Encuesta Mundial CEOs 2009

Los presidentes y consejeros delegados de las empresas han empeorado de manera sustancial sus expectativas de negocio para este año, especialmente los máximos ejecutivos de las grandes compañías europeas y norteamericanas.

Sólo un 21% de los presidentes y consejeros delegados preguntados a nivel global asegura tener “mucha confianza” en que la compañía que dirige aumentará su actividad en 2009 –frente al 50% registrado en la encuesta del año pasado-, un porcentaje de respuestas positivas que cae hasta el 15% en las empresas de Europa Occidental y Estados Unidos, según revela la Encuesta Mundial de CEOs que anualmente elabora PricewaterhouseCoopers y que se ha presentado en el Foro Económico Mundial que se celebra en Davos (Suiza).

 

Un momento histórico: Un mundo interconectado por la crisis

Un momento histórico: Un mundo interconectado en crisis
El año pasado, muchos ejecutivos esperaban una recesión económica pero nadie estaba totalmente preparado para la crisis crediticia del segundo semestre de 2008 o para la crisis financiera mundial que le siguió. ¿Por qué? La crisis actual es diferente de las que se produjeron en las últimas décadas porque sus consecuencias se han expandido más lejos y rápido que en ninguna de las anteriores.

Vivimos un momento histórico, una situación sin precedentes que exige a empresarios, reguladores, profesionales y grupos de la sociedad civil, una profunda revisión de conceptos hasta ahora fuera de toda discusión. No solamente en el ámbito puramente empresarial, sino también en la necesidad de que todos los actores con responsabilidad en el desarrollo económico y social definan un modelo que permita construir un futuro mejor y realmente sostenible.

 

 

La búsqueda de soluciones globales

La incertidumbre es un ingrediente esencial de las crisis financieras. Pero la actual incertidumbre por la que atraviesan los mercados va más allá y hay que afrontarla desde diferentes puntos de vista.

Las empresas se están enfrentando a un conjunto de desafíos a largo plazo, cuyas repercusiones son difíciles de entender y mucho menos de mitigar. Las compañías y los gobiernos están reconsiderando sus propias funciones y responsabilidades.

La búsqueda de soluciones globales

Buscan instituciones, reglamentos, modelos de gobierno y estrategias multilaterales con dos objetivos: en primer lugar, abordar los riesgos y oportunidades de un sistema interconectado mundialmente y, en segundo lugar, reconocer los impactos económicos, políticos y culturales del nuevo orden mundial.

Las organizaciones ganadoras de la actual crisis serán aquellas que entiendan que el único modo gestionar riesgos y amenazas y construir y aprovechar nuevas oportunidades es a través de la creación de entornos colaborativos con distintos grupos de interés, que permitan garantizar procesos de creación de valor en el que todos los actores ganen.

 

 

Caminando por la cuerda floja

A pesar de la falta de claridad en muchas políticas gubernamentales y la dificultad para entender los impactos de una economía globalizada, los presidentes y consejeros delegados deben actuar. Cada uno se enfrenta a diferentes presiones y oportunidades, pero todos ellos tienen un desafío común.

Caminar por la cuerda floja exige a los CEOs un equilibrio extremo. Por un lado, gestionar el corto plazo para la supervivencia de sus empresas, y por otro, los problemas mundiales que tendrán un impacto en el éxito empresarial a largo plazo.

Caminando por la cuerda floja

Muchos de los presidentes encuestados creen que este equilibrio requiere de una actitud distinta de la mostrada en el pasado.

El éxito empresarial para el largo plazo dependerá, en gran medida, de la apuesta de las compañías por la globalización, la colaboración e la innovación. Además, los líderes y consejeros delegados tienen que asumir la visión de un mundo en el que el éxito y la supervivencia sean retos compartidos que deben construir juntos.