Nueva Reforma a los Servicios de Atención Médica en México

César Francisco Lara Álvarez
Director de Asuntos Regulatorios del sector salud
Alberto Arellano Méndez
Consultor de Asuntos Regulatorios del sector salud

En México se estima que solo el 0.3% de los pacientes recibe actualmente cuidados paliativos cuando padecen una enfermedad terminal, por lo que a partir del 2 de Noviembre de 2013 se reconoce el derecho a una atención médica enfocada hacia el alivio de síntomas físicos y emocionales como una herramienta más del sistema nacional de salud, en cuanto a incluirlo en su cartera de servicios.

La reforma al Reglamento de la Ley General de Salud en materia de Prestación de Servicios de Atención Médica (Reglamento de Atención Médica), publicada en el Diario Oficial de la Federación el 1 de noviembre de 2013, implica la modificación a 87 artículos y la adición de 32 numerales más, en el catálogo de disposiciones normativas que se contemplan en el reglamento de referencia, con la finalidad de ampliar el catálogo de derechos de las personas que tienen una situación terminal, cuyo objetivo es proporcionar bienestar y una calidad de vida digna hasta el momento de la muerte a los usuarios de los servicios de salud.

Las modificaciones puntuales al Reglamento en comento son la 0bligatoriedad de instaurar Comités Hospitalarios de Bioética (CHB) lo que implicará en principio, desde el punto de vista regulatorio, no duplicar funciones y definir conforme a las facultades de los órganos desconcentrados si el registro debe quedar ante la Comisión Nacional de Bioética o ante Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios para implementar un programa efectivo de evaluación, capacitación y certificación de los CHB al interior de todos los hospitales de la República Mexicana. Lo anterior, también implica un cambio de paradigma en la relación médico paciente, al estimular la participación de los pacientes en las decisiones importantes en etapa terminal.

Es importante destacar que en las reformas al Reglamento de Atención Médica determinan una participación activa de los CHB, los cuales tendrán el deber de avalar el plan de cuidados paliativos, a solicitud del médico tratante, en aquellos casos que sean difíciles o complicados por la naturaleza de la enfermedad en situación terminal o las circunstancias en que esta se desarrolle, cuidando que durante el análisis del plan se proporcionen los medicamentos necesarios para mitigar el dolor, lo cual implica la prescripción de sustancias como la morfina, salvo que estos pongan en riesgo su vida, y proponer políticas y protocolos para el buen funcionamiento del equipo tratante multidisciplinario en cuidados paliativos.

En principio, los cuidados paliativos se definen como aquellos que incluyen el cuidado integral para preservar la calidad de vida del usuario, a través de la prevención, tratamiento y control del dolor, y otros síntomas físicos y emocionales, por parte de un equipo multidisciplinario; así como los procedimientos experimentales para tratar a los pacientes en situación terminal, de tal suerte que el propio Reglamento determina que la atención de los cuidados paliativos estará a cargo de un equipo multidisciplinario conformado por lo menos por el médico tratante, enfermero, fisioterapeuta, trabajador social, psicólogo, anestesiólogo; nutriólogo, y los demás profesionales, técnicos y auxiliares que requiera cada caso en particular.

Otra modificación sobresaliente del Reglamento de Atención Médica es la inclusión de un nuevo capítulo que contiene 27 nuevos artículos, en donde se señalan los derechos de los usuarios de servicios de cuidados paliativos (enfermos en situación terminal), entre los cuales destacan el derecho a que se le informe de manera oportuna, comprensible y suficiente acerca de que el tratamiento curativo ya no está ofreciendo resultados positivos tanto para su pronóstico como para su calidad de vida, informándole y, en caso de que este así lo autorice, al tutor, representante legal, a la familia o persona de su confianza, el diagnóstico de una enfermedad en estado terminal, así como las opciones de cuidados paliativos disponibles. En caso de dudas, el paciente puede solicitar información adicional y explicaciones, mismas que deberán serle proporcionadas en la forma antes descrita. Asimismo, puede solicitar una segunda opinión.

