El desarrollo de valores sociales en la empresa

Revista Negocios Internacionales
Estaban Chong
Socio Principal
Noviembre 2013

¿Tendencia transitoria, instinto de protección o qué?

La idea de valores corporativos fue integrada en la práctica de la gestión de empresas hace ya un tiempo. Pero es la crisis financiera global la que ha suscitado nuevas dudas sobre el rol de la empresa y sobre lo que hace en la sociedad civil.

La incertidumbre económica y social que hemos enfrentado en las últimas décadas ha desencadenado una gran división: la desconfianza entre la sociedad civil y la empresa. A ello se suman algunos cambios que ameritan ser tomados en consideración para evaluar el verdadero significado que está detrás de esto y que hoy parece ser más que una tendencia transitoria.

Tomemos, por ejemplo, que el concepto de crecimiento de la empresa no se acepta más con naturalidad. Las personas están exigiendo que las compañías justifiquen la elección que realizan y los medios que despliegan para lograr sus objetivos. Las personas desean empresas que sean responsables ante toda la sociedad por la forma en la que consiguen crecer, así como empresas que compensen sus imperativos financieros y económicos con valores de responsabilidad y que equilibren sus metas de corto plazo con el desarrollo sostenible.

En este orden de ideas, se considera que las empresas socialmente responsables deben tener programas estrechamente conectados al core business de la organización. Así, por ejemplo, existen empresas en el Perú que, en respuesta a la ausencia de una cultura financiera en las personas económicamente activas, han creado programas de "Educación Financiera", a través del cual se brinda know how y capital humano para promover, posicionar y multiplicar la educación en esta área entre sus stakeholders  (clientes - "Dilo Tú"), escolares ("Emprende Tú"), universitarios ("Innova Tú") y microempresarios ("Crece Tú").

Hoy en día, todas las agencias clasificadoras de riesgos incluyen en sus modelos de evaluación del desempeño de las empresas los llamados elementos "no financieros", asociados directamente a la reputación, donde un grave incidente podría desencadenar dudas. Cualquier empresa que sea afectada por un incidente de este tipo verá cuestionada por el público su gestión, sus riesgos administrativos y la implementación efectiva de sus valores corporativos.

¿Son entonces estas expectativas simplemente una tendencia pasajera? ¿O están diciéndonos que la empresa ha entrado en una nueva fase de desarrollo, en la que las compañías crean valor durante largo plazo tanto para sí mismas como para sus grupos de interés?

Estas son preguntas para el directorio, cuyo principal deber es asegurar el crecimiento sostenible y a largo plazo de las empresas, conciliando los objetivos económicos y financieros de la compañía con su rol social.

Los valores corporativos y su expresión efectiva en la conducta y la práctica, o su integración en la estrategia de negocios, son todavía muy poco discutidos entre los directores de empresas. Por ello, el primer trabajo de los directorios será empezar a hablar sobre estos valores.