Oportunidades para las energías renovables en el Perú

Revista Opportunities
Alfredo Coronado/ Talía Postigo
Gerente de Consultoría de Negocios/ Consultora
Noviembre 2013

La demanda de energía del sistema eléctrico interconectado nacional (SEIN) presentará un fuerte crecimiento en los próximos años, debido al desarrollo económico de nuestro país. A pesar que se espera una desaceleración para el periodo 2012-2014, el Perú tiene todas las condiciones para seguir manteniéndose como la economía de mayor crecimiento en la región y crecer a tasas sostenidas cercanas al 6%, de darse las condiciones adecuadas (Marco Macroeconómico Multianual, 2011).

Todavía tenemos mucho espacio para seguir creciendo, gracias a las oportunidades de inversión con elevados retornos de capital, asociadas a la abundancia de recursos naturales y a la brecha de infraestructura. Por lo tanto, tenemos ante nosotros el importante desafío de asegurar al aprovisionamiento de energía necesario para sostener estos niveles de crecimiento en un plazo muy corto.

Hasta ahora el SEIN ha venido entregando energía eléctrica aplacándose en dos tipos de tecnologías: centrales hidroeléctricas y térmicas, utilizando principalmente gas natural. Ambas tecnologías llevan riesgos asociados a la disponibilidad de las reservas hídricas en el largo plazo y a la volatilidad de los precios de los combustibles fósiles. En conclusión, el país tiene también el reto de reducir los riesgos asociados a tener una matriz apalancada sólo en dos tecnologías.

Ambos retos pueden ser abordados a través de una diversificación de la matriz energética incluyendo un importante porcentaje de tecnologías que aprovechen las fuentes renovables no convencionales (solar, eólica, biomasa, geotermia). A través de todo su territorio, el Perú cuenta con un alto potencial de estos recursos.

Nuestras áreas costeras tienen vientos que pueden brindar de 3000 a 4000 horas de viento al año, especialmente en los departamentos de Ica y Arequipa. En los departamentos del sur (Arequipa, Moquegua, Puno y Tacna) la radiación solar es constante, con una desviación menor al 20%. Y a lo largo de toda la cordillera de los andes encontramos varios ejes volcánicos con alto potencial geotérmico, especialmente en el eje volcánico sur.

Como país, hemos dado ya varios pasos para aprovechar nuestros recursos, diversificar nuestra matriz eléctrica y satisfacer la creciente demanda de electricidad. Contamos con una normativa que promueve la generación de electricidad con fuentes de energías renovables no convencionales y que brinda a los inversionistas beneficios atractivos para este tipo de proyectos. El espacio para invertir en infraestructura para la generación y distribución de energía eléctrica es aún bastante amplio, dadas las condiciones que tenemos como país para el aprovechamiento de estos recursos.

Realizar una planificación estratégica de la cuota por tipo de recurso que es más competitivo y óptimo desarrollar de acuerdo a la zona, el recurso disponible y el costo de generación, podrá ayudarnos a generar un ámbito de mayor confianza para los inversionistas en estos proyectos y por lo tanto, atraer mejor  a las inversiones en infraestructura energética. En este proceso de planificación es importante establecer un mecanismo para el diálogo entro los diferentes actores que intervienen en el sector energético, con el fin de que cada uno desde su rol pueda aportar.

A través de un análisis de las tecnologías alternativas en el sistema eléctrico podemos entender y aprovechar las sinergias entre energías renovables no convencionales y las que se presentan actualmente en el sistema. Sumado a conocer el potencial disponible en cada región y definir la cuota a ser cubierta para la o las tecnologías más eficientes a desarrollar, podemos contar con el abastecimiento energético necesario que asegure nuestro desarrollo y la seguridad energética de nuestra matriz eléctrica en el corto y mediano plazo, y su sostenibilidad en el largo plazo.