Además, todo paciente en situación terminal tiene el derecho a recibir atención ambulatoria y hospitalaria; a que se le proporcionen servicios de orientación y asesoramiento a él, a su familia o persona de su confianza, así como seguimiento respecto de su estado de salud; y a que se respete su voluntad expresada en el documento de directrices anticipadas.

Al respecto, en el Reglamento de Atención Médica se define que las directrices anticipadas podrán ser suscritas por cualquier persona mayor de edad en pleno uso de sus facultades mentales, independientemente del momento en que se diagnostique como enfermo en situación terminal. En tal orden de ideas, con la finalidad de brindar certeza jurídica tanto a médicos como pacientes se requerirán ciertas formalidades como son: realizarse por escrito, con el nombre, firma o huella digital del suscriptor y de dos testigos; constar que la voluntad se ha manifestado de manera personal, libre e inequívoca; la manifestación, expresa o no, respecto a la disposición de órganos susceptibles de ser donados; la indicación de recibir o no cualquier tratamiento, en caso de padecer una enfermedad en situación terminal, y en su caso, el nombramiento de uno o varios representantes para corroborar la ejecución de la voluntad del enfermo en situación terminal.

En dicho tenor de ideas, es importante puntualizar que en el Reglamento de Atención Médica se prohíbe expresamente que en las directrices se contenga instrucciones tendientes a asistir en un suicidio o procedimientos que provoquen intencionalmente la muerte. A mayor abundamiento se señala que las directrices anticipadas no podrán ser contrarias al orden jurídico mexicano, particularmente por lo que hace al tipo penal equivalente a la eutanasia y al suicidio asistido; por lo que la ejecución de esas disposiciones por el personal médico, técnico y auxiliar de la salud no los exime de las responsabilidades de cualquier tipo que pudieran contraer.

Por otra parte, se amplían el catálogo de compromisos gubernamentales, al señalar las instituciones del Sistema Nacional de Salud (SNS) promoverán que la capacitación y actualización de los profesionales, técnicos y auxiliares de la salud en materia de cuidados paliativos se realice por lo menos una vez al año; para tal efecto, las instituciones del SNS, de acuerdo con el grado de complejidad, capacidad resolutiva, disponibilidad de recursos financieros, organización y funcionamiento, deberán contar con la infraestructura, personal idóneo y recursos materiales y tecnológicos adecuados para la atención médica de cuidados paliativos, de conformidad con la norma oficial mexicana que para este efecto emita la Secretaría.

Finalmente, se señala en las reformas que los médicos tratantes en cuidados paliativos en las instituciones y establecimientos de segundo y tercer nivel y equivalentes del sector social y privado, tendrán la obligación de proporcionar información al enfermo en situación terminal, sobre los resultados esperados y posibles consecuencias de la enfermedad o el tratamiento, respetando en todo momento su dignidad; prescribir el plan de cuidados paliativos, atendiendo a las características y necesidades específicas de cada enfermo en situación terminal; cumplir con las directrices anticipadas; participar en la elaboración y aplicación de planes y protocolos de tratamiento de cuidados paliativos, así como en la evaluación de la eficacia de los mismos; brindar apoyo psicológico a los familiares o la persona de su confianza para afrontar la enfermedad del paciente y, en su caso, sobrellevar el duelo; capacitar, auxiliar y supervisar al paciente para fomentar el autocuidado de su salud, así como a su familia o responsable de su cuidado, preservando la dignidad de la persona enferma y favoreciendo su autoestima y autonomía, y prescribir los fármacos que requiera la condición del enfermo en situación terminal sujeto al plan y protocolo de tratamiento de cuidados paliativos.

Actualmente los mexicanos hemos sido rehenes de nuestros propios éxitos al aumentar los años de vida de 74.2 en el año 2000 a 76.8 en el 2013, por lo que la reforma pone énfasis en la calidad de vida y la dignidad del paciente, una de las metas principales es el control del dolor, la muerte y el duelo por la pérdida desde el ángulo de la prestación de servicios de atención médica.