Poder

Blog Actualidades PwC

Noticias
 eventos
 artículos
 encuestas

Luis Gerardo Díaz

Buscar la cúspide



A muchas personas les da miedo buscar el poder, creen que quienes los hacen sólo desean engrandecerse y obtener recompensas, que tal vez no sean tan atractivas como parecen.

 
El poder tiene mala reputación. No obstante, buscarlo es común en todas las sociedades y parte de todas las culturas; tan importante es que los científicos sociales lo definen como un “impulso humano fundamental” porque se relaciona con una vida más larga y saludable, puede generar riqueza y es parte del liderazgo.

Hay estudios que demuestran que las personas que tiene menos poder e influencia en sus vidas laborales registran una tasa de mortalidad más alta. La falta de poder genera estrés y mala salud; tener más control prolonga la vida.
En cuanto a la generación de riqueza, contar con un estatus alto y ser visible implica un sueldo más alto y mejores oportunidades profesionales, aunque no todas las personas poderosas lo utilizan para hacerse ricas. El poder es parte del liderazgo porque para lograr casi cualquier cosa para uno mismo, o para los demás, es necesario ejercerlo.

Crear nuestro poder requiere planeación, tiempo y esfuerzo, por ello debemos evaluar nuestra disposición y habilidad para definir si tenemos voluntad, ambición y empuje para alcanzar los objetivos. En este proceso es necesario plantear una pregunta fundamental, ¿tenemos confianza, empatía y tolerancia a los conflictos? En la ruta hacia el poder y la influencia no debemos permitir que la timidez o el miedo nos detengan.

   
Debemos hacer de las relaciones una parte integral de nuestro trabajo: vincularnos con las personas correctas dentro y fuera de la empresa y desarrollar capital social, para ello debemos proyectar confianza, estar pendientes de nuestra audiencia, definir el entono y manejar el contexto (asegurémonos de que las condiciones de nuestra oficina o lugar de trabajo reflejan el estatus que corresponde por el nivel alcanzado).

La forma en que manejemos los conflictos y los impedimentos dice mucho sobre nuestro poder, el cual tiene un precio, así que debemos prepararnos. Una vez que lo alcancemos, mantenerlo es más difícil que llegar. El porcentaje de rotación entre los CEO  aumentó casi 60% de 1995 a 2006. No obstante, abandonar el poder, cuando nos retiramos o cambiamos de empleo voluntariamente, siempre es mejor que perderlo.

El exceso de poder e ignorar los intereses de los demás, generalmente provoca la caída de los líderes al igual que tomar los riesgos a la ligera. Por lo tanto, es necesario mantener la perspectiva, alejarnos de vez en cuando de nuestro entorno de poder y relacionarnos con la gente que nos conoció antes de volvernos poderosos. Y cuando sea el tiempo de irnos, hacerlo con dignidad.