Impactos sociales y ambientales: El desafío de convertir una amenaza en una oportunidad

Mathieu Vallart,
Socio de Sustentabilidad y Cambio Climático

Conocidos son los conflictos que debieron enfrentar mineras en países como Argentina, Perú y Bolivia durante el año recién pasado, los cuales implicaron no solamente retrasos significativos en proyectos, sino también paralización de estos, 
generando así un alto nivel de incertidumbre para el conjunto de los proyectos de inversión y el desarrollo de la infraestructura en la región.

Pero si estos casos fueron complejos, en Chile el escenario no fue más favorable; una gran parte de los proyectos energéticos de mayor envergadura no pudieron concretarse, debido a resoluciones de los organismos ambientales calificadores, o bien producto de fallos emitidos por tribunales de justicia civil; estas últimas resultantes de la gestión de grupos sociales y ambientalistas.

Ejemplos de proyectos que se han visto afectados por conflictos sociales en la región son varios, y muchos de ellos se han concentrado en los últimos años, lo que nos indica que no estamos hablando de un fenómeno transitorio, o de problemáticas puntuales de ciertos países de la región, ya que hay que tener presente que, aún cuando los problemas que frenen un proyecto son generalmente  impactos que repercuten en territorios acotados, en una sociedad conectada como la actual, ese problema puede convertirse en importante factor de daño reputacional.

Con esto, la “licencia social para operar” es una realidad, y al final del día, puede terminar siendo la piedra angular para el desarrollo de un proyecto. Pero, hay que considerar que el origen de gran parte de estos conflictos radica en aspectos ambientales o relacionados a éstos, por ejemplo: el uso y la tenencia de la tierra, los recursos hídricos, el impacto a la biodiversidad, las fuentes energéticas utilizadas y los efectos derivados de su uso son, entre otros, temas que se han convertido en desafíos que las compañías deben saber afrontar.

La ratificación, por la mayor parte de los países de Latinoamérica, del Convenio 169 de la OIT sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, no solo implica que en estas naciones deberán generarse instancias de consulta a los pueblos cada vez que una medida los afecte, sino también que los respectivos gobiernos deberán desarrollar acciones que velen por la protección de los derechos de estos pueblos.

Con lo anterior es esencial, la identificación, evaluación y gestión temprana de los potenciales riesgos sociales y ambientales a los que podría enfrentarse el proyecto, proceso que debe formar parte de gestión estratégica de la compañía.

Establecer metodologías de identificación temprana de impactos permite además, definir acciones y oportunidades para abordar aquellos aspectos con riesgo de convertirse en potenciales desafíos, pudiendo generar a tiempo relaciones de confianza y fortalecimiento de la credibilidad de la empresa en la opinión pública. En este contexto, y dada la carencia en muchos países de la región de leyes que aborden las exigencias de las comunidades, existen varios estándares internacionales que facilitan la inversión responsable, entre los que destacan los Estándares de Desempeño de la Corporación Financiera Internacional (International Finance Corporation Performance Standards), Guías ISO y Guías Corporativas para Empresas Multinacionales de la OCDE (OECD Corporate Requirements for Multinational Enterprises), las que están en varios aspectos más avanzadas que los requerimientos de las legislaciones nacionales de la región, por lo que pueden servir de guía para el desarrollo de proyectos exitosos, estructurado sobre la participación de los diversos grupos de interés.

En este contexto, el equipo de Sustentabilidad & Cambio Climático de PwC Chile se ha trasformado en un referente para la región, apoyando empresas en numerosos proyectos en desarrollo y operaciones existentes, al identificar, evaluar y gestionar sus impactos ambientales y sociales para cumplir con los estándares nacionales e internacionales, gestionar riesgos, consolidar su licencia para construir y operar, y maximizar su valor corporativo.