De acuerdo con estadísticas publicadas por el periódico (El Financiero), el 90% de las empresas en México son familiares, 33% de ellas sobreviven a la segunda generación y el 13% a la tercera, debido principalmente a la competencia comercial y desacuerdos existentes entre los miembros de la familia, disminuyendo así la capacidad de generar riqueza patrimonial, a diferencia de otras naciones como España en donde más del 50% sobrevive a la segunda generación. Es preocupante que solo el 20% de las empresas familiares mexicanas cuentan con un plan de sucesión.
Asimismo, las empresas familiares no sobreviven a la segunda generación ya que no cuentan con órganos de gobierno tales como Asamblea de Accionistas, Consejo de Administración y Comités, a la falta de planes de desarrollo y aprendizaje de las nuevas generaciones en la administración de la empresa así como reglas claras que garanticen el reparto de la riqueza entre todos los miembros de la familia para evitar deserción, entre otras.
PricewaterhouseCoopers (PwC), considera que para lograr la permanencia de las empresas éstas deben basar su fortaleza en la unidad del poder económico de los familiares para conformar negocios más sólidos económicamente, completos, versátiles y con mayor cobertura geográfica que recibirán a las próximas generaciones.
PwC cuenta con expertos en negocios familiares y especialistas en materia Fiscal, Legal y Financiera que brindan una atención personalizada a los accionistas para dar solución a sus interrogantes, buscando: