¿Por qué interesarnos en Asia?

El Comercio
Esteban Chong
Socio Principal
Agosto 2012

Hace poco volví a China, esta vez como parte de la delegación de inPerú en el ¨road show¨a Asia. Es la tercera vez que viajo a dicho continente en los últimos cuatro meses. Algunos me han preguntado:¿Para qué viajas tanto a China? ¿Vale la pena hacerlo? Soy un convencido de que el futuro de nuestro país pasa por estrechar nuestros vínculos con este gran mercado. Después de todo, China es el principal socio comercial del Perú y se espera que para el año 2020 desplace a Estados Unidos como la primera economía mundial.

En todas las visitas he percibido la mayor receptividad sobre lo que, como, país, somos, hacemos y ofrecemos en tanto destino de inversiones. No solo por nuestro potencial en términos de recursos naturales, sino también por el papel que podemos jugar al estar en la ruta comercial entre china y Brasil.

Nuestro indicadores macroeconómicos, los esfuerzos por reducir la pobreza, el mantener una línea coherente en materia de política económica y un marco legal estable que garantice los retornos adecuados, son ciertamente una fortaleza. Y es que nuestro crecimiento constante y la coyuntura mundial posibilitan que hoy el Perú sea visto con buenos ojos. Sin duda hace veinte años no habrá sido posible promover al país como destino de inversiones..

Esta consistencia es algo que en mis reuniones se ha destacado como un verdadero activo. Debo admitir que pese al ruido por el tema Conga (y que los asiáticos ven con inquietud), el interés por el Perú como destino de inversiones se mantiene. Esto quedó confirmado en las reuniones que se tuvieron durante el ¨road show´ de inPerú. Hay empresas, como el caso de dos bancos chinos y los fondos de inversión más grandes de Singapur, con particular interés en el rubro financiero y en sectores como infraestructura y energía.

Sin embargo, todavía existen barreras que debemos trabajar. Una es precisamente la falta de infraestructura adecuada (carreteras, puertos y aeropuertos). Se vienen haciendo esfuerzos para colocar capitales en este rubro, especialmente con las asociaciones público privadas que concitan el interés de los inversionistas chinos.

La otra barrera es la falta de capital humano para hacer frente al desarrollo que queremos alcanzar. No egresan suficientes profesionales calificados para hacer frente a este reto. Ambos factores nos restan competitividad frente a otros países interesados en lo mismo, como Colombia, por ejemplo.

De otro lado, también existe un tema de diferencias culturales que atender. Tenemos formas distintas de hacer negocios y de enfocar la vida misma, sobre todo en aquello que es lo relevante para uno u otro.

Creo que los peruanos tenemos mucho que aprender si queremos ganar la confianza de nuestra contraparte asiática, como conocer la importancia que tienen las jerarquías para los chinos, en especial en Beijing y sus tiempos para tomar decisiones.

Debemos aprovechar nuestras fortalezas, trabajar sobre lo que nos falta y ganar competitividad. Es imprescindible mantener estos esfuerzos de promoción, pues para Asia es importante darle continuidad a esta relación.

Por último, aunque no menos importante, cabe resaltar la importancia de la participación conjunta de los sectores privado y público en estos esfuerzos por captar inversiones. Ha quedado demostrado, una vez más, que en este tema, no existen diferencias y el objetivo es común.