Inversionistas extranjeros buscan viñas en Chile atraídos por clima político y económico

Diario La Tercera, viernes 17 de julio de 2009
Página 28
Periodista: Verónica Moreno
Opinión de Colin Becker y Luis E. Alamos - Socios PricewaterhouseCoopers

 

Empresas

La consultora PricewaterhouseCoopers maneja actualmente una decena de transacciones en el sector, desde incorporación de socios, venta de compañías y búsqueda de activos para empresarios extranjeros. “El foco es encontrar financiamiento”, dice Colin Becker, socio de PwC.

No sólo las buenas tierras atraen a los inversionistas vitivinícolas a Chile. Según los socios de PricewaterhouseCoopers (PwC), Colin Becker y Luis Enrique Alamos, en tiempos de crisis es cuando más se valora la estabilidad, el funcionamiento de las instituciones y las reglas claras de un país. “Y ese es el caso de Chile”, dice Becker.

En la actualidad, PwC está manejando 10 transacciones en el rubro vitivinícola, es decir, viñas locales cuyos dueños buscan vender o encontrar un socio e inversionista extranjero para que ingrese a la propiedad de una viña chilena.

Con la crisis no ha aumentado este tipo de transacciones, pero sí ha variado la razón por la que los dueños buscan un nuevo socio o, derechamente vender sus activos.

“Antes era más bien un tema de sucesión familiar, por ejemplo habían llegado a la tercera generación y querían vender. Ahora, el foco es encontrar financiamiento”, dice Becker.

Alamos señala que producto de la crisis internacional el negocio agrícola se ha puesto cuesta arriba. “En una año y medio el dólar pasó de $ 430 a $ 680 y luego a $ 535, para un empresario local es muy difícil invertir con estas fluctuaciones, porque no sabe cómo proyectar su negocio”, sostiene. Y la tendencia que seguirá la divisa aún no está clara, según analistas.

Red de distribución

Además del capital, las viñas chilenas que buscan un inversionista aspiran a conseguir una red de distribución para sus vinos.

“La mayoría de las viñas chilenas pequeñas no tiene canales de distribución en el extranjero y se les hace muy caro crearlos”, explica Luis Enrique Alamos. Con el ingreso de una compañía internacional de vinos a la propiedad solucionan ese problema y potencian las exportaciones.

Un ejemplo claro es el ingreso al país del grupo portugués Sogrape, a través de la compra de Chateau Los Boldos en 2008. La viña de la VI Región exportaba a 50 países, pero cuando pasó a ser parte de Sogrape se sumaron 12 nuevos mercados incluyendo los más importantes para este rubro: Inglaterra y Estados Unidos.

Informados

Tanto Becker como Alamos señalan que, en su mayoría, las firmas vitivinícolas que quieren entrar al país conocen perfectamente el funcionamiento y las potencialidades de Chile. “Acá el tema de los impuestos es claro y eso es un plus. Hay países que son competencia de Chile en las exportaciones de vino, pero que han cambiado sus reglas, han agregado impuestos adicionales sobre la exportación, etc. Todo eso afecta una inversión y hace que muchos quieran venir acá, porque es más seguro”, dice Becker.

En tanto, Alamos explica que a los inversionistas les interesa encontrar una viña que tenga desarrollada una marca. “No se fijan tanto en los valles, porque si has conseguido tener una buena marca y exportaciones es obvio que estás ubicados en buenas tierras”, dice.