La Encuesta Global Anual de CEO’s 2009 elaborada por el Public Sector Research Centre de PricewaterhouseCoopers, a diferencia de los años anteriores, incorpora las opiniones de distintos funcionarios públicos de alto nivel alrededor del mundo. Y es que la crisis financiera internacional ha activado niveles sin precedentes de intervención estatal en el sector privado y en la economía y ha resaltado la importancia del rol del Estado en el manejo de los riesgos. Alrededor del mundo, los líderes de los países y de las empresas fueron sorprendidos por una crisis financiera internacional que ha desencadenado en una desaceleración de la economía mundial.
Una de las conclusiones de esta encuesta es que, aún en estos tiempos difíciles, la regulación excesiva por parte del Estado sigue constituyendo uno de los principales obstáculos para el crecimiento. Sin embargo, revela también un reconocimiento de la legitimación de la intervención estatal en los mercados.
Esto tiene importantes implicancias respecto a la naturaleza y alcance de las actividades económicas sujetas a regulación. Muchos de los principios de una regulación eficiente ya se saben: la regulación necesita ser proporcionada, consistente, transparente y dirigida a un fin específico. Sin embargo existe un ingrediente olvidado (la estabilidad) y un contexto de rápido cambio (la globalización), así como un nuevo propósito (el sancionar a los agentes del mercado que actúen irresponsablemente).
Desde nuestro punto de vista, los CEO’s están dando un claro mensaje al Estado respecto a un inteligente tratamiento de las actividades sujetas a regulación. En primer lugar, deben descubrirse cuáles son las reglas que están detrás del éxito en una economía global moderna, y aplicarlas “a la medida” al contexto nacional. En segundo lugar, no resulta suficiente establecer un sistema transparente de reglas o normas, sino que es necesario implementarlas de una manera justa y recíproca. En tercer lugar, debe asegurarse que las normas que sean aprobadas resulten claras y no sujetas a un cambio constante.
Otro mensaje que se desprende de la encuesta es que, a pesar de sus críticas, los CEO’s ven la importancia de la colaboración. De hecho, la mayoría de los CEO’s (61%) actualmente colabora con los Estados. Pero esta colaboración debe concretarse a nivel de creación de políticas y no a manera de opinión respecto a los cambios legislativos ya diseñados.
Las empresas y los Estados necesitan trabajar juntos para alcanzar objetivos “win/win”, por ejemplo, simplificando la administración de los tributos y, por ende, haciendo su cumplimiento más sencillo. Los Estados pueden aprovechar la actual crisis como una oportunidad para cambiar las cosas para el futuro. El punto es que cada vez mas y mejor de los conocimientos de las empresas se necesitan en el diseño e implementación de políticas y marcos regulatorios. A pesar que 4 de cada 10 CEO’s creen que el Estado está en busca de los conocimientos de las empresas, hay mucho todavía por hacer.
En nuestra opinión, el camino para una mayor colaboración de las empresas y, por tanto, un proceso más inteligente de creación de políticas y marcos regulatorios, es el co - diseño. En este sentido, los conocimientos de las empresas deben integrarse al proceso de creación de políticas y marcos regulatorios de una manera activa, en lugar de simplemente a través de un proceso de consulta.
Guillermo Devoto Gagliardi
Infrastructure Government & Utilities
PricewaterhouseCoopers