Entrevista exclusiva con Esteban Chong

Revista Ekos
Esteban Chong
Socio Principal
Diciembre 2012

Esteban Chong encarna al CEO del nuevo siglo: buscador innato de oportunidades, gestor de ideas, creyente en las relaciones personales y usuario ávido de la tecnología. Todas aristas indispensables- en su justa medida- para que un alto ejecutivo trascienda y deje un impacto perecedero.

Desde hace un año, Chong llegó a convertirse en el Socio Principal de PriceWaterhouseCoopers (PwC) en Perú, pero desde hace tres décadas empezó su andar en esta empresa.

Si se busca una palabra que defina a PwC podemos hablar de transformación. Desde la última década se ha irrigado un fuerte sentido sobre las actividades de RSE y se ha impregnado un ADN organizacional sólido basado en comunicación, capturar a los mejores talentos y fidelizar los clientes internos y externos.

¨Tratamos a nuestros clientes como personas y a nuestras personas como clientes¨, reza una de las premisas del trabajo diario de PwC y respetando esa máxima se vive el día a día en la corporación.

En un nuevo encuentro en Ekos Negocios, junto a Juan Alberto Casas, Vicepresidente, Esteban Chong reveló claves de su gestión y cuál es su visión sobre el liderazgo y el éxito.

Ocho décadas de servicio de calidad

PwC suma 88 años en la geografía nacional y ¨hemos pasado por etapas de fuerte crecimiento, inversiones, sustitución de importaciones, el retorno a la democracia, hiperinflación y terrorismo, comenta el alto ejecutivo, quien a la par reconoce el buen momento económico por el que pasa el Perú.

Si bien antes el negocio se concentraba en servicios de auditoría, hoy la composición del negocio se reparte también con tributación y consultoría- un 33% para cada una-.

Chong es claro en su objetivo: ¨tengo la responsabilidad de dejar este negocio sostenible en el tiempo. El pensamiento que me guía es hacer que las cosas se transformen, cambien, ejecutar cosas más modernas y osadas que sean de largo plazo¨.

Es evidente que en PwC se vive un cambio generacional, por ello, la afamada firma de servicios invierte en la calidad de los colaboradores con lo que cuenta para entregar servicios de calidad. ¨Nuestra firma se sostiene en el prestigio por la calidad de trabajo que hacemos y el nivel de profesionalismo. Privilegiamos la calidad¨, enfatiza el CEO.

El trabajo de PwC se centra en ofertar servicios de calidad, entregar valor agregado al cliente y fomentar un relacionamiento diferente con él. ¨Queremos diferenciarnos no solo por calidad y valor agregado, queremos algo más intangible¨, comenta.

Ese intangible es la relación que se gesta entre empresa y cliente, una relación socios y aliados estratégicos donde todos ganan.

Liderazgo claro

Los mil colaboradores que nutren el día a día de la firma palpan de manera clara y directa el pensar de su líder: ¨todo lo que hacemos es por la convicción y no por la fuerza Y agrega, ¨no soy especialista en recursos humanos, pero estoy abierto a nuevas ideas y cambios¨.

Ello se traduce en una empresa con alto empoderamiento y un fuerte sentido de pertenencia. Es decir que cada colaborador es capaz de liderar su proceso de crecimiento en la organización y de actuar con responsabilidad en las actividades encomendadas y , como consecuencia, trabajar por equilibrar su vida persona y laboral.

La necesidad por gestar cambios para el ejecutivo viene de su constante contacto con los jóvenes ya que lleva 28 años como docente y miembro del Consejo Consultivo de la Facultad de Administración y Contabilidad de la Universidad del Pacífico. ¨Tengo mucho contacto con ellos y eso te vuelve sensible sobre qué se necesita hacer¨, agrega.

¨La universidad me hace estar más en contacto con el futuro, recibo información valiosa. He aprendido a usar Facebook por mis alumnos, por ejemplo. De la universidad me nutro cada día sobre las tendencias y un mundo de constante cambio¨.

El CEO también hace hincapié en el valor de la palabra. ¨Si prometes, cumples¨. Respetar ese importante valor y una eterna promesa de servicio de calidad y agilidad ha hecho que muchos de los clientes de la empresa aún los acompañen. Como hecho anecdótico y de mucho orgullo para PwC, Esteban Chong comenta que el cliente 001 aún permanece con ellos.

En PricewaterhouseCoopers 27 años es la edad promedio de sus colaboradores e ingresar en estas filas requiere de superar un riguroso proceso de selección donde las competencias técnicas iniciales están en segundo lugar ya que hoy se privilegia la parte soft, es decir, la capacidad conductual de relacionamiento y comportamiento de la persona.

En esa menuda tarea la empresa también se ha puesto una meta alta en capacitación al ofertar 100 000 horas al año de instrucción.

Su llegada a PwC

Chong se enroló en PwC en 1980 como asistente y empezó una carrera ascendente. Ochos años después se convirtió en gerente. Tras una pausa de tres años- curso una maestría en Pittsburg y enseño en la Universidad del Pacífico- volvió a la organización porque ¨me sentía raro, me faltaba emoción, adrenalina¨, sostuvo.

En 1995 fue partner, en 1999 se hizo cargo del área de administración de riesgo y en 2008 socio. Hace un año fue nombrado Socio Principal y lo será por cuatro años más.

Chong no esconde su pasión por su oficio y posición en PwC, así como la responsabilidad que su cargo genera. ¨Desde que me nombraron Socio Principal me despierto a las 5:30 am y estoy en la oficina a las 7:30 am- cuenta entre risas¨. Sin embargo, es consciente de que debe equilibrar su vida personal y laboral. En esa tarea el golf ha sido su gran aliado ya que lo practica casi a diario. De hecho, muchas veces es la actividad familiar compartida- el ejecutivo lleva 18 años de casado y tiene dos hijas-.

Este hombre, apacible y jovial, de pensamiento claro y de vanguardia, fue inculcado con valores orientales, pero combina su día a día con las tradiciones occidentales, siempre en pro de dejar un legado y una empresa con procesos estructurados y sostenibles en el tiempo.