¿Luz al final del túnel?

Gestión
Carlo Mario Dioses
Gerente Senior Consultoría de Negocios
Diciembre 2011

“Se viene la madre de todas las crisis”, me comentó recientemente un buen amigo, muy conocedor de las finanzas locales e internacionales. Ante una sentencia -casi apocalíptica- como esa, uno no puede dejar de preguntarse qué podría esperar del sector en el que se desempeña, como las finanzas corporativas. La respuesta vino algunos días después cuando se presentó un inversionista muy particular: mexicano de corazón y europeo por convicción (radica en Suiza), esta persona había realizado transacciones en algunos países del mundo con inversionistas árabes; ahora, con un patrimonio personal, había empezado la búsqueda de oportunidades de inversión en el Perú, específicamente en la minería y la agroexportación. “El norte ya no es lo que era”, sostuvo al referir que no había oportunidades de inversión en los países desarrollados y que por ello debía iniciar desde ahora la búsqueda de empresas para adquirir antes de que le ganaran por “puesta de mano”.

No deja de tener sentido, entonces, que estemos ad portas de un renovado entusiasmo por las compra-venta de empresas sobre la base del interés de inversionistas del exterior, quienes buscan oportunidades atractivas en mercados relativamente estables. Si lo anterior es cierto, en los próximos meses comenzaríamos a percibir que inversionistas locales y foráneos comienzan a ocupar espacios mediáticos dando a conocer recientes adquisiciones.

Un dato más: en lo que va del año se han registrado un menor número de transacciones que en el 2010, pero con un monto total significativamente mayor, es decir, que el ticket promedio de compra ha crecido (US$ 130 millones versus US$ 37 millones). De grupo de transacciones la manufactura comienza a destacarse poco a poco.