El futuro de las Normas Internacionales de Información Financiera para la industria extractiva

El Comité de Normas Internacionales de Contabilidad (IASB) viene trabajando un proyecto que podría cambiar la contabilidad de las industrias extractivas. Estas industrias se caracterizan por requerir inversiones importantes en actividades altamente inciertas. El tratamiento contable de las inversiones en exploración son un tema contable crítico para las industrias extractivas. Sin embargo, las dos normas que regulan el tratamiento contable de inversiones de capital, la NIC 16 y la NIC 38, excluyen de sus alcances a las actividades de exploración.

Contablemente cuando no existe norma expresa que se refiera a un tema específico se recurre al marco conceptual. De acuerdo con el marco conceptual una partida se reconoce como activo si la entidad está en capacidad de predecir si es probable que se obtendrán beneficios económicos futuros como resultado de haber invertido en la referida partida. Dadas las características de incertidumbre inherentes a la exploración es evidente que cumplir con este requisito es prácticamente imposible.

La NIIF 6, Exploración y Evaluación de Recursos Minerales, fue una solución práctica temporal al dilema que plantea la “probabilidad” de generación de ingresos futuros. Se recordará que esta norma se emite apresuradamente en 2005 como parte de la ola de transición a NIIF que experimentaron Europa y Australia. Esta norma suspende el requisito de predecir si es probable que la inversión en exploración generará beneficios económicos futuros. Es decir, permite que estos gastos se activen hasta el momento en que se evalúe la viabilidad comercial del proyecto.

El proyecto del IASB al que nos referimos es de investigación y tiene como propósito emitir una norma que sustituya a la NIIF 6. El alcance del proyecto considera a “todos los aspectos únicos del tratamiento contable de la exploración, descubrimiento y extracción de minerales, petróleo y gas.”

El proyecto se enfoca principalmente en los temas de reporte financiero de las reservas y los recursos; en cómo definir, reconocer, medir y revelar las reservas y los recursos en los estados financieros. Se espera que el proyecto también considere otros temas de reporte financiero relacionados. Aún así, es incierto si se considerarán temas contables de la industria, como son los acuerdos de labores conjuntas y el desbroce (“stripping”) minero.

El objetivo es emitir una sola NIIF aplicable a petróleo, gas y minería utilizando como punto de referencia para desarrollar un modelo financiero de reporte a las definiciones de reservas y recursos de la misma industria. Entendemos que por el momento el IASB viene considerando todas las opciones, incluyendo aquella de reconocer a las reservas a su valor razonable en el balance.

Se intuye que el IASB prefiere el modelo de valor razonable mientras que la industria prefiere mantener el uso del costo histórico. Como en otros casos, el modelo de valor razonable tiene adhesión por ser más relevante pero es criticado por su imprecisión. El costo histórico se prefiere porque es confiable, se conoce, es sencillo conceptualmente y siempre está disponible. El modelo de valor razonable preocupa a muchos en la industria por el impacto combinado que producirían en sus activos e ingresos la volatilidad de los precios de los commodities y la de los tipos de cambio junto con el efecto de los estimados usados para la cuantificación de reservas.

Es poco probable que la versión final de la NIIF sobre actividades extractivas permita a la entidad eligir su práctica contable de entre los dos modelos. Me inclino a pensar que esta NIIF buscará el punto medio; requiriendo un modelo sobre la base del costo para efectos de medición, complementado con la divulgación de mucho mayor información sobre las reservas y los recursos de la que actualmente se observa en la información financiera.

Luis W. Montero
Socio
PricewaterhouseCoopers