¿Y la tecnología que sustenta la universalidad de los servicios de salud?

La integración, homologación y portabilidad

Algunos de los beneficios primarios del objetivo del Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 relativo a la integración funcional y efectiva de las distintas instituciones que componen el Sistema Nacional de Salud, es la posibilidad de que los pacientes puedan optar por el servidor de atención de salud que mejor los atienda, generando con ello una competencia entre instituciones que permitirá elevar sus niveles de calidad. Y con ello, también, tendrá beneficios para el gasto en salud del gobierno al permitirle ejercer presupuestos basados en resultados, de esta manera, los mejores servidores de salud contarán con los mejores presupuestos.

El enfoque para implementarlo ha sido estudiado intensamente en México. Los principales problemas que enfrenta el sector salud para lograrlo están relacionados con la homologación y la portabilidad. Estos dos conceptos fueron ampliamente atendidos por la autoridad hace algunos años, desarrollando diversas iniciativas, aún sin terminar, que buscaban dar solución a los problemas de duplicidad en el registro de usuarios, elevados costos administrativos (más del doble del promedio en los países miembros de la OCDE), y complementariedad de recursos (rendimiento de la infraestructura similar entre los sistemas).

Iniciativa del Sistema de Expediente Clínico Electrónico

Una de las iniciativas que se consideró relevante para el logro de la integración estaba relacionada con el sistema de Expediente Clínico Electrónico (ECE).

Una definición de ECE es “el registro electrónico de información relacionada con la salud de un individuo que da cumplimiento a la normativa de inter-operatividad válida dentro de un país y que es creada, capturada, gestionada y consultada por los médicos y personal de salud autorizado dentro de una organización de atención a la salud”.

La migración de hospitales basados en papel hacia hospitales con registro informático puede justificarse de múltiples formas:

  1. El registro en papel tiene grandes limitaciones. Las prescripciones en papel suelen ser ilegibles y prestarse a confusiones. Los archivos de pacientes suelen ser voluminosos y muchas veces con documentos perdidos, lo que provoca la necesidad de reordenar pruebas. Adicionalmente la gestión del papel es caro para copiar, transportar y almacenar.
  2. Mejorar la eficiencia y productividad. El objetivo es tener la información del paciente disponible para quienes la soliciten. Resultados de las unidades de imagen y diagnóstico pueden obtenerse de manera inmediata y compartirlos entre los médicos. La documentación para solicitar reembolsos es obtenida en línea.
  3. Calidad en la atención y en la seguridad del paciente. Mejorar la nitidez de las notas clínicas, reducir duplicidades, alertar de pruebas necesarias, alertar de problemas potenciales con el paciente, recomendación de procesos médicos, análisis de datos de los pacientes y de enfermedades.
  4. Atención a la población de la tercera edad. La premisa es que este tipo de paciente requiere de más de un médico.  Esta situación obliga a que los médicos se encuentren bien comunicados. Una pobre comunicación daría como resultado procedimientos duplicados, diagnósticos en conflicto y diagnósticos diferentes.

Los beneficios inmediatos obtenidos de una implantación de un Sistema de Expediente Clínico Electrónico son de manera natural:
  1. Reducción en los errores de medicación. En virtud de que en el sistema se pueden definir motores de reglas de decisión que permitan la detección de alergias y contraindicaciones.
  2. Reducción de Costos. A nivel mundial existen estudios que concluyen que la las estancias en el hospital se reducen por el uso del ECE.
  3. Reducción en la variación de la atención. A nivel mundial también se cuenta con estudios que identifican un cumplimiento estricto del personal médico y de enfermería ante la advertencia de dudosos resultados de un medicamento en particular.

Los progresos

En años anteriores México logró avances tendientes a normar la adopción de los sistemas de expedientes clínicos electrónicos. México seguía los ejemplos de Canadá, Inglaterra y España. Se trataba de generar la normativa y la infraestructura de inter-operatividad a nivel federal y estatal.

De esta forma, se publicó la NOM-024 que está orientada a regular a los sistemas comerciales de expediente clínico electrónico. Por otro lado, varios proveedores se evalúan bajo la norma y la SSA publica los resultados. Asimismo, se hacen prototipos de inter-operatividad, concibiendo un proyecto que tiene como objeto la interconexión de los sistemas de expediente clínico electrónico. Además, se llevan a cabo encuestas acerca del estado en que los hospitales públicos se encuentran respecto a la tecnología de Expediente Clínico Electrónico.

Los pendientes

El reconocimiento a la importancia que tienen los sistemas de Expediente Clínico Electrónico en la mejora de la productividad y seguridad en la atención de los pacientes ha sido nuevamente confirmado a partir de la ARRA (American Recovery and Reinvestment Act o Ley Recuperación y Reinversión de los Estados Unidos). Mediante esta legislación, el gobierno de los Estados Unidos promovió a través del financiamiento impositivo a los hospitales que demostrarán utilizar las siguientes funciones en la atención al paciente:
  • Utilización del e-prescripción.
  • Entrega de la capacidad para el intercambio electrónico de información.
  • Capacidad de producir reportes de calidad.
  • Posesión de certificado
México requiere retomar los esfuerzos. El congreso del Estado de Tamaulipas acaba de emitir una ley relacionada con el Expediente Clínico Electrónico. Los demás Estados continuarán y no deberá pasar mucho tiempo para que a nivel federal se emita. Mientras tanto, la autoridad deberá tener claridad acerca del estado que guardan los proyectos relativos al sistema de Expediente Clínico Electrónico en términos de infraestructura, capacidades en procesos clínicos y administrativos,  así como habilidades del personal.

La implantación del expediente clínico debe hacer uso del avance de la tecnología y aprovechar que se puede contar con los denominados Aplication Service Providers para reducir significativamente la inversión inicial y los riesgos de implantación. Figuras como las Asociaciones Público Privadas (APP) pueden ser alternativas. La presencia de auditores de proyectos puede dar mayor certeza de lo preciso con que se reportan los avances en las implantaciones. El financiamiento es un asunto también pendiente.

Finalmente, la insistencia de que es imposible concebir el progreso de cualquier área de la actividad humana sin considerar la adopción de las Tecnologías de Información y Comunicación.