Para el 2009, el panorama de la actividad compradora de empresas es más incierto que de costumbre, debido al cambio de expectativas de los retornos esperados y de la liquidez disponible producto de la crisis financiera. Sin embargo, se sabe que existen varios procesos de fusiones y adquisiciones en marcha, los cuales, de no haber mayores contratiempos, deberían concretarse en la primera mitad del 2009.
Por otra parte, de acuerdo con las expectativas recogidas de varias administradoras de fondos de inversión (SAFI), éstas seguirán buscando empresas objetivo hacia donde canalizar la liquidez con la que cuentan varios de los fondos locales. De hecho, si bien se esperaría que las SAFI pidan un mayor retorno en sus inversiones (para compensar el riesgo), éste seguiría estando en niveles de 20%, lo cual hace accesible este tipo de transacciones en el mercado local. Así se podría esperar entonces que en el transcurso del 2009 los fondos de inversión sean uno de los motores que dinamicen las operaciones de fusiones y adquisiciones locales. En tal sentido, algo que también se podría observar a lo largo del año, es que el interés de los fondos también se dirija no sólo a empresas grandes y medianas grandes, sino a medianas pequeñas y pequeñas.
Por el lado del crecimiento inorgánico de las empresas (el que se da a través de la compra de negocios en marcha), lo que se podría observar en el transcurso del 2009, es que aquellos grupos con liquidez sean los que saquen mayor provecho de esta coyuntura real y financiera, pues estarían en una mejor posición para negociar o para mantener una posición expectante para decidirse por alguna transacción.
En cuanto a los sectores que mostrarán mayor dinamismo en fusiones y adquisiciones, destacan el agroindustrial y el de consumo masivo. El primero de ellos para efectos de consolidación y generación de sinergias, y el segundo por un interés de inversionistas locales para diversificar sus operaciones en la región (como ocurrió en la compra de Braedt). Del mismo modo, el sector servicios, sobre todo aquel vinculado con salud, estaría en la mira en el 2009.
Al margen de lo anterior, no hay que dejar de lado el movimiento que generarán otros sectores, no tanto por las fusiones y adquisiciones, sino por el ingreso de nuevos inversionistas. Tal es el caso del sector construcción, que el mismo Gobierno acaba de priorizar en su paquete de medidas que aplicará para contrarrestar los efectos de la crisis financiera e inmobiliaria internacional.
También destacarán en el presente año el sector retail, por el ingreso de nuevos actores, ya que la plaza peruana sigue siendo atractiva para este tipo de inversionistas (por la baja penetración en Lima y por el desarrollo de provincias). Asimismo, es probable que se retomen desde el 2009 los proyectos vinculados con el sector energía, sobre todo en hidroeléctricas y ciclo combinado, pues el déficit eléctrico del país es un problema que aún no ha sido superado.
Finalmente, por el lado del financiamiento de estas transacciones, apalancar adquisiciones a través de deuda con el sistema financiero (créditos sindicados o con multilaterales) sería algo que no se observaría mucho este año. Más bien, es problema que aquellas empresas que tomaron deuda para este tipo de procesos, realicen algún procedimiento de reingeniería financiera para perfeccionar deuda y no exponer su nivel de apalancamiento.