El desafío laboral en la minería

Eugenio Olivos y Norman Champigny
Director Consultoría
Desde Adentro, junio 2011


Se estima que la inversión en el Perú sería del orden de US$ 41 mil millones en los próximos años, que involucran proyectos de exploración y ampliación principalmente de cobre, oro, hierro y zinc. Se calcula que este nivel de inversión generaría 40 mil nuevos puestos de trabajo; actualmente existen 120 mil, de los cuales 35 mil son directos y 85 mil contratistas.
Este panorama de incremento en la actividad, demandaría personal técnico y profesional especializado que domine la nueva tecnología en la que se desarrollarán estas inversiones. En tal sentido, la  modernización de la industria constituye un desafío para captar, formar o transformar los recursos humanos y lograr una mayor eficiencia para optimizar esta limitante de personal actual.
En la última década, países con tradición minera como Canadá, Estados Unidos y Australia han aumentado su actividad productiva pero acompañada de escasez de personal. Ante ello, tienen ahora estrategias para superar el déficit, para lo cual hubo esfuerzos conjuntos de la empresa privada en alianza con las universidades y escuelas técnicas, cuyo alcance llega a países como Perú y Chile, a fin de captar profesionales y técnicos de la industria.

Es así que en los último 15 años, la minería ha tenido el siguiente comportamiento:
-Nuevos proyectos de exploración y explotación que han generado la contratación de nuevos trabajadores, con niveles salariales competitivos.

-El trabajo requiere de mayores capacidades técnicas para realizar métodos de trabajo más complejos, habilidades y profesiones más focalizados en resolver problemas específicos que demandan la aplicación de tecnologías de punta, para lograr por ejemplo mayor porcentaje de disponibilidad de los equipos mineros, diseñando e implementando programas de mantenimiento preventivo y/o predictivo.

-Reducción del esfuerzo físico de los trabajadores, por tener que usar equipos mineros automatizados y de mayor capacidad de producción.

-Requerimiento de mayor capacitación para operar con nuevos métodos de trabajo y sensibilizar a los trabajadores para que no se expongan a riesgos de salud y vida.


Por otro lado, el uso de la tecnología está buscando nuevas fórmulas para diseñar y fabricar equipos mineros de mayor capacidad que sean operados automáticamente y en lo posible con menor personal, para así superar la escasez del recurso humano.
Es decir, se evidencian oportunidades de mejoras y desafíos que tendrán que enfrentarse en esta década en forma conjunta con los actores directamente involucrados.