Diario Financiero, viernes 17 de julio de 2009
Página 16
Periodistas: I. Alvarez y N. Cáceres
Opinión de Roberto García, Gerente de PricewaterhouseCoopers
Ese es el análisis que hicieron los principales bancos de la plaza luego de conocer la modificación que planteó el supervisor y que deberá comenzar a operar desde 2012.
La autoridad estableció la ampliación de la clasificación de los préstamos, que actualmente va desde la letra A (menor probabilidad de impago) hasta la C en que se califica a los deudores con alta probabilidad de incurrir en impagos.
En este sentido, precisó que “los bancos podrán también abrir cada categoría, exclusive la A1, hasta en tres subcategorías”.
El gerente de asesoría de PricewaterhouseCoopers, Roberto García, afirma que con esta medida, “la Superintendencia ha percibido que el análisis crediticio de los bancos no ha estado a la altura de las necesidades del escenario que se está desarrollando”.
Desde la banca reconocen que el hecho de que la circular les permita determinar con mayor precisión los riesgos de la cartera, cobra vital importancia. Sobre todo, ante un escenario de mayor desempleo y con sectores económicos golpeados por la crisis internacional.
Estándares internacionales
Para la analista de Feller-Rate, Claudia Labbé, la decisión de la Superintendencia no es un relajamiento respecto de la política de provisiones sino que “la idea del regulador es que la banca local pueda avanzar hacia estándares internacionales -con miras a Basilea II- y permitir un mejor rankeo para los clientes de mejor clasificación”.
Indica que, por ejemplo, dentro de la categoría A podían haber créditos más fuertes que otros, pero ahora se podrán tener asignaciones distintas.
Esto significa que “en algunos casos van a poder hacer una menor provisión según el deudor, y si es de un crédito grande incluso se podrían liberar gastos”.
Otros analistas van más allá y señalan que con esta medida los bancos tendrán mejor calidad de crédito y, por ende, un mayor valor económico. Por ejemplo, al tener mejor calibrados sus créditos, al colocar deuda en el mercado los spreads que obtendrán serán más bajos.
Costos de implementación
Pese a que en la banca se muestran conformes con la ampliación de las clasificaciones de provisiones pues establecerá una mayor precisión de los riesgos de la cartera, también existen desventajas.
Explican que al aumentar el número de clasificaciones, los bancos deberán realizar nuevos modelos de provisiones, los que según fuentes de la industria tienen un alto costo.
De hecho, García señala que para “los bancos que tienen buenos sistemas no es gran tema (implementar nuevas categorías), pero para otros les entrega una carga extra”.
Recuadro:
En la banca dicen que con esta disposición podrán emitir deuda con menor spread.