Compras de empresas en el exterior

Diario Gestión
Drago Kisic
Gerente de Consultoría de Negocios
Julio 2013

Recientemente PwC publicó un estudio que revela que en los últimos cinco años el flujo mundial de fusiones y adquisiciones (M&A) desde países emergente hacia países desarrollados fue más alto (US$ 161 billones) que el flujo de M&A en la dirección opuestas (US$ 151 billones).

Una razón importante para este fenómeno es que compañías privadas de países emergentes se han sumado a las empresas estatales que tradicionalmente invertían en países desarrollados buscando recursos naturales o conocimiento para sustentar el crecimiento de sus economías.

Dichas empresas privadas buscan adquisiciones en países maduros para tener acceso a canales de distribución establecidos, cadenas de suministro robustas, nueva tecnología, experiencia gerencial, marcas reconocidas, etc.

Todo ello les permite diversificar sus fuentes de ingreso, fortalecer sus productos y reducir sus costos mediante la optimización de procesos e incremento de la productividad de sus factores de producción.

Este cambio de tendencia no solo amplía el mercado global de M&A, sino que puede generar un estímulo en el crecimiento económico de ambos bloques.

Sumado a las ventajas mencionadas para las empresas de países emergentes, muchas empresas de países desarrollados requieren de un inversionista o socio que pueda ayudarles a entrar a mercados en crecimiento, orientándolas en lo relacionado con temas culturales y regulación local.

Por ello, finalmente se genera una situación en la que ambos bloques ganan.