¿Cómo mitigar los riesgos del sector financiero?

Gestión, 
Artículo Vicente Tieri
Socio de Auditoría
Agosto de 2011

No obstante el sector financiero local, y en particular el de microfinanzas, han permanecido inmunes en gran medida a los efectos de la crisis financiera internacional, no debemos dejar de lado los problemas específicos por los que está atravesando el sector en algunos países, provocado principalmente por su crecimiento vertiginoso.

Es importante aprender las lecciones de lo ocurrido en otros países, con la finalidad de no repetir los problemas que golpearon al sector, considerando el importantísimo rol que tienen estas instituciones en el desarrollo económico y social del país.

En primer lugar, es clave llevar a cabo una adecuada Gestión del Riesgo, desarrollando buenas prácticas de gobierno corporativo que sean creíbles e íntegras. La función de gobierno corporativo va más allá del diseño de políticas y procedimientos, sino que supone también mejorar las aptitudes de los recursos humanos que son clave en este negocio. En un contexto de crecimiento y alta competencia por el recurso humano, resulta clave una adecuada selección, capacitación y –fundamentalmente- retención de las personas.

En segundo lugar, se debe apuntar al crecimiento sostenible; esto es, equilibrar los objetivos de crecimiento con las necesidades de mejorar la calidad de los servicios al cliente, garantizando la continuidad de relaciones a largo plazo. Un aspecto fundamental a controlar es el relacionado con la concentración de la competencia en el mercado y el financiamiento múltiple.

En mercados en crecimiento como el peruano, es lógico que a medida que las instituciones microfinancieras crecen, otros jugadores se vean motivados a entrar a competir en el mismo mercado, con lo cual, al aumentar la competencia en la oferta de crédito, los prestatarios se puedan ver tentados a solicitar préstamos por montos mayores a los que podrían hacer frente y en más de una institución, y en consecuencia podría llevar al sobreendeudamiento y a la larga a problemas de incumplimiento. Frente a este fenómeno, resulta clave contar con centrales de información de riesgos actualizadas, que permitan mejorar la gestión del riesgo crediticio, administrando el financiamiento múltiple y previniendo la incobrabilidad.

En tercer lugar, los mayores requerimientos de capital que se les ha exigido a estas instituciones por los reguladores, en el marco de la aplicabilidad de los principios básicos del Comité de Basilea, ha provocado, en la mayoría de los casos, un encarecimiento del costo del crédito por efecto del traslado del mayor costo de capital a la tasa de interés. El contar con una adecuada Gestión del Riesgo Operacional les permitiría a las instituciones del sector reducir sus requerimientos de capital.

Finalmente, el rápido crecimiento ejerce mucha presión sobre los controles internos que son esenciales para conservar la disciplina y minimizar el riesgo de fraude. Contar con un adecuado sistema de control basado en riesgos permitirá a las instituciones reforzar sus prácticas de gestión de riesgos, lo que unido a una eficiente función de auditoría interna enfocada a riesgos derivará en que los costos y esfuerzos invertidos realmente valgan la pena, en el sentido que contribuirá a la confianza de sus clientes, del regulador y, en definitiva, del mercado en su conjunto.