están enfocadas en tres áreas:

  • Un momento histórico: Un mundo unido en crisis – destacándose cómo la globalización ha contribuido a dispersar rápidamente la crisis entre todas las economías del mundo.
La línea principal de esta versión de la encuesta es una de profundo desaliento. A pesar de que la declinación de la confianza en la economía mundial viene de un año o más atrás, la velocidad con la que la ansiedad se elevó, particularmente desde setiembre de 2008, es dramática. Para esa época, la escasez de recursos naturales preocupaba aproximadamente a uno de cada cinco líderes; hacia finales de noviembre este número bajo más de la mitad a uno de cada diez, evidenciando cómo la agenda empresarial “ordinaria” era dejada de lado por la coyuntura.

La pérdida de confianza en los negocios ha hecho cambiar los planes de los CEO. En setiembre, solo 46% pensaba que la crisis bancaria afectaría sus planes de expansión. Para noviembre esta cifra había subido a 67%. Y mientras la crisis se acentuaba, más y más líderes comentaban la posibilidad de reducir personal en los próximos 12 meses.

No solo llama la atención el tamaño de la crisis sino cuán interconectados han resultado estar los mercados globales. Hace un año, los CEO de las llamadas economías BRIC – Brasil, Rusia, India y China – estaban considerablemente menos preocupados por la posibilidad de una crisis global que sus contrapartes en Estados Unidos, Japón o Europa. Este año queda claro que habrá muy pocos lugares donde protegerse. Un problema que se inició en los Estados Unidos ha infectado a muchas economías.
Mirando hacia adelante y en vista de la alta volatilidad de los mercados globales, es extremadamente difícil predecir con exactitud dónde y cuándo irán a aparecer las primeras señales del recupero. Reflexionar está a la orden del día, no solo para respuestas específicas sino más profundamente, sobre qué significará de hoy en adelante éxito empresarial.
  • La búsqueda de soluciones globales – la necesidad que los gobiernos muestren liderazgo, combinado con la búsqueda de soluciones conjuntas con las empresas y sus accionistas, debido a que todos apuntan a enfrentar los problemas globales.
De un modo alentador, los CEO no solo muestran preocupación por el nivel más inmediato de la crisis. Cambios climáticos, reducción de recursos naturales y la escasez de talentos son cuestionamientos hacia el largo plazo. La encuesta muestra un marcado incremento al apoyo que dan los CEO a involucrar al sector público en la formación de los mercados financieros, así como a la necesidad de una mayor coordinación internacional. Los CEO ambicionan mayor apoyo de sus gobiernos para mantener este delicado balance. Por un lado, desean mayor liderazgo de parte de sus gobiernos en asuntos económicos y de medio ambiente; por el otro, están dispuestos a aceptar la intervención gubernamental solo cuando ayuda a sus negocios. Como una muestra de esto, 55% de los líderes están preocupados o extremamente preocupados de la sobre regulación como un obstáculo al crecimiento. La tendencia es hacia una mayor colaboración entre los hombres de negocios y los gobiernos (solo 22% no ve necesidad en esto).

Mientras que la crisis financiera es un evento global y sistémico, los CEO están todos concientes que el impacto del cambio climático puede ser aún mayor. Los líderes esperan un marco regulatorio internacional basado en acuerdos nacionales para regular la emisión de gases (83% identifica este asunto como de crucial prioridad para los gobiernos).
  • Caminando por la cuerda floja – los retos que los CEO enfrentan al buscar equilibrio entre asegurar de inmediato la sobrevivencia de sus negocios y la construcción de un largo plazo exitoso.
Aunque los CEO estén sometidos a diferentes presiones y oportunidades, enfrentan un reto común, cómo sobrellevar las agudas demandas de sobrevivir en el corto plazo mientras aseguran que su modelo de negocios sea durable en el largo plazo.

¿Cuáles son las estrategias de corto plazo? Mientras la crisis persiste, la encuesta muestra claramente que los CEO están empeñados en mantener sus fuentes de crédito, preservar el ingreso, emplear el capital de trabajo de manera más eficiente y controlar los costos. Sobretodo, el foco es maximizar los ingresos de los mercados existentes, sin expandirse a nuevos.

Los CEO se sienten responsables por una mayor cantidad de aspectos de largo plazo más que nunca. Muchos de ellos enfatizan la necesidad de balancear de inmediato la reducción de costos y personal contra la retención de talentos valiosos que ayudarán a capitalizar en negocio en la época de recuperación, cuando esta se inicie. Consecuentemente, su éxito futuro depende de los cambios de mentalidad que puedan lograr, en lugar de enfocarse principalmente en sus resultados trimestrales. Ellos caminan por la cuerda floja entre la sobre vivencia en el corto plazo y la sostenibilidad de sus operaciones.

Esta encuesta se publica en un momento histórico. Nunca antes existieron tales amenazas a la sobrevivencia de los negocios en tan corto plazo coincidentes con la necesidad de formular estrategias de negocios de largo plazo, para la identificación los riesgos empresariales de mayor importancia. La buena noticia es que los mercados parecen estar en una senda distinta al cortoplacismo. Lo que aún permanece poco claro es hasta dónde los negocios globales están verdaderamente asimilando sus experiencias en esta crisis financiera en su pensamiento de largo plazo.