Industria Peruana, miércoles 15 de abril de 2009
Nancy N. Yong Chung, Socia Advisory Services PricewaterhouseCoopers
En un contexto caracterizado por un ambiente de riesgos cada vez más difícil y mayores exigencias por parte de los inversores, los reguladores y las agencias de calificaciones, PricewaterhouseCoopers (PwC) afirma que muchas empresas aseguradoras y otras organizaciones de servicios financieros se están preguntando acerca de la efectividad del ERM (Administración del Riesgo Empresarial) y su capacidad de generar un retorno sobre la inversión o de satisfacer las expectativas de las partes interesadas.
Específicamente en las compañías aseguradoras, el avance en términos del desarrollo e implementación de capacidades del ERM ha sido bueno. Más de un 90% de los encuestados en el 2008 indica que ha implementado programas de ERM, y que considera que ofrece una oportunidad para mejorar la toma de decisiones y aumentar el valor para el accionista. ERM también es considerada una prioridad para los directorios en la industria aseguradora en general (66% está altamente de acuerdo y 23% está ligeramente de acuerdo), y un 40% de los consultados informa tener un comité de ERM a nivel de directorio. El rol del ejecutivo a cargo de riesgo (CRO) también gana en jerarquía, con un 60% que reporta que su CRO se comunica directamente con el directorio para tratar por lo menos algunos de los temas de administración de riesgo.
No obstante, a pesar de los avances en los niveles más altos, esta encuesta efectuada por PwC en el 2008 estableció que en muchos casos ERM carece de relevancia y no es claramente comprendido por los equipos de negocios. La administración de riesgo empresarial no se encuentra totalmente incorporada a la toma de decisiones estratégicas en el día a día y la asunción de riesgo en la primera línea (“frontline risk”) en muchas compañías de seguros continúa restringida, potencialmente socavando la capacidad de resolver problemas de riesgo en ambientes más complejos cuando las expectativas de las partes interesadas son más elevadas. Menos de la mitad de los participantes en la encuesta se mostraron confiados que ERM estaba efectivamente incorporado a sus funciones de planeamiento estratégico, asignación de sus recursos, y administración de gestión.
Asimismo, en muchos casos los procedimientos para el monitoreo y el control se definen en relación con núcleos aislados de riesgo y negocio, dificultando una visión general del riesgo de la empresa para la cartera. A pesar de que la mayoría de las aseguradoras entrevistadas indican que están “razonablemente confiados” (y un 44% indica estar “muy confiado”) que han definido con claridad el nivel de riesgo que las empresas están dispuestas a asumir, con frecuencia, y de manera crítica, se ve acotada la alineación del riesgo a ser asumido con las decisiones claves para el negocio.
Muchos de los encuestados también reconocieron que sus sistemas para informar y administrar los riesgos aún son incompletos. Según la encuesta, menos de 40% de los encuestados considera que su información y sus sistemas relacionados con el riesgo son “buenos” o “excelentes”, una muy leve mejoría comparado con la encuesta de 2004. También se indicó que existían debilidades en las áreas de la comunicación y la elevación de la información sobre los riesgos. Muchos de los participantes aún encuentran dificultades para monitorear y administrar los riesgos que emergen, y una menor cantidad de encuestados aparenta estar usando sus conocimientos de ERM para identificar y capitalizar las oportunidades que surgen, en vez de meramente mitigar sus exposiciones.
Por otro lado, los empleados bien calificados son esenciales para el desarrollo de la jerarquía y la efectividad de ERM. Es notorio que pocos de los encuestados consideraron que podían responder sobre la capacidad de la industria para atraer, contratar y entrenar a administradores de riesgo capacitados.
Finalmente, la encuesta global de PricewaterhouseCoopers de 2008 evidencia un fuerte compromiso con ERM, pero si las aseguradoras desean llevar el ERM a un nivel más alto, será necesario que desarrollen un entendimiento mucho más fuerte a través de toda la empresa de su misión y sus objetivos, una asignación más clara de los roles y las responsabilidades correspondientes, y la habilidad de apalancar las capacidades de administración de riesgo que ya existen dentro de la empresa, todo ello dentro de un marco desafiante de tensiones en el mercado y en la economía que, una adecuada implementación del ERM podría ayudar a que las empresas mantengan la confianza de sus inversores, identifiquen oportunidades comerciales, y asignen capital escaso donde pueda generar el mejor retorno ajustado por riesgo